martes, 10 de mayo de 2016

José Gregorio Gómez, tenor caroreño



Este cantante se le reconoce por sus buenos modales y hablar comedido. Vista de seguido mi Oficina de Cronista del Municipio Torres. Me dice que su vocación musical se la trasmitió su madre que es cantante salvera y que labora como promotor cultural en la Escuela de Música Juancho Querales desde el año 2006. Sabe leer música, pues Elvis Rojas, el hijo de Piyuye, lo invitó a asistir a clases en la Casa de la Cultura. Y es que este cantante es nativo de Barrio Nuevo, el sector de Carora que vio nacer a Tino Carrasco y a Rodrigo Riera. Tiene, pues,  pedigrí mi amigo.
Como si fuera poco, José Gregorio es también luthier, pues elabora maracas profesionales, oficio que aprendió del Licenciado César Tovar. “También soy capaz de construir y reparar instrumentos de cuerdas como el Cuatro”, me dice. “Tengo mi taller en el barrio Loyola, calle San José, diagonal al Liceo Andrés Bello, adiciona. A mi pregunta sobre el mejor lutier responde de inmediato: “Antonio Navarro, él fue y sigue siendo el mejor.”
El arte de las cuerdas vocales lo aprendió con el profesor Juan  Soublette, quien venía de Maracay a dictar clases una vez por semana. Fue cantante de la Orquesta Sensación de Alí Rojas y de la Orquesta Nota Musical de Alexander López, agrupación donde ejecutó mosaico, gaitas y pasodobles. En ese oficio ha visitado muchas localidades de Venezuela, tales como Valencia, Barquisimeto, Muñoz, San Francisco, en la Otra Banda.
Admira a Cheo García y a Alfredo Sadel, Luciano Pavarotti, Plácido Domingo como cantantes. Me dice que ama al cine mexicano este caroreño que vive de la música y que vino al mundo en 1964. Con el Grupo Kurura visitó a Querétaro, México, invitado por El Caballo Pernalete. Se presentaron, me dice, en un evento llamado Concurso Internacional de Extranjeros, junto a grupos de Alemania, Cuba, Colombia. Allí interpretaron El Gavilán, pieza emblemática de don Pío Alvarado, y varios temas del Profesor Jesús Chucho Figueroa. Los gastos de la gira los proporcionó el gobernador del estado Lara  Luis Reyes Reyes.
 Le pregunto por los mejores músicos caroreños y no vacila en decir un nombre: Juan Tomás Martínez, y que su más preclaro docente musical fue el chileno profesor Hernán Jeréz. Admite que también se nutrió del Orfeón Carora, dirigido en aquella oportunidad por el profesor, también chileno, Pedro Vargas, ambos fallecidos pero que dejaron una estela melódica sin parangón en Carora.
En 1978 comenzó a visitar la Casa de la Cultura este multifacético músico que es José Gregorio, pues toca maracas con Los Golperos de Don Pío. Me cuenta entre risas que una vez el fundador de la Casa de la Cultura, el doctor Juan Martínez Herrera le dijo durante una celebración de su cumpleaños: “A este negrito se lo va a llevar el gavilán”. Es, además, devoto de San Antonio de Padua y con este milagroso santo participa en el Movimiento Cultural  La Guzmana con el profesor Richard Meléndez, el rezandero. Ha acompañado a diversos músicos, tales como Luis Santeliz, y al fallecido Evaristo Lameda El Zamurito en la Casa de la Diversidad Cultural del Estado Lara, en la calle San juan.
Fue muy amigo de Beto El Chueco González y de Antonio Heredia, el del rotundo éxito titulado Pasillaneando, Reinaldo Armas, El Carrao de Palmarito, así como del guitarrista caroreño residenciado en Madrid Alirio Camacaro. Me dice para terminar que su carrera musical anterior a la Casa de la Cultura la inició en la Escuela de Música cuando estaba dirigida por el profesor Joaquín Pérez Zavarce, los excelentes saxofonistas Isaías Ávila y Fulvio, hermano del guitarrista universal Alirio Díaz.
José Gregorio se despide con mucha decencia diciéndome que se va a incorporar a la peña musical que sea formado en la acera de Librerías del Sur, Archivo del Municipio Torres y la Academia de Judo, alrededor de las ricas arepas rellenas de caraotas con carne esmechada de Luis Santeliz y su esposa Frigida, lugar donde los saludo cordialmente cuando visito mi Oficina del Cronista.