lunes, 27 de enero de 2014

Vistas Pastorales a Carora






 La Iglesia Católica tuvo históricamente como refugio natural los Andes venezolanos. No hay dudas al respecto.  Pero en una ciudad del semiárido occidental como Carora, actual estado Lara, la fe religiosa católica tuvo una impresionante hegemonía durante varios siglos. Se le ha llamado con razón  “ciudad levítica de Venezuela”, ello por la enorme cantidad de sacerdotes nacidos acá. También se le puede llamar con justeza la “ciudad cofrádica” debido a la enorme importancia económica, social y religiosa que tuvieron las hermandades de la Iglesia. El catolicismo fue unánime, y no fue sino hasta 1929 cuando los primeros protestantes pudieron, después de sortear grandes dificultades, establecerse en la ciudad de San Juan Bautista del Portillo.

Al despuntar el siglo XX, el 19 de junio de 1901, la ciudad de Carora se viste de gala para recibir al muy ilustre Sr. Vicario Capitular, Sede Vacante Pbro. Dr. Águedo Felipe Alvarado (1845-1926). Hizo su entrada a la parroquia de San Juan Bautista de Carora con el objeto de practicar la Santa Visita pastoral en medio de un lujoso número de caballeros que fueron a encontrarle a las afueras de la ciudad, muchos de ellos seguramente pertenecían al “patriciado caroreño”, tal como llama Ambrosio Perera a los “godos de Carora”.
La anterior Vista Pastoral la había realizado el Arzobispo de Caracas, el caroreño Dr. Críspulo Uzcátegui  en 1890. Fue la última de tales visitas del siglo XIX. Fue recibido por el párroco de San Juan el sacerdote tocuyano  Monseñor Dr. Maximiano Hurtado. Refiere Hurtado que el prelado Uzcátegui administró 2.268 confirmaciones  entre los días 22 y 29 de junio de tal año. Durante los días de su Visita se dieron misiones, las cuales fueron bendecidas por la Divina Misericordia. Ellas dieron abundantes frutos, pues se purificaron unas 2.000 almas en el Santo Tribunal de la Penitencia y se fortalecieron con el Pan de los Ángeles. Para una ciudad que contaba con 8.000 personas supone que recibieron la sagrada ostia el 25% de la población, lo cual revela la fortaleza del catolicismo en la ciudad que ha sido secularmente fiel a la silla papal. El ilustre prelado administró el Santo Sacramento de la Confirmación a centenares de almas todos los días de su permanencia en esta parroquia, por la mañana y por la tarde. También excitó al señor mayordomo de la cofradía del Santísimo Sacramento, la más antigua de la ciudad, pues fue fundada en 1585, a la consecución de un sagrario que esté más de acuerdo con el esplendor que debe tener el culto rendido a Nuestro Señor Sacramentado.

También le tocó a Maximiano Hurtado recibir en Visita Pastoral al Obispo de la recién creada Diócesis de Coro y Barquisimeto, Dr. Víctor José Diez Navarrete (1818-1893), quien estuvo en Carora entre el 28 de junio y el 1º de julio de 1883. El Obispo Diez administró la crecidísima cantidad de 2.148 confirmaciones, lo cual nos da una idea de la fuerza de la fe  entre nosotros, a pesar de ser el siglo XIX una centuria dominada por la filosofía antimetafísica y anticlerical del positivismo comteano y spenceriano.

En 1865 visitó a la ciudad el Arzobispo Dr. Silvestre Guevara y Lira (1814-1882), quien había firmado el Decreto de Abolición de la esclavitud en 1854. Asistió al Concilio Vaticano I en 1868, conclave que hace despertar a la Iglesia universal a la cuestión social al abordar una tercera vía distinta al capitalismo y al socialismo. En Carora se le acercan un grupo de notables, quienes le exponen el grave problema de las cofradías “del Montón” las cuales estaban a punto de perderse, y otras habían sido transferidas a sus herederos por el mayordomo José Paulino Guerrero. Entre ellos estaban Rafael A. Alvarez, José María y Antonio María Zubillaga, Agustín A. Alvarez, Ramón Urrieta, Flavio Herrera, el judío converso al catolicismo Jacobo Haím Curiel, entre otros. Nada pudo hacer este prelado, que fue expulsado del país por Guzmán Blanco, pues esas fértiles tierras al occidente de Carora, en la actual vía Lara-Zulia cambiaron de manos y hoy son la base territorial de grandes haciendas y complejos agroindustriales de la caña de azúcar.
En esos días ya lejanos la gente no tenía una idea acabada de la famosa “Leyenda del diablo de Carora”, pues tal imaginario colectivo lo puso en escena desde las páginas de El Diario de Carora el tradicionalista Agustín Oropeza el 22 de octubre de 1919. Luego hizo una segunda versión el 17 de diciembre de 1932. Hogaño es una de las expresiones más usuales en el habla común de los torrenses.

