viernes, 18 de agosto de 2023

A 160 años de la fundación del Colegio de La Concordia de El Tocuyo. Venezuela.


En 1863, el mismo año que se firma el Tratado de Coche que da fin a la pavorosa y suicida Guerra Federal, un joven y tímido bachiller tocuyano funda un plantel de secundaria excepcional en la Ciudad Madre de Venezuela. Su nombre será Egidio Antonio Montesinos Canelón, un hombre que apenas sale de su terruño natal y que sin embargo en las aulas de su Colegio particular o privado se forma una excepcional camada de bachilleres en Ciencias Filosóficas, encabezada por Lisandro Alvarado, José Gil Fortoul, Hilario Luna Luna, Pío Tamayo y Ramón Pompilio Oropeza. 


¿Cómo fue posible tan extraordinario prodigio pedagógico en esos años tan? 

Turbulentos y caóticos de nuestro siglo XIX? Comencemos a decir que El Tocuyo es una ciudad del semiárido occidental venezolano con una larga y rica tradición cultural de signo católico y barroco. Es la cuna esta antañona ciudad de El Tocuyo, fundada en 1545, de sólidos hombres del saber y el conocimiento: el filósofo Salvador Valero, autor de Teología expositiva, Dr. Juan Pérez Hurtado, rector de la Universidad de Caracas, Francisco Pérez Camacho, fundador de la cátedra de música y canto en la Universidad, Dr. Manuel Yépes, fundador de una escuela de latinidad en El Tocuyo. Apenas es necesario decir que una excepcional escuela pictórica floreció en esta ciudad conservadora y de cañamelares, así como también es cuna de la economía de Venezuela desde el genésico siglo XVI. 


Dice la eminente Dra. Ermila Troconis de Veracoechea de sus paisanos los 

tocuyanos, citando a don José Luis Cisneros: “son agudos y sumamente económicos, y todo su estudio lo tienen en que no salga de su terreno dinero en ningún modo. Son grandes trajinantes, y con sus productos comercian en los más escondidos y retirados lugares de la provincia, para cuyo fin tienen grandes recuas de mulas y machos” (Historia de El Tocuyo colonial, p.296). Es necesario decir que el folklore más genuino del país, el tamunangue,   nace en estas tierras, y desde luego destacar que el “lienzo tocuyo” se comerciaba muy lejos, hasta llegar a Bolivia y Argentina, según me informa el profesor César Parra Rivas. 


Una vez concluida la hecatombe de la Emancipación nacional, fue fundado acá el Colegio Nacional de El Tocuyo en 1833, con las rentas de los extinguidos conventos de El Tocuyo y Carora, nos dice la profesora Carmen Morales de Pérez. Allí se inscribe el mozuelo Egidio Antonio Montesinos Canelón, quien una vez graduado de bachiller en 1849 pasa a formar parte del plantel educativo. Pero el inestable proceso político decimonónico impide que el Colegio Nacional se mantenga y fue clausurado por el gobernador de la Provincia de Barquisimeto, Jacinto Fabricio Lara en 1869. Una tragedia de nuestra cultura que olfatea el joven docente Egidio Montesinos y se prepara para esta calamidad vista como normal entonces, fundando un instituto educacionista particular o privado, al cual llama Colegio de La Concordia, así nombrado para convocar restañen las heridas que nos ocasionamos los venezolanos en la terrible y fatídica Guerra Federal (1859-1863). 


El novel plantel de Montesinos iniciaba sus clases a las cinco y media de la mañana y no otorgaba en un principio títulos de bachiller. En consecuencia, debían viajar los aspirantes a lomo de mula a la ciudad de Trujillo en compañía de su Rector, para allí presentar sus pruebas y obtener el ambicionado título de Bachiller en Ciencias Filosóficas, una rémora de nuestra cultura por ser, como afirma Ángel Grisanti, un bachillerato semiclásico, semiprivilegiado, semiaristocrático. Esta precaria idea de la educación superior o secundaria se extendería a buena parte del siglo XX, hasta que en el llamado “Trienio Adeco” (1945-1948) se democratiza la educación gracias a las ideas del Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa. 


La filosofía que enseñaba el bachiller Egidio Montesinos en su sin igual Colegio era una filosofía de corte eclesiástico, semiescolástico, con gran influencia del espiritualismo balmesiano. Destacados alumnos del bachiller Montesinos, Lisandro Alvarado y José Gil Fortoul acusaron esta conciencia teísta y cristiana del mundo que inevitablemente estaba vinculada al tradicionalismo sociocultural y al conservadurismo político, escribe el pensador argentino Ángel Cappelletti. Si bien es cierto que Lisandro Alvarado y José Gil Fortoul abandonaron bien pronto estas formas de pensamiento en aras del positivismo comteano y spenceriano de finales de siglo antepasado, el bachiller caroreño Ramón Pompilio Oropeza siguió fiel a las religiosas y metafísicas ideas que oyó y asimiló de los labios del Maestro tocuyano. 


