
La Columna Prestes.
Brasil (1924-1927).
Luis Eduardo Cortés Riera.
Parece poco menos que increíble que diez años antes que
la mítica Larga Marcha encabezada por Mao Zedong en 1934, se produjo en Brasil
una hazaña de proporciones igualables a la que protagonizaron los comunistas
chinos que huían de las tropas nacionalistas del Kuomintang liderado por Chiang Kai-shek, En efecto, entre 1924 y 1927 se desarrolló un movimiento
político militar con signos de leyenda: la Marcha de la Columna Prestes, que
durante dos años y medio recorrió 25.000 kilómetros a través de 13 estados,
eludiendo exitosamente la persecución de tropas superiores desde el punto de
vista militar y logístico. Es un episodio poco estudiado por la historiografía
contemporánea. Acá en Venezuela es olímpicamente ignorada tan extraordinaria
marcha, quizás porque no se acercó Prestes a nuestra frontera común.
El relato que acá contamos es de la ingeniero química e
historiadora Anita Leocadia Prestes, hija de los militantes comunistas la
alemana Olga Benário y Luiz Carlos Prestes. Ella se hizo acreedora del Premio
Casa de las Américas en 1990. Fue publicado con el título La
Columna Prestes por la Plataforma del Libro y Lectura y la Casa
de las Américas, Gobierno Bolivariano de Venezuela, Caracas, 2014. Fue su tesis
doctoral presentada en la Universidad Federal Fluminense en 1990.
Prestes tuvo una vida longeva, nació en Porto Alegre, Rio
Grande do Sul, en 1898 y fallece en Río de Janeiro en 1990. Tras el fracaso de
la Revolución Paulista se forma la legendaria Columna Prestes en1924. Le niega
apoyo a Getulio Vargas, elegido presidente, pues no simpatizaba con las ideas
del llamado “caballero de la esperanza” de instaurar un gobierno socialista. En
1931 visita la Unión Soviética y fue miembro de la Internacional Comunista, se
casa con una alemana, Olga Benário, capturada por la temible Gestapo y que morirá
gaseada en un campo de concentración nazi donde nace su hija Anita Leocadia Prestes en
1936, autora del libro arriba mencionado.
El Estado Novo de Vargas llegará a su fin en 1945 y
Prestes vuelve a la legalidad. Después del golpe de estado contra Joao Goulart
en 1964 vuelve al país de los soviets. Marcado por la ortodoxia de Moscú, no
fue capaz de comprender las particularidades de su país, enfrentó las
dictaduras militares con gran decisión. Murió retirado del Partido Comunista de
Brasil en 1990, un año antes de la implosión de su querida Unión Soviética en
1991.
Fue creación de Prestes la “guerra de movimientos”,
similar en algunos aspectos a la que implementará Mao en China una década
después con la “guerra popular prolongada”. Las “potreadas” eran grupos
pequeños de insurgentes que se alejaban de la Columna Prestes y obtenían
valiosa información con la cual evitaban confrontaciones directas con las
tropas federales, muy superiores en número y mejor equipadas. Movilidad y
sorpresa permitieron a los “tenientistas” de Prestes romper el cerco
gubernamental durante casi tres años. La Columna con apenas 1.500 hombres y un
centenar de mujeres, participa en 53 combates sin ser derrotados jamás y venció
a 18 generales gubernamentales. Consiguieron gran apoyo popular campesino que
vivía en la más espantosa miseria, al oponerse a la oligarquía “café con leche”
que mandaba en el país desde la caída de la monarquía en 1889. Fue lo que
hogaño se ha de llamar una “guerra asimétrica.” Algo que es asimétrico es desigual, desigual o desequilibrado. La
guerra asimétrica existe cuando los dos ejércitos principales son de tamaño o
fuerza desiguales. Es una forma diferente de hacer la guerra, cuando los lados
del conflicto no son iguales. Afganistán ha sido modelo de asimetrismo, pues
venció a soviéticos y estadounidenses con un ejército no profesional de
cotizudos. La guerra asimétrica puede ser sorprendentemente efectiva para la
fuerza más débil.

La Columna traspasó los límites de la gigantesca
geografía de Brasil, país de 8.511.965 kilómetros cuadrados, y se estableció
brevemente en Paraguay y Bolivia, se acerca mucho a Uruguay y Argentina. En el
país andino Prestes conoce la literatura marxista que le proporcionan
periodistas y Astrojildo Pereira, secretario general del Partido Comunista de
Brasil, recién fundado en 1922. De igual manera se acerca al marxismo en
Argentina cuando hace amistad con el secretario general del partido Rodolfo
José Ghioldi. No dejó de apoyar las causas en las que creía, como el
movimiento contra el pago de la deuda externa, o la campaña a la presidencia
del socialista Leonel Brizola en 1989, del Partido Democrático Laborista (PDT),
al cual estuvo afiliada la expresidenta Dilma Rousseff. Murió un año más tarde,
en Rio de Janeiro.
El
Caballero de la Esperanza, como se le llamó a Luis Carlos Prestes, vivió
prisionero de una cárcel de conceptos, que, como el anacrónico marxismo
soviético y su brazo ejecutor el Komintern, no le permitieron comprender las
inmensas particularidades del Brasil en el que le tocó vivir, pero perdurará su
inmenso legado de rectitud, entrega y compromiso por su país.