viernes, 10 de abril de 2026

Veblen Y LA teoría DE LA CLASE OCIOSA

Thorstein Veblen:

Teoría de la clase ociosa. Las razones para exhibir la riqueza.

Luis Eduardo Cortés Riera.

 cronistadecarora@gmail.com

 

Cuando finalizaba el siglo XIX, y para ser más precisos, en 1899, fue publicado Teoría de la clase ociosa, las razones para exhibir la riqueza, obra que según el sociólogo Wright Mills es el más importante de los trabajos de sociología producidos en los Estados Unidos durante tal siglo que se retiraba. Su autor fue un hijo de pobres inmigrantes noruegos luteranos establecidos en Wisconsin, llamado Thorstein Veblen (Cato, Wisconsin, 1857 - Palo Alto, California,1929). Fallece tres meses antes del gigantesco crac de la bolsa de New York, que tuvo repercusiones planetarias y que seguramente habría observado como confirmación de sus audaces ideas.

Sufrió de los prejuicios contra los noruegos, y las universidades no lo consideraban un cristiano a cabalidad, pues era agnóstico. Mantuvo discusiones de mucha altura con John Dewey, Franz Boas, Jane Addams. Con Dewey ayuda a fundar la Nueva Escuela de Investigación Social en 1919, conocida simplemente como Nueva Escuela “para todos los hombres y mujeres racionales”. Pronto se unirían a esta formidable idea John Maynard Keynes, Bertrand Russell, John Watson, Harold Laski, Franz Boas, Lewis Mumford.

Fue publicado este trabajo cuando la gigantesca nación del norte se perfilaba como una gran potencia económica en tiempos de la Segunda Revolución Industrial (1860-1914), que experimentaba una enorme concentración de la riqueza, creación de monopolios, la época de los barones ladrones: Rockefeller, Carnegie, Vanderbilt, los llamados “señores de la mansión”, y que retrata de manera admirable Scott Fitzgerald en su novela El gran Gatsby (1925), llevada al cine en varias oportunidades.

Veblen, que era sociólogo y economista por las universidades de Wisconsin y Chicago, recibe distintas influencias para escribir su magistral obra: Karl Marx, Charles Darwin, Adam Smith, Herbert Spencer. La economía neoclásica definía a las personas como agentes racionales, a lo que opone Veblen que, contrariamente, son irracionales, volcados al consumo conspicuo y ostentoso, gasto en productos de lujo, exhibición pública del poder económico, el consumo invidioso (que provoca la envidia), una actividad antiamericana, que tiene como base ganar y conservar un buen nombre a base de ocio y consumo ostentoso, una filosofía de la futilidad, el consumo por el consumo, del cual advirtió Jimmy Carter cuando intentó la reelección, pero que fue derrotado por Ronald Regan, partidario del consumismo a ultranza.

Las mansiones muy lujosas facilitan formas de consumo ostentoso, garajes sobredimensionados para los enormes vehículos de la familia, la compra de más ropa para llenar closets más grandes, la tendencia a comprar camionetas de gran tamaño (todoterreno), una forma de consumo conspicuo psicológicamente reconfortante y que proporciona y mantiene status social alto.

Tempranamente, en 1912, Veblen es citado en Alemania por Werner Sombart, en Francia por W. Jaffe en 1924, el británico J. A. Hobson escribe en 1936 una monografía sobre Veblen (traducida al español por el Fondo de Cultura Económica (FCE) en 1941). Oshima revisa la difusión de las ideas de Veblen en Japón (1943). Las referencias veblianas en Francia las recoge Alice Le Goff (2019)

En 1994 se ha fundado la Asociacion Internacional Thorstein Veblen, en Francia el Veblen Institute for Economics Reform, en japon el destacado economista marxista Tsuro (1993) incorpra a Veblen en su Institutional Economics Revisited, en Turkiye existe un grupo que sigue las pautas de Veblen (2016).

   Veblen ha contribuido a explicar la política y la democracia estadounidense, véase por ejemplo Veblens America: The conspicuous case of Donald J. Trump, (2018) escrito por Sidney Plotkin, quien es presidente de la Asociación Internacional Thorstein Veblen. El pensamiento conservador se adecua muy bien a estos estilos extravagantes de vida. Esta crítica de la clase improductiva resulta de una actualidad extrema en nuestra atribulada época, un tiempo en que el capital financiero ha tomado las riendas y una especulación salvaje se ha convertido en razón última de la economía.

En Latinoamérica destaca Brasil, donde el pensamiento vebliano se estudia con gran vitalidad desde los años 1990. Han logrado adaptar al catolicismo las ideas de Veblen pensadas para un entorno protestante. España, México, Colombia y Chile destacan también en estudios del sociólogo estadounidense que creía en el socialismo construido no por los proletarios sino por ingenieros formados y competentes, una suerte de soviet de ingenieros, una diferencia profunda con Karl Marx. En nuestra patria, Venezuela, ha sido divulgador de las polémicas posiciones de Veblen el escritor, novelista y político Luis Britto García. No conozco comunidades discursivas venezolanas en torno al pensamiento vebliano.

Una de las expresiones más felices y agudas de Veblen se condensan en el siguiente párrafo:

Gran parte del encanto atribuido al zapato de charol, o a la ropa blanca impoluta, al sombrero de copa brillante y al bastón, que realzan en tan gran medida la dignidad natural de un caballero, deriva del hecho de que sugieren sin ningún género de dudas que el usuario no puede, así vestido, echar una mano a ninguna tarea que sirva de modo directo o indirecto a ninguna actividad humana útil.

Para finalizar esta breve nota sobre este noruego estadounidense, genio originalísimo de la economía y sociología, digamos que fue también creador del fértil y muy útil concepto de “curiosidad ociosa”; y en economía de la ley Bien de Veblen, los automóviles de lujo y los vinos de primera, por ejemplo, mientras más caros y costosos más son demandados, ideas de las cuales escribiremos detalladamente después.

 

Carora,

Estado Lara,

República Bolivariana de Venezuela,

Sábado Santo, 4 de abril de 2026.

 

 


VISITA PASTORAL OBISPO CRISPULO BENITEZ FONTURVEL A CARORA, 1953

Visita Pastoral del Obispo Críspulo Benítez Fonturvel a Carora, Estado Lara, Venezuela, 4 de julio de 1953 .   Luis Eduardo Cortés R...