Como hemos podido observar, el bachiller Egidio Montesinos enseñaba lo que era obligado enseñar dentro de los marcos del pensamiento occidental, pensamiento que ha oscilado, escribe el Nobel Ilya Prigogine, entre dos concepciones opuestas del Universo: la primera que concibe al mundo como un autómata y que estaba de acuerdo con la Mecánica Celeste de Newton, y, la segunda, una suerte de Teología en la cual Dios gobierna al universo. Dos discursos albergaban su pecho de hombre bueno: el de la Ciencia Natural, animada por la Ilustración y el positivismo decimonónico, y, por el otro, el discurso atemporal del dogma y la fe en Cristo. 

  

Por el Colegio de La Concordia pasaron 474 estudiantes, todos varones, y entre los más destacados podemos mencionar al sabio Dr. Lisandro Alvarado, epónimo de la universidad Centro Occidental (UCLA), el historiador, médico y laureado poeta Ezequiel Bujanda, Dr. José Gil Fortoul, autor de ese portento escritural que es Historia constitucional de Venezuela, el abogado y literato Hilario Luna y Luna, Hipólito Lucena Morles, José María Lucena Morles, José Gregorio Limardo, Ramón Pompilio Oropeza, quien funda en 1890 el Colegio de La Esperanza o Federal.


Carora, Federico Carmona, fundador en Carora, 1904, del diario El Impulso, Carlos Yépez Borges, Agustín Gil Gil, y, ya en el siglo XX, en sus últimas graduaciones, estudiarían su nieto el poeta baudeleriano Roberto Montesinos, autor de La lámpara enigmática (1925), general Vicencio Pérez Soto, el fundador de los estudios marxistas en Venezuela José Pío Tamayo, entre otros tantos, según nos informa Carlos Felice Cardot en su magistral Décadas de una cultura,1974. 


Pero la vejez, nuestra inevitable compañera de otoño, hizo mella en la firme 

voluntad del bachiller Egidio Montesinos, un auténtico santo laico, pues la enfermedad y los achaques lo vencen en 1913, y tras su deceso, el plantel educacionista que regenta sabiamente cierra sus puertas para siempre después de media centuria de excepcional y luminoso magisterio. Debió esperar la Ciudad de los lagos verdes hasta 1924 para que el general Juan Vicente Gómez ordenara la reapertura de la educación secundaria en esta ciudad antigua de Venezuela, lo cual desmiente la idea de que la dictadura del andino fue solo oscuridad y atraso, como sostiene Yolanda Segnini en Las luces del 

gomecismo.(1987). 


La cultura del semiárido occidental venezolano, el genio de los pueblos del 

semiárido larense venezolano, una verdadera cumbre, he sostenido, sería impensable sin la presencia esclarecida de don Egidio y su discreto y magnífico Colegio de secundaria tocuyano. 

  

Luis Eduardo Cortés Riera. 

Cronistadecaroragmail.com 

Santa Rita, Carora, Estado Lara, 

República Bolivariana de Venezuela. 

Viernes 4 de agosto de 2023. 

martes, 18 de julio de 2023

Edgar Rivero Castillo. Fiesta del color en el semiárido larense venezolano.

 

Cuando mi amigo pintor Edgar Rivero Castillo me pide amablemente unas letras que anuncien su próxima exposición pictórica en Copenhague, Dinamarca, no puedo menos que pensar en Paul Gauguin, quien, como mi coterráneo caroreño, decide abandonar las finanzas y el cálculo dinerario e ir tras las paletas y caballetes. Edgar no se marcha a las lejanas islas del océano Pacifico, como decide el pintor parisino, sino que se refugia en su terruño, vasto erial de Carora, para ofrecernos una colorida pintura que ha llamado la atención del malogrado filosofo Ludovico Silva y al no menos importante humanista Luis Beltrán Guerrero, lo cual es muy digno destacar.

Conozco a Edgar desde la niñez trascurrida en las aulas de primaria. El recordado docente Hernán Prieto Castillo nos ponía a dibujar a creyón en aquel memorable sexto grado en el Grupo Escolar Ramón Pompilio Oropeza, donde hacíamos unos ejercicios de creación dibujística, mágico momento que se ha soldado a mi memoria. A veces pienso que he debido seguir la senda tomada por Castillo Rivero, pero el destino me condena a la ciencia de Clío y a los teclados.

Pues bien, ha ido bastante lejos Edgar con su arte, pues hasta en la remota ciudad de Macao, viejo enclave portugués en China, se han deleitado los oblicuos ojos orientales con los lienzos del caroreño en el pasado año de 2019. Lo que igual sucederá con Estados Unidos, España, Alemania, Puerto Rico, Italia.  

No es cosa sencilla dedicarse a los pinceles en la ciudad del semiárido de Carora. Es una urbe que se ha distinguido aplastantemente por las artes del pentagrama y las notas musicales. En nuestro pasado pictórico apenas brilla el incomprendido pintor Julio Teodoro Arze, quien muere en la pobreza en los años treinta del siglo pasado. Deben, en consecuencia, rivalizar amablemente nuestros pintores con el soberbio movimiento orquestal y guitarrístico encabezado por los Maestros Alirio Díaz y Rodrigo Riera, que ha echado hondas y generosas raíces acá.

