
El materialismo cultural de Marvin Harris:
¿Por qué los hindúes no comen carne de vaca?
Dedicado al Dr. Nelson Fréitez.
Luis Eduardo Cortés Riera.
cronistadecarora@gmail.com
Marvin Harris (Brooklyn, New York, 18 de agosto de 1927–Gainesville, Florida, 25 de octubre de 2001) fue un antropólogo estadounidense conocido por ser el creador y figura principal del materialismo cultural, corriente teórica que trata de explicar las diferencias y similitudes socioculturales dando prioridad a las condiciones materiales de la existencia humana. Realizó trabajos de campo en el nordeste seco y árido de Brasil, Ecuador, Mozambique, India y East Harlem, Nueva York.
Las primeras obras de Harris siguieron la tradición antropológica de Franz Boas (1848-1952) de trabajo de campo descriptivo, pero su experiencia en Mozambique le llevó a cambiar su enfoque inicial particularista−relativista. Desde entonces Harris empezó a desarrollar un paradigma positivista y materialista para las ciencias sociales a partir del trabajo de varios autores: «el materialismo básico de Karl Marx y B. F. Skinner y su condicionamiento operante; el evolucionismo de Leslie White, la cultura evoluciona a medida que aumenta la energía captada per cápita y la eficiencia de su uso que se expresa en la Ley de White; y el enfoque demográfico y ambiental, ecología cultural, de Julián Steward y el alemán Karl Wittfogel y sus ideas sobre las obras de riego, las estructuras burocráticas para administrarlas y su relación con el despotismo oriental (pero en última instancia proveniente de Charles Darwin y Robert Malthus).
En 1968 lanza por primera vez lo que llamará “materialismo cultural” en una obra llamada El desarrollo de la Teoría Antropológica. Un análisis crítico de diferentes corrientes antropológicas con la intención de crear una corriente generalizadora o nomotética. Viable y basada en principios científicos sobre las causas de la evolución social y cultural humana.
Un método de investigación distintivo en la antropología es la observación participante que consiste en pasar largas temporadas entre la gente e involucrarse en sus actividades cotidianas. Harris considera que la meta del investigador es obtener conocimiento tanto de los aspectos mentales como de los del comportamiento. Los aspectos mentales corresponderían con las ideas, pensamientos, sentimientos de las personas. El comportamiento correspondería con lo que hacen; las actividades y sucesos que tienen lugar en esa cultura. Además, estos dos aspectos se pueden estudiar desde dos perspectivas, la de los participantes y la de los observadores.
El antropólogo estadounidense Marvin Harris, siempre tan audaz como polémico, advertía que la función social global de toda esa investigación (el superespecializado establishment científico) es impedir que la gente comprenda las causas de su vida social.
Para ello propone lo que llama Materialismo Cultural en 1979, una radical ruptura epistemológica en la antropología, tal como la que significó la Antropología Estructural de Claude Lévi–Strauss (1908-2009) en Francia, con su búsqueda de las estructuras mentales inconscientes entre los pueblos primitivos.
Para Harris el materialismo cultural, la lucha por una ciencia de la cultura, «está basado en la simple premisa de que la vida social humana es una respuesta a los problemas prácticos de la existencia terrenal». Su meta principal es dar explicaciones científicas causales sobre las diferencias y similitudes en el pensamiento y comportamiento que hay entre los grupos humanos. Harris sostiene que esta tarea se alcanza mejor si se estudian las limitaciones y oportunidades materiales que parten de la necesidad de producir alimentos, cobijo, herramientas y máquinas, y de reproducir las poblaciones humanas dentro de unos límites establecidos por la biología y el medio ambiente.
Harris describe los sistemas socioculturales en tres categorías: infraestructura, dividida en modo de producción y reproducción, y que comprende un conjunto de variables demográficas, económicas, tecnológicas y ambientales; estructura, la organización doméstica y política; y superestructura que comprende las ideas, símbolos y valores (en especial los valores simbólicos).
El materialismo cultural propone que la principal causa de selección sociocultural proviene de la infraestructura (por ejemplo, del ecosistema en el cual se desarrolla una sociedad humana) aunque admite que los tres sectores se retroalimentan entre sí. Antropología basada en la ciencia.
