
Academia médica de Gondishapur.
Primer hospital docente de la
historia.
Luis Eduardo Cortés Riera.
En el siglo V antes de nuestra era, fue fundado en el
Imperio Sasánida el primer hospital con vocación educativa de la historia de la
humanidad. Ella se encontraba en el suroeste de la actual República Islámica de
Irán, provincia de Juzestán, cerca del hoy atribulado Golfo Pérsico. Contaba
con una inmensa biblioteca con valiosísimos manuscritos en diversas lenguas,
unos 400 mil volúmenes, un observatorio astronómico y un hospital docente. Era
y actuaba como una especie de puente entre las culturas de oriente y occidente.
Ofrecía
la enseñanza de medicina, filosofía, ciencia, matemáticas y teología. Un
profesorado de formación zoroastriana y persa también enseñaba en las lenguas
griega e india. Fue el centro médico más importante del mundo antiguo. Allí se refugiaron filósofos griegos y
cristianos nestorianos que huían de las persecuciones religiosas del Imperio
Bizantino. Los últimos filósofos neoplatónicos en 529 d, C. reciben asilo tras
ordenar Justiniano el cierre de su academia. Los filósofos paganos contribuyeron
a crear conocimiento, una lección para el presente.
Fue durante el reinado de Kosrhau, emperador sasánida en
531 y 579 d. C., amante de la cultura helénica y conocido como “alma inmortal”,
cuando la Academia Gondashepur se hizo famosa en el mundo antiguo. Los
refugiados tradujeron los textos griegos y siríacos de medicina y filosofía al
persa o escritura pehlevi. Galeno, Hipócrates y la lógica de Aristóteles fueron
entonces conocidos en Persia. Eruditos chinos e indios también sintieron el
llamado de la Academia Gondashepur. Trajeron la medicina herbal de China, los
textos indios de matemática, astrología y astronomía.
La formación médica tenía un rasgo excepcional: los
estudiantes no eran formados por un solo docente, sino que era una tarea en
conjunto de todo el cuerpo de profesores. Los graduados debían presentar unos
exigentes exámenes para poder ejercer su oficio. Grandes y reconocidos médicos
dan lustre a la Academia: Borzouyeh, Bukhthisu, Masawayh, Sarakshi, Sahl Sabur
Ibn, Nafi Ibn al Harich. ,
Borzouyeh (en la gráfica) tradujo el Panchatantra del sánscrito
al persa, cambiándole el título a Dimana u Kalila , donde obtuvo una notable
posteridad literaria. Las fábulas contenidas en él guardan un notable
semejanzas con las fábulas de Esopo, los animales transmiten enseñanzas a los
príncipes.
Borzouyeh habla en tono autobiográfico acerca de sus
inclinaciones hacia en oficio médico, sus motivaciones filantrópicas, su
búsqueda de la verdad, su escepticismo religioso, su posterior ascetismo. En el
año 570 d. C. visita a la milenaria India tras la búsqueda de un milagroso
elixir que resucita a los muertos. Se da cuenta que lo del elixir era una
magnifica metáfora que Paul Ricoeur habría examinado con sumo gusto. Pide
permiso a un califa para leer el texto, pero que no lo copiara. Desobedeció, y
tras leerlo por capítulos lo traslada al persa desde su poderosa capacidad
memorativa.
El rey sasánida Kosrhau le da una enorme importancia no
solo al texto, sino a la hazaña de Borzouyeh y le permite estampar su nombre a
su traducción. El Panchatantra tuvo luego una gran difusión en China, el mundo
islámico y desde aquí se conoció en Europa en griego, latín y hebreo. En
castellano debemos la traducción en 1251 de Alfonso X el Sabio. Marie de
Francie, La Fontaine y los hermanos Grimm se sienten deudores del Panchatantra.
Tales estados de cosas nos dan una idea de la prodigiosa mescla cultural que ha
existido en el mundo y que Foustel de Colulanges avizora en el siglo XIX en La ciudad antigua.
Es que la tolerancia y la libertad de pensamiento campeaban en la corte de
este rey que introdujo el juego de ajedrez desde la India a sus dominios. Artes
suntuarias, orfebrerías y sedas florecieron bajo su reinado.
Gondishapur sobrevivió la llegada
del islam a Persia.
El Imperio Sasánida cayó en el 638
frente a las tropas musulmanas que llegaron desde Arabia reemplazando al
zoroastrismo. Persia se islamiza rápidamente, pero no se arabiza. Gondishapur
se mantuvo a salvo durante el cambio de administración, y fue uno
de los estandartes del conocimiento dentro del mundo musulmán durante siglos.
Sin embargo, con el tiempo, el eje del poder se fue desplazando hacia Bagdad,
actual Iraq. En el siglo IX d. C., muchos de los profesores y eruditos
cambiaron de ciudad, en busca de la famosa Casa de la Sabiduría.
La Escuela de Medicina de Gondishapur
fue una institución cosmopolita de renombre y tuvo un impacto crucial en el
desarrollo posterior de la medicina islámica. De hecho, en esta escuela se
conservó, desarrolló el patrimonio médico griego, persa e indio, y luego se
trasladó al mundo islámico y posteriormente a Occidente. El Hospital de
Gondishapur también fue un excelente modelo para el establecimiento de
hospitales, especialmente en los países islámicos.
Durante
la dinastía Pahlavi que duró hasta la Revolución Islámica de 1979, el
legado de Gundishapur fue honrado con la fundación de la Universidad de
Gundishapur y su hermana gemela, la Universidad de Ciencias
Médicas de Jondishapur, cerca de la ciudad de Ahvaz en 1959. La Universidad de Gundishapur fue renombrada como Universidad Shahid
Chamran de Ahvaz en 1981 en honor a Mostafa Chamran.
Recientemente fue renombrada como
Universidad de Ciencias Médicas Ahvaz Jondishapur.
Basándonos en el
hecho de que la Universidad de Gundishapur fue fundada por el rey Shapur I
hace más de 1.700 años, es la universidad más antigua de la historia humana,
mucho antes que la Universidad de Bolonia, tomada como la primera escuela de
medicina en Occidente cristiano al ser fundada en 1088.
Carora,
Estado
Lara,
República
Bolivariana de Venezuela,
jueves 12
de marzo de 2026.