 Hasta que llegó a Carora desde la distante Hija Predilecta de Bolívar el extraordinario pintor boliviano con pasantías en Europa, el magnífico Gustavo Riveros Tejada. Bajo este inusual magisterio, salpicado de Sócrates, quechua y aimara, comienza a desarrollar Edgar su idiosincrático “alarde de colores” que nos sorprende, pues es el semiárido larense una tierra más bien monocroma bajo el reverberante astro rey, dominante atmósfera que explota hasta el delirio Armando Reverón. Es una marcada influencia que recibe del peninsular pintor Joaquín Sorolla (1863-1923). Es la pupila del Mediterráneo sorolliana la que cultiva por bastante tiempo Rivero Castillo.  Me dice que hogaño transita por una nueva etapa que “va más allá del impresionismo”, valora.

 Forma parte Edgar del llamado “Grupo de los ocho” junto a Ramón Chirinos, Armando Villalón, Wladimir Chumasko, Eduardo Correa, que son puros paisajistas. “Me adjudicaron, adiciona Rivero Castillo, un número impar: el nueve”, un lugar que le llena de mucho orgullo, asienta. pintura”, sentencia.

Considera Rivero Castillo que su obra ha transitado por cuatro periodos: el paisaje, los bodegones, la amazonía de bosques lluviosos, y por último el expresionismo. Ludovico Silva escribió de él: “tu alma cromática nos impregne a todos como una música de Juan Sebastián Bach y que tus líneas rayen el infinito”. Y el guitarrista universal Alirio Díaz dijo: “lleva al lienzo eternos asuntos de la vida del hombre y de la Naturaleza con magistral pincel e inspiración”.

 

Desde el país nórdico le piden recientemente a Rivero Castillo algo inusual. Cuando me dijo que tenía que ver con la condición de género LGBT no pude menos que pensar en la llamada “Ventana de Oberton”, pues lo que ayer se consideraba una misa negra es hogaño tendencia admitida y orgullosa. Es que la tierra de Soren Kierkegaard y de Hans Cristian Andersen ha sido pródiga en lo que se refiere a la libertad individual y a las opciones de género diversas.

Y se trata de participar en una Exposición de Diversidad de Género que le piden desde Copenhague al discípulo de Ramón Chirinos y Trino Orozco que es Edgar Rivero Castillo, autor de unos 1.500 lienzos donde el protagonista destacado será el “Segundo Sexo” como dijera la filósofa feminista Simone de Beauvoir.

Le deseo mucho éxito a mi amigo de la infancia que se adentrará en los escenarios casi pictóricos del film La fiesta de Babette, allá en la península escandinava que lo convoca. Considero que desde esta inusual experiencia se consolida en su madurez pictórica nuestro orgullo del color y el azul violeta que es Edgar Rivero Castillo. Tratará de vencer esa profunda huella del carácter latinoamericano que tanto daño nos ha hecho: el machismo. Muchos éxitos y reconocimientos aspiro consigas en esas brumosas y a la vez cálidas latitudes nórdicas.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

CRONISTA OFICIAL DE CARORA (luiscortesriera.blogspot.com)

Santa Rita de Carora,

Estado Lara,

 República Bolivariana de Venezuela.

15 de julio de 2023.


lunes, 10 de julio de 2023

Parroquia Juan de los Reyes Vargas. Municipio G. D Pedro León Torres, Estado Lara, República Bolivariana de Venezuela

Es una de las 17 parroquias del Municipio General de División Pedro León Torres, Estado Lara, República Bolivariana de Venezuela. Es de las parroquias de más reciente creación y se debe a la iniciativa de la diputada a la Asamblea Legislativa del Estado Lara profesora Nelly Guerra y el Licenciado Carlos Gonzalo González en los años finales de la década de 1990. Se desprendió la nueva Parroquia Reyes Vargas en tales años de la Parroquia Camacaro, cuya capital es Río Tocuyo e hizo de su capital el poblado de Parapara.

Eponimia:

Debe su nombre al héroe indígena de la Guerra de Independencia coronel Juan de los Reyes Vargas, quien nació en Río Tocuyo en 1780, de padre canario y madre indígena, y murió asesinado en Carora en 28 de marzo de 1823. En un principio apoya la causa monárquica, pero luego y gracias al Libertador Simón Bolívar, se suma al bando patriota en 1820.

Limites:

 Norte: Municipio Urdaneta, capital Siquisique, Estado Lara.

Sur: Parroquia Camacaro del Municipio Torres.

Este: Municipio Iribarren, capital Barquisimeto.

 Oeste: Parroquia Chiquinquirá. Municipio Torres

Capital: Parapara.

Otros poblados:

La Caimana, El Yabito, Guamú, El Rodeo, Pingue, La Pimienta, La Guayana, La Fundación, Las Guamas, Guamas, Cerro Colorado, Sabana Alta, Quiriquire, Zumbador, Agua Vieja, Bucarito, Buenos Aires, Cerro Blanco, Corobore Abajo, Curarí, El Amparo, El Cachicamo, El Cogollal, El Cúcharo, El Docore, El Jebito, El Portachuelo, Las Playitas, Los Buchales, San Mateo, Yabalito, Potrerito, Morrocoy, Morrocoicito,  Paragüito, Morrocoicito, Potrerito, Mojanería, Pozo Salado, Mene Cabra, Maldonado, Los Uvedales, Los Quemados, Los Nirgueños, La Guásima, Guaidí, Guaidí Abajo, La Represa, La Peña, La Peñita, Las Guarabas, El Orégano.