Harris expuso teorías sobre las causas de estilos de vida aparentemente irracionales e inexplicables dando prioridad a explicaciones prácticas y materiales como las condiciones ecológicas y tecnológicas frente a las espirituales o mitológicas, idealismos culturales.
Se hizo muy conocido por su explicación sobre tabúes alimentarios. Para entender la prohibición de cierto alimento, Harris considera los costes y beneficios que proporciona ese alimento y si hay alternativas más eficientes. El caso de la prohibición del consumo de cerdo entre los israelitas y musulmanes lo explica sobre la base de que los cerdos necesitan sombra y humedad para regular su temperatura y, aparte de la carne, no proporcionan otros servicios como animal de tracción, ni dan leche, y no se pueden alimentar de hierba como los rumiantes. Con la progresiva deforestación y desertificación de Oriente Medio y el continuo crecimiento de la población se hizo muy caro e ineficiente criar cerdos por su carne, y para evitar la tentación se instituyó su tabú como precepto religioso.
Otra explicación muy famosa fue sobre la prohibición de matar y alimentarse de ganado vacuno en la India. Las vacas son más valiosas vivas que muertas ya que proporcionan importantes servicios: progenitoras de bueyes (toro que ha sido castrado), que son animales de tiro. Además, dan leche y su bosta se usa como combustible, fertilizante y revestimiento del suelo. La tentación de matarlas durante épocas de sequía y hambrunas se evita mejor a través de un tabú religioso fuerte. Como bien dice Harris: "Un agricultor que posee una vaca posee una factoría para producir bueyes.”
Harris propuso junto a Willian Divale (1942-2020) que la presión demográfica y la escasez de recursos son los principales causantes de las guerras en sociedades no estatales. Como ejemplo expuso el caso de los yanomamo o yanomami de Venezuela y Brasil, contradiciendo la explicación sociobiológica del etnógrafo de la Universidad de Misuri, Napoleón Chagnon (1938-2019) basada en una agresividad innata masculina de los humanos.
Hizo Harris estudios de campo en el nordeste árido y seco de Brasil, lo cual ha permitido a quien escribe elaborar analógicamente la teoría de El genio de los pueblos del semiárido occidental larense venezolano. Las sociedades humanas se estructuran y adaptan a la escasez de agua, las estructuras familiares son extensas por motivos de cooperación en la búsqueda y almacenamiento del agua dulce, la economía se fundamenta en los rebaños caprinos y los “conucos”, una unidad agrícola heredada de los aborígenes, explotada comunitariamente, pequeña y sostenible agroecológicamente, las creencias religiosas son movidas por factores climáticos de pluviosidad. La Iglesia Católica instituye festividades religiosas propiciatorias de las lluvias: San Isidro Labrador, fiestas a la Virgen de la Chiquinquirá en octubre en el pueblo de Aregue, la Danza de Las Turas, un ritual de plegarias por las lluvias.
Rechazó Harris por anticientíficas las ideas del antropólogo Carlos Castaneda, (Las enseñanzas de Don Juan, 1968) quien afirmaba que se trasformó en un chamán nahual tras largo e intenso tratamiento de cambio de conciencia y percepción. De igual modo atacó duramente la sociobiología de Edward O. Wilson, y su descendiente la psicología evolucionista, un neodarwinismo: agresión y altruismo, son adaptaciones evolutivas que aumentan el éxito genético. También señala las limitaciones de la teoría de la evolución cultural de Karl Marx por rechazar el trabajo de Robert Malthus (1776-1834), dejando de lado el elemento demográfico que Marvin Harris incluye en la infraestructura.
La ciencia, afirma Harris como su paisano estadounidense Carl Sagan, es el mejor sistema descubierto hasta el momento para reducir los sesgos, errores, falsedades, mentiras y fraudes subjetivos. En estos turbulentos días de negacionismo científico, desinformación científica motivada por ideologías, religiones y política, es urgente atacar las pseudociencias y las fake news que mesmerizan y seducen a cada día mas seres humanos.
Carora,
Estado Lara,
República Bolivariana de Venezuela,
mayo de 2026.
