jueves, 8 de marzo de 2012

CIPRIANO CASTRO Y CARORA


Entrada de los andinos a Carora en agosto de 1899

La ciudad de Carora de fines de siglo XIX que veía llegar los introvertidos montañeses, mostraba una fuerte y marcada impronta colonial que se manifestaba en su catolicismo de masas, sus cofradías y hermandades, su gran cantidad de sacerdotes y levitas nacidos allí, sus templos y capillas, el ceremonial religioso de casi todo el año. Se trataba de una prolongación en el siglo XIX de nuestra cultura colonial y barroca que arraigó profunAdamente en esta cálida ciudad, que en su vínculo con lo sagrado se asemejaba en fervor y devoción a cualquier localidad andina de Venezuela. Entre el final del siglo XIX y comienzos del siglo pasado se llevaba a cabo una extraordinaria experiencia religiosa y social por los sacerdotes Doctor Carlos Zubillaga y Lisímaco Arturo Gutiérrez , que como bien dijo el Dr. Luis Beltrán Guerrero, se puede calificar como un antecedente de la llamada “Teología de la Liberación.” A lo que debemos agregar la hegemonía de una clase social, la godarria caroreña, grupo social que permanecía y permanece en los días que transcurren, fiel a su pasado hispánico, y aunque no decididamente producto de la Venezuela colonial, pues tal como la conocemos hoy, endogámica y excluyente, ejercía allí una hegemonía ideológica y cultural y ha realizado una importante obra de cultura en esta aislada localidad en el Estado Lara del occidente venezolano.

Contaba la ciudad con unos 8.500 almas, una estructura poblacional en cuyo vértice se hallaba ubicada la godarria caroreña, una clase social con rasgos de casta que dominaba la economía, la sociedad y la cultura. Protagonizan un intenso proceso de concentración de la tierra y una hegemonía en los asuntos de la Iglesia y la cultura en general cuando agoniza el siglo XIX. Se han apropiado del intenso comercio local, de las inmensas y feraces tierras al occidente del Distrito Torres, han copado con sus apellidos las prestigiosas cofradías y hermandades de la Iglesia, dominan los resortes del poder político, además han llevado la imprenta en 1875, fundan el Colegio Particular La Esperanza en 1890, el sexista y excluyente Club Recreativo Torres en 1898, motivaron la prensa, sobre todo el diario El Impulso, fundado por el Br. Federico Carmona en 1904. Es una hegemonía evidente que se sustenta y ampara en la marcada endogamia propiciada por la Iglesia, su catolicismo militante y en un claro signo de exclusión que se proyecta hasta el presente.[1]

Durante el siglo XIX la política en Carora se polarizó entre Unidos (liberal) y Vitalicios (conservador, afecto a la godarria). Pero a finales de tal siglo este dominio conservador mostró sus simpatías y respaldó al carismático y tenido por honesto líder caraqueño general José Manuel Hernández, alias El Mocho, jefe del Partido Liberal Nacionalista, que agrupa a los inconformes con la corrupta maquinaria de gobierno del Liberalismo Amarillo, quienes le roban las elecciones de 1897 y colocan en el gobierno al protegido del general Joaquín Crespo, el Dr. Ignacio Andrade, último representante del decadente liberalismo decimonónico en Venezuela. Hernández decide alzarse desde la hacienda de Queipa, cerca de Valencia el 2 de marzo de 1898. Crespo sale a enfrentársele, pero muere de un certero disparo en combate en La Mata Carmelera, Cojedes. En los días del arribo de Castro a Carora, El Mocho está preso en la temida cárcel de La Rotunda de Caracas. A la cabeza de este movimiento se colocó un joven médico egresado de la Universidad Central de Venezuela y con estudios de especialización en París, galeno quien en 1898 había fundado el excluyente y selecto Club Torres, el Dr. José María Riera, personaje trágico de nuestro turbulento siglo XIX que habría de morir prematuramente en una refriega en 1900. De este eminente médico y político caroreño dice el eminente Dr. Pastor Oropeza:
[1] Cortés Riera, Luis Eduardo. Del Colegio La Esperanza al Colegio Federal Carora (1890-1937) 1997.Fondo Editorial de la Alcaldía del Municipio Torres-Fundación Buría. Carora. P.166. Y también: Llave del Reino de los Cielos. Iglesia católica, cofradías y mentalidad religiosa en Carora, siglos XVI al XIX. (2002).Trabajo de Grado para optar al título de Doctor en Historia. Universidad Santa María ,2003. P.300. (En proceso de impresión)