Población total de la Parroquia: 11.200 habitantes.

Geografía:

 Coordenadas geográficas:

Latitud: 10° 22' 14''
Longitud: -69° 52' 9''

Área: 53, 280 kilómetros cuadrados.

 Parroquia ubicada en la cuenca del Río Tocuyo medio. Quebradas: Agua Viva, Parapara, Quebrada Honda, El Rincón, Baguá, Quebrada Negra, Quebrada Horno Negro, Bucarote,  

Altura media: 397 metros sobre el nivel del mar.

Clima: árido, semiárido.

Precipitaciones medias anuales: 446 mm. Trimestre más seco va de enero a marzo y el lluvioso de septiembre a noviembre. Isoyetas: 500 mm.

Temperatura media: 28, 29 grados centígrados. Mínimas de 14 y 21 grados centígrados.

Especies vegetales: espinares, matorrales ralos, bosques de galería. Cují, dividive, yabos, cardones, semerucos, tuna de cabra, guazábara, buches, curarí, mamón, cotoperíz, guanajo, datos, pitajaya, orégano, pringamosa, cardón, vera, guayacán, En las partes altas y húmedas florece una especie de orquídea, única en su tipo (Schoromburquia humboldtiana). También predominan 26 especies de cardones. 

Especies animales: iguanas, matos, conejos, serpientes, abajas, linces, Cunaguaro, el gato montés, el mapurite, el oso hormiguero, murciélagos. Entre las aves, según los registros del Profesor Eduardo José Freitez Gassán investigador residente, existen 110 especies que residen o transitan temporalmente por el Parque Nacional Saroche. Alguna de ellas son el Turpial, Cardenalito, Paraulata Llanera, Paloma Turca, Perdiz, Perico, Loro, Guacharaca, zamuro, turpiales entre otros. También se pueden observar reptiles como corales, cascabeles, lagartijos etc.

Comunicaciones:

Carretera asfaltada desde Río Tocuyo hasta Parapara con diversos ramales no asfaltados hacia los múltiples caseríos. La gran aspiración de sus pobladores será la construcción de la carretera de 67 kms. desde Parapara hasta Siquisique, capital del Municipio Urdaneta.

Economía:

Importante productor hortícola de pimentón, cebolla, ají picante y dulce. Se distingue por la producción de melones. Se aprovecha de las aguas del río Tocuyo, controladas por la Represa de Atarigua o Cuatricentenaria.

Rebaños de vacas, chivos y ovejas. Producción de quesos y suero.

Existe una ilegal y dañina producción de leña y carbón vegetal. La Guardia Nacional Bolivariana y la Alcaldía del Municipio Torres y los grupos ambientalistas deben actuar con dureza ante tan evidente delito ecológico.

Artesanía de hamacas y chinchorros.

Servicios públicos:

Posee tres ambulatorios rurales tipo III: Parapara, Quiriquire y Guadí. Fueron atendidos por la esposa de quien escribe, la médica cirujana por la UCLA Raiza María Mujica Pérez en 2005.

Ocho escuelas primarias y un instituto de educación media: Liceo Rural Bolivariano, NER 195..

Jefatura civil.

Iglesia católica, con San Isidro como santo patrón.

Atractivos turísticos:

El territorio de la Parroquia Reyes Vargas fue atravesado desde muy antiguo por las llamadas “rutas de la sal” precolombinas. Este precioso metaloide, vital para la existencia humana, era traída desde las lejanas costas del actual Estado Falcón en el Mar Caribe, para ser comerciadas entre los jirajaras, ayamanes y caquetíos asentados tierra adentro, cercanías de Barquisimeto y más allá hacia los Llanos occidentales. A principios del siglo XX, en 1912, Parapara vio pasar contingentes humanos que huían de la “Paño Blanco”, una gran sequía que atacó al Estado Falcón, para venir a refugiarse del hambre y la sed en Carora, Río Tocuyo, Arenales.

 

Parque Nacional Cerro Saroche, 32.000 hectáreas. Fundado en 7 de diciembre de 1989 por el profesor Expedito Cortés, Dr. Edilberto Ferrer Véliz, socióloga Mirla Coronado, profesores Otto Chávez, Carmen Carrasco, Joel Meléndez, Carmen Carrasco, Dr. José Ramos Arjona.

Sitio Batalla de Parapara del 26 de agosto de 1899, que enfrenta a las tropas del general Cipriano Castro y las gubernamentales del general Torres Aular, quien pierde la acción. Decide entonces Castro dirigirse a Barquisimeto y no a Coro, como era su plan original. Entrará Castro triunfante a Caracas el 22 de 0ctubre de 1899. En cierto modo en Parapara se decidió el destino de Venezuela.