jueves, 2 de enero de 2014

Craig Venter: a Dios le ha salido competencia










A la memoria de Aristides Bastidas









Un lujoso yate recorre las costas del continente americano. Recoge el Sorcerer II muestras de vida cual Charles Darwin del siglo XXI. Su propietario es el estadounidense Craig Venter, nacido en Salt Lake City en 1946, quien se ha convertido en la estrella más rutilante de esa ciencia tan asombrosa como enigmática: la genética.Digamos que esta disciplina, creada por un humilde y desconocido monje, Gregorio Mendel,en el monasterio agustino St. Thomas de Brünn, Moravia, en 1856, ha dado uno de sus pasos más resonantes y espectaculares en la alborada del siglo XXI.
Este hombre se parece en extremo a otro líder de la ciencia y de los negocios por su audacia sin límites: Bill Gates, dueño y señor de Microsoft.De manera parecida a Gates, Venter abandonó los laboratorios financiados por el Estado, el Proyecto Genoma Humano, para crear su propia compañía privada, para de tal manera hacer allí con libertad sus extraordinarios experimentos  basados en una estrategia que llamó shotgunsequencing:trocear el genoma y recomponerlo con ayuda de un programa informático, proceso que lo llevó  a crear en 2007 la primera forma artificial de vida.
Su “Frankestein” ha recibido el nombre de Synthia: partiendo de cero ha creado un virus denominado Phi-X174. Su genoma sin embargo estará animado por otra forma de vida, pues el genoma artificial deberá ser trasplantado en la estructura de otra bacteria similar. Venter demostró que esta tipo de trasplante es posible al trasferir el genoma de una bacteria Myclopasma a otra bacteria estrechamente relacionada con ella.
Las consecuencias de tamaño descubrimiento son descomunales y de un grandísimo y fantástico valor económico y estratégico. Venter ya ha firmado con la poderosa empresa British Petroleum un contrato para eliminar los restos del gigantesco derrame de crudo en el Golfo de México. Pero ello es poca cosa si se comparado con el muy audaz proyecto de Venter: convertir el abundantísimo hidrógeno en una fuente segura y limpia de energía, creando para ello microorganismos sintéticos que lo elaboren. Uno no puede menos que pensar en una era postpetrolera en ciernes.
Toda esta prodigiosa novedad no está lejos del riesgo y el error. Uno de los colaboradores de Venter, Hamilton Smith,  ha afirmado que están en la capacidad de reavivar el genoma del virus de la viruela, un germen extremadamente patógeno que se haya congelado en laboratorios estatales de Estados Unidos y  Rusia. Tales microorganismos, virulentos en extremo, podrían caer en manos de terroristas y de gobiernos enemigos que colocarían en peligro  la seguridad  del planeta.
También es posible un “bioerror”, la creación accidental de unos microorganismos de infectividad desconocida. Se ha propuesto, en consecuencia, una moratoria de tales experimentos hasta que se creen los protocolos de seguridad más estrictos y eficaces.
El enfant terrible de la genética, sin embargo, continúa en su frenética y delirante búsqueda del éxito científico y económico.  Nos coloca Venter en situaciones que ni la ciencia ficción pudo atisbar, tales como los derechos de autor o la patente sobre un organismo viviente.¡Ese organismo puede ser un humano! Se abre pues un acalorado debate moral y religioso en torno al ADN sintético, un extraordinario avance científico como lo fue en su oportunidad el protagonizado por Francis Crick y James Watson, cuando en 1953 dejaron perplejos a la humanidad al  descubrir la doble hélice del ADN.
Entre sus planes  a futuro más ambiciosos de Venter y sus empresasdestaca el de recolectar ADN marciano con el concurso otro notable genetista, Jonathan  Rothberg, nacido en 1963. Se llama proyecto SET-G o la “búsqueda de genomas extraterrestres”. Enviaran al planeta rojo máquinas secuenciadoras de ADN,que buscan encontrar vida alienígena en la fría superficie de Marte, propuesta tan insólita y audaz que ha debido asombrar a los mismísimos Isaac Asimov y Arthur Clarke.
En el ámbito cultural hispanoamericano no podemos menos  que quedar maravillados y atónitos ante el portentoso avance de la ciencia natural en el orbe anglosajón, blanco y protestante. ¿Qué hacer ante tan descomunal y fabulosa osadía del espíritu humano? Es una pregunta que de modo recurrente y hasta desesperada debemos hacernos los hablantes  de la cultura en lengua castellana y, en consecuencia, darle una respuesta eficaz y a corto plazo.