Ferias Caprinas y Ovinas del caserío El Orégano, que reúne a multitud de personas y expositores venidos de todo el Estado Lara y el vecino Estado Falcón. Evento festivo organizado desde hace 20 años por José Manuel Figueroa, profesor Jesús Figueroa, entre otros.

Encuentro cordial de la muy numerosa familia Salazar, que se reúne en casa solariega de Parapara en el mes de agosto todos los años. Se trata de un formidable entramado festivo familiar que no tiene parangón en estas tierras del semi árido larense occidental venezolano. Debería ser imitado por otras familias extendidas (numerosas) del Estado Lara.

Turismo ecológico y de aventura. La travesía en todoterrenos desde Parapara a Siquisique nos muestra espectaculares cerros, inmensas quebradas, vegetación xerófila excepcional, aves exóticas y únicas. Es ésta la ruta seguida hace 200 años por el héroe independentista mestizo Indio Reyes Vargas, quien puso en aprietos a las tropas de los colonialistas y de los patriotas.

Referencias:

Cortés Riera, Luis Eduardo. Escaneo al semiárido larense venezolano. Blog del Cronista de Carora, 2015.

Diccionario de Historia de Venezuela. Fundación Polar. Caracas, Venezuela, 1997. 4 vols.

Ferrer Véliz, Idalberto. Torres presente y futuro. Ecocosmos, Barquisimeto, República Bolivariana de Venezuela, 2008.

Rojas, Reinaldo. Historia social de la Región Barquisimeto en el tiempo histórico colonial,1530-1810.Academia Nacional de la Historia. Caracas, Venezuela, 1995.

Rosales Rafael María.  Reyes Vargas: Paladín del procerato mestizo. San Cristóbal, Centro de Historia del Táchira, Venezuela, 1950.

Silva Uzcátegui, Rafael Domingo. Enciclopedia Larense. Geografía, historia, cultura y lenguaje del Estado Lara. Ediciones de la Presidencia de la Republica, Caracas, Venezuela, 1981. 2 vols.

Fuentes orales:

Profesor Jesús Figueroa.

Abogado Rolando Aponte.

Profesor y Magister en Historia Taylor Rodríguez García.

Licenciado Carlos Gonzalo González.

Politólogo Orlando Álvarez Crespo.

Licenciado Alejandro José Barrios Piña.

Abogado Gerardo Pérez González.

Profesor Joel Meléndez.

Medico cirujana dermatóloga Raiza María Mujica Pérez.

Luis Eduardo Cortés Riera.

 cronistadecarora@gmail.com

Santa Rita, Carora,

República Bolivariana de Venezuela.

8 de julio de 2023.

 

 

 


Profesor Expedito Cortés: sobreviviente de la tragedia de La Llovizna


 

El domingo 23 de agosto de 1964 estuvo la numerosa familia Cortés Riera, de vacaciones en el andino pueblecito de Cubiro, a punto de perder el cabeza de la familia: el maestro normalista Expedito Cortés, quien cifraba los 41 años de edad. Sucedió ese amargo día vacacional, una inmensa tragedia donde cuarenta educadores perdieron la vida estrepitosamente al caer a las procelosas e inclementes aguas del gigantesco río Caroní, en la Guayana venezolana.

¿Cómo pudo ocurrir semejante penalidad que enlutó amargamente al magisterio venezolano ese aciago día? La fuerza incontenible de la Naturaleza y la sempiterna imprudencia humana congeniaron para ocasionar tan pavorosa y descomunal tragedia una mañana en paseo dominical que convoca la Federación Venezolana de Maestros en el Parque Nacional de La Llovizna.

 Los docentes, aturdidos y embelesados, quizás ante tanta belleza, pasaron por alto las advertencias que les hicieron carteles y guardaparques y se abalanzaron en grupo humano que por su enorme peso rompe las columnas remendadas del angosto y mortal puente. Solo estrechos 17 metros de largo y metro y medio de ancho con tablas de madera desbastaron en un instante al magisterio de buena parte del país caribeño.

La malhadada pasarela no se desploma por completo, sino que medio colgada arroja su preciosa carga humana al Salto de La Llovizna y los ahoga con el peso de sus gruesos tablones de madera, fatalidad ocurrida a las 11 y 30 de la mañana. Al día siguiente un camión hala el puente semidestruido y para enorme sorpresa salieron un grupo numeroso de cadáveres que estaban allí atrapados.

La pregunta insistente que me hago es la de que cómo en una de las zonas de materiales ferrosos más gigantesca del orbe y en el seno de una colosal empresa estatal venezolana, la Siderúrgica del Orinoco (SIDOR), pudieron colocar una estructura metálica deficiente y con evidentes e inveteradas soldaduras.

El recién estrenado gobierno socialdemócrata del guayanés Dr. Raúl Leoni decreta tres días de duelo nacional, puesto que la mayoría de los fallecidos y los que se salvaron eran militantes o simpatizantes de su partido Acción Democrática. El más eminente adeco que se salva en un tris de caer al peligroso y bello Salto de La Llovizna es el margariteño Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, autor de las tesis educativas del partido que fundara Rómulo Betancourt en 1941, quien saca sus pies del fatídico tablado fracciones de segundos anteriores a su mortal colapso.

 Oficialmente, dice Globovisión, fueron 50 los muertos, entre ellos se encontraban los maestros Adolfo Navas, Ana María Contreras, Carlos Arturo González, Carmen Teresa Rosales, Cecilia de Segura, Ciro Maldonado, Consuelo Chacín, Consuelo Navas, Cruz, Antonio Velasco, José Gregorio Méndez, José Luis Guzmán, Josefa Molina, Lermith Hernández, María de los Santos Higuera, María Teresa Coronel, Napoleón Ramírez, Nélida Núñez, Nohemí Higuera, Pascual Ignacio, Rafael Vera, Ramón Arturo Reinoso, Simón Andrés Peña, Víctor Gómez, Irene Fernández, sobrina de la primera dama de la República, Doña Menca de Leoni.

LA TRAGEDIA RESUENA EN CUBIRO

A 957 largos kilómetros de Guayana, en el andino poblado de Cubiro, Estado Lara, se oye de la inmensa tragedia sufrida por los docentes venezolanos. Nos enteramos gracias a un provecto radio Telefunken germano, aparato al cual mi madre Claver Riera de Cortés coloca sus oídos ansiosos. Nada dicen desde la lejanía del maestro   Expedito Cortés, por entonces Director desde 1960 del Grupo Escolar Ramón Pompilio Oropeza de la ciudad de Carora. Está como desaparecido mi padre en aquella angustiante espera que nos hace perder el sueño. Al día siguiente, horas de la tarde del lunes 24 de agosto de 1964, día del cumpleaños de quien escribe, llega un luminoso telegrama que avisa en breves palabras que mi progenitor está vivo y goza de buena salud. Alegría suprema para la familia y para Cubiro y Carora.

Una vez en casa, sano y salvo nos cuenta nuestro progenitor que estuvo a punto de morir en aquella tribulación magisterial. “Alguien me dijo-dice papá- que había suculento almuerzo del otro lado del colgante fatídico y eché adelante para ganar tiempo al grupo que venía detrás de mí. Al sacar el pie derecho y silenciosamente el puente deja caer su preciosa carga humana.” Y más adelante agrega para nuestros oídos sorprendidos “nos fuimos río abajo, yo y unos colegas educadores y guardaparques a salvar a los educadores que, golpeados por las piedras, eran arrastrados por la inmensa y fragorosa corriente fluvial. Un llanero, gran nadador, salva a dos educadores semiinconscientes   y los trae a la orilla del inmenso afluente del Padre Orinoco.” Solo después de este shock inicial y cansado al extremo, decide mi padre comunicarse con su familia al otro extremo de Venezuela. Inmensa alegría del grupo familiar Cortés Riera.

Y si….

Son recuerdos muy firmes, pues se acentúan en la memoria por el hecho de que los alzamientos militares de Carúpano y Puerto Cabello, el magnicidio del presidente de Estados Unidos, John Kennedy, la extradición del general Marcos Pérez Jiménez, y el salto mortal al Tren del Encanto, acababan de ocurrir, la insurgencia guerrillera de izquierda domina la década.

 De haber conseguido temprana muerte Expedito Cortés en la lejanía guayanesa, hubiera dejado viuda y ocho hijos huérfanos, el menor de todos, José Bernabé, de apenas seis meses de nacido. Pienso que mis numerosos familiares se hubiesen hecho cargo de tan dilatada   familia.

Lo mejor de su ruta de vida quizás habría tomado otro rumbo o no se hubiese realizado: la conducción del Grupo Escolar Ramón Pompilio Oropeza trunca, la fundación de la Casa de la Cultura de Carora en 1965, la Casa del Educador de Carora, el Instituto de Previsión Social del Ministerio de Educación (Ipasme), el Cuerpo de Bomberos, el Frente Ecológico Regional y la Federación y Organización de Juntas Ambientalistas (FORJA) que hicieron posible la creación de los Parques Nacionales Dinira y Saroche, así como un fuerte y bien plantado movimiento ecológico en Centroccidente de Venezuela a fines de la centuria pasada, los talentos pictóricos y musicales de Macario Colombo y Don Pío Alvarado los descubrirían quizás otros amantes de la cultura como mi padre. No lo podremos saber con exactitud y solo podemos arriesgar conjeturas.

Fallece mi padre Expedito Cortés, defensor del oso frontino y el cardenalito, de muerte natural, muchos años después de la tragedia de La Llovizna, después de una útil y fecunda vida al servicio de la Madre Naturaleza y del prójimo, en Barquisimeto un 28 de mayo de 2021, a solo 24 horas antes del Día del Árbol en Venezuela.

El Centenario del Natalicio de mi progenitor se efectuará con lucimiento en diversos lugares del Estado Lara, República Bolivariana de Venezuela, en el presente mes de julio de 2023.

 Información adicional a través de: cronistadecarora@gmail.com y el teléfono 0424-5427236.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

 

 

 

 

domingo, 25 de junio de 2023

EL RINOCERONTE DE ALBERTO DURERO

Cuando amanecía el siglo XVI, tiempos del Renacimiento, los cristianos se dieron cuenta, asombrados y sorprendidos, que el mundo era mucho más grande que lo que supusieron durante centurias y milenios. Se rompe el sistema triuno que dominaba hasta entonces con el aparecimiento de una nueva realidad al occidente de los Pilares de Hércules. A los tres continentes conocidos, ecúmene, Asia, Europa y África, se agregaba un cuarto desconocido: América. Tocó a navegantes españoles y portugueses proporcionar a la vieja Europa que salía de la noche medieval esta nueva visión del mundo montados, como afirma Joseph Needham, sobre unas tecnologías salidas del genio de los antiguos chinos: brújula, pólvora, papel e imprenta.

Con pólvora y poderosos cañones los turcos toman Constantinopla en 1483 y cierran el flujo a Europa de los valiosísimos y muy útiles condimentos y especias asiáticas, por lo que se hace prioridad buscar nuevas rutas para llegar hasta Catay y Cipango (antiguo nombre que dio Marco Polo en el siglo XII a China y Japón). En 1494 se firma el primer reparto del mundo entre estas dos potencias marítimas que son España y Portugal: el Tratado de Tordesillas.

Los portugueses, que rechazan el proyecto colombino, se dirigen al sur y bordean África por el Cabo de Buena Esperanza, para llegar a la India con Vasco de Gama al frente de una expedición y a quien la malaria mata en 1524 en la India portuguesa con el cargo de Virrey.

EL RINOCERONTE DE SU SANTIDAD

Y sucedió en 1515 cuando Manuel I, rey de Portugal, recibe un curioso regalo del sultán indio Muzafar II, consistente en un rinoceronte vivo, animal que llega a Lisboa el 20 de mayo tras 120 días de fatigoso viaje marítimo. Este animal produce una verdadera crisis en la conciencia europea, pues no se la había visto desde los remotos tiempos del Imperio Romano cuando es descrito y comentado en Historia Natural por el escritor y militar Plinio El Viejo (23-79 d. C).

Miles de personas acuden en Lisboa a ver aquel gigantesco animal que causa enorme sorpresa y que aparecía en los bestiarios al lado del fabuloso unicornio. Fue alojado en la casa de las bestias del rey Manuel I, monarca que organizó una pelea entre el rinoceronte y un joven elefante de su colección para comprobar el relato de Plinio el Viejo (siglo primero después de Cristo), que aseguraba que el rinoceronte y el elefante son enemigos acérrimos. El rinoceronte avanzó lenta y deliberadamente hacia su adversario, el elefante; sin embargo, este último, desacostumbrado a la ruidosa muchedumbre que había acudido a presenciar el espectáculo, huyó aterrorizado antes de que se produjera choque alguno.

El poderoso rey decidió regalar el animal de la India al Sumo Pontífice de Roma, León X, para ganar sus favores para seguir expandiendo sus ya dilatados dominios en Asia. Antes, el papa había recibido con beneplácito un regalo del monarca portugués de un elefante blanco. En diciembre de 1515 sale el animal en embarcación rumbo a la Ciudad Eterna. El 24 de enero se detuvo en Marsella, donde el rey de Francia, Francisco I, acude presuroso a mirar al animal pre cartesianamente.

Continua su viaje aquella maravilla de monstruo, pero llegando a Italia, una enorme tempestad hace naufragar la embarcación y muere ahogado el rinoceronte por venir encadenado y con grilletes. Recuperan su cadáver y su piel es enviada a Lisboa en donde reconstruyen la bestia rellenándola de paja. Impagliato o relleno de paja es la palabra que se empleó en Roma cuando el animal, o lo que de él queda, se renvió al Vaticano.  Allí el rinoceronte fue pintado por Giovanni da Udine y por Rafael, pero el animal ya disecado no causó en Roma la misma enorme expectación que provocó en Lisboa la bestia aún viva. Tan alucinante historia inspiró la novela de Lawrence Norfolk El rinoceronte del Papa (The Pope's Rhinoceros).

EL GRABADO DEL RINOCERONTE DE ALBERTO DURERO

El fenómeno del rinoceronte del papa había sido hasta entonces expectativa mediterránea, hasta que aparece el teutón y niño prodigio de las artes Alberto Duero, quien jamás vio el rinoceronte en persona. Lo conoce en Núremberg de un boceto de un artista desconocido que sí lo mira en Lisboa, pero que no firma este precioso documento. Allí expresa, influido por Plinio el Viejo, que: En el primero de mayo del año 1513 [sic], el poderoso Rey de Portugal, Manuel de Lisboa, trajo semejante animal vivo desde la India, llamado rinoceronte. Esta es una representación fiel. Tiene el color de una tortuga moteada,21y está casi completamente cubierto de gruesas escamas. Es del tamaño de un elefante, pero tiene las patas más cortas y es casi invulnerable. Tiene un poderoso y puntiagudo cuerno en la punta de su nariz, que afila en las rocas. Es el enemigo mortal del elefante. El elefante se asusta del rinoceronte, pues, cuando se encuentran, el rinoceronte carga con la cabeza entre sus patas delanteras y desgarra el estómago del elefante, contra lo que el elefante es incapaz de defenderse. El rinoceronte está tan bien acorazado que el elefante no puede herirle. Se dice que el rinoceronte es rápido, impetuoso y astuto.

El grabado en metal de Durero, como era de esperarse, no es una representación totalmente fiel de un rinoceronte. Muestra un animal con duras placas que cubren su cuerpo como la chapa de una armadura, con un gorjal o pieza de la armadura en la garganta, una coraza de pecho de aspecto sólido y remaches en las juntas; también situó un pequeño cuerno en su grupa, y le dotó de piernas escamadas y cuartos traseros en forma de sierra. Los rinocerontes reales no tienen ninguna de estas características. Es posible que se crease una armadura para la pelea contra el elefante en Portugal, y que estas características representadas por Durero fueran en realidad partes de la armadura. Por otra parte, la "armadura" de Durero puede representar los duros pliegues de la gruesa piel de los rinocerontes indios o, así como el resto de imprecisiones, puede que sean simples malentendidos o añadidos creativos de Durero, hipótesis a la que me adhiero. Durero también dibuja una textura escamada sobre el cuerpo del animal, incluyendo la "armadura". Esto puede ser un intento de Durero de representar el áspero y casi lampiño cuero de los rinocerontes.

Un tal Hans Burgkmair creó un segundo grabado del rinoceronte en Augsburgo alrededor de las mismas fechas que Durero en Núremberg. Burgkmair mantenía correspondencia con mercaderes de Lisboa y Núremberg, pero no está claro si tuvo o no acceso a la carta o al boceto que vio Durero, Este grabado es mucho más real que el de su paisano, por lo que creo que el efecto añadido y las extravagancias de Durero despertaron mucha más curiosidad que otros y fue copiado centenares y miles de veces durante su vida y póstumamente a su muerte en 1528, algo análogo a lo que sucede desde 1515 con las 95 tesis del monje dominico Martín Lutero. Dos manifestaciones, una estética y otra religiosa, de lo que llama Benedict Anderson capitalismo de la imprenta.  

 A pesar de las sucesivas reimpresiones, el grabado de Durero es actualmente bastante escaso en el mercado y los ejemplares impresos en el siglo xvi alcanzan cifras elevadas en las subastas; de hecho, en 2013 un ejemplar de este grabado marcó el récord de precio pagado por una estampa del artista alemán, al alcanzar los 866.500 dólares (641.000 euros) en la sala Christie's de Nueva York, antes del atentado de 2001 a las Torres Gemelas.

Esta icónica imagen de Durero penetró casi sin critica a los textos naturalistas de los siglos XVI y XVII, hasta que llegó el corrosivo de la Razón dieciochesco que la llamará “obra maravillosamente ejecutada en todas sus partes”, tal como dijo James Bruce de Kinnaird en 1790. En los inicios del nazismo en Alemania, el rinoceronte de Durero seguía apareciendo en los textos escolares como figura fiel al natural. Increíble. Los expresionistas germanos  y Salvador Dalí también aprovechan la carga icónica del animal de Durero.

EL GENIO DE DURERO

Durero es, al igual que el holandés Rembrandt y el español Francisco de Goya, uno de los escasísimos genios del arte europeo que crearon con igual dedicación pinturas y grabados. En vida tuvo que enfrentar sonados pleitos jurídicos por las copias que hacían de sus obras. Vivió, a diferencia de Rembrandt o de Van Gogh, una vida estable económicamente, pues era un avispado marchante de sus producciones que se vendían a precios elevados.

La influencia de Durero llegó, dice Google Academico, por medio de sus grabados, a los talleres de casi todos los artistas; se puede afirmar que no hubo ningún pintor europeo de relevancia que no acusara, de un modo u otro, el conocimiento de las estampas durerianas. Ejemplos de ello son dos cuadros del Museo del PradoEl Pasmo de Sicilia de Rafael Sanzio y La Trinidad del Greco, inspirados claramente en xilografías de Durero sobre los mismos temas. Se considera que tanto Rafael como Tiziano impulsaron la difusión de sus propios diseños, mediante grabadores como Raimondi y Cornelis Cort, queriendo emular el exitoso y lucrativo precedente de Durero. Pintores españoles de varios siglos, como Yáñez de la AlmedinaAlejo FernándezVelázquezAlonso CanoMurilloZurbarán y Goya delataron la influencia dureriana; de hecho el último cuadro conocido de Zurbarán, La Virgen con el Niño y san Juanito (1662, Museo de Bellas Artes de Bilbao) se inspiró en el grabado La Virgen del mono que Durero había realizado hacia 1498.

Se considera a Durero -como si fuera poco- uno de los padres de la lengua alemana junto a Martín Lutero, pues prefirió escribir sus libros de teoría de la pintura en su lengua materna antes que, en latín, una lengua universal entonces.

La sensibilidad del mundo moderno seria incompleta sin la existencia de Alberto Durero, la mayor figura del Renacimiento alemán. ¿Quién no ha oído hablar del grabado La Melancolía, o de su magistral autorretrato, salidos de las manos prodigiosas de Durero?

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

Santa Rita, Carora,

República Bolivariana de Venezuela,

24 de junio de 2023.



 

 

 

 


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