sábado, 2 de mayo de 2026

Steiner, nostalgia del absoluto

 

S/T | Nostalgia del Absoluto

 

George Steiner:

Nostalgia del Absoluto.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

 

La innegable decadencia moral y espiritual que sufre Occidente se debe al significativo retroceso que han sufrido contemporáneamente las religiones. Es un vacío existencial que abraza a las sociedades desarrolladas de Europa y Norteamérica. Las instituciones y los sistemas religiosos dan marcha atrás. Pero como los humanos no podemos soportar tal vacío, hemos creado mitologías sustitutivas. Es la tesis central de George Steiner, filósofo y crítico literario, premio Príncipe de Asturias de Humanidades, fallecido en 2020. Con la típica ironía hebraica destaca los sustitutivos: la filosofía política de Karl Marx, el psicoanálisis de Freud, la antropología estructural de Lévi Strauss, la astrología, el ocultismo, la numerología mística y las religiones orientales.

El libro que da nombre a esta nota aparece en 1974 y recoge unas cinco conferencias dictadas en la Radio Canadiense por Steiner, escritor hebreo, agnóstico y multilingüe, naturalizado en Estados Unidos.

Se trata, dice José de Segovia, de cuatro brillantes diatribas con las que el autor fustiga lo que llama el relato de legitimación de la modernidad, conformado por el marxismo, el psicoanálisis y la antropología estructural. ′Tres grandes mitologías, concebidas para explicar la historia del hombre, la naturaleza del hombre y nuestro futuro. Las tres son mitologías racionales que pretenden tener un carácter científico, normativo. Las tres arrancan de la metáfora del pecado original. La de Marx termina en una promesa de redención; la de Freud en una visión de regreso a casa con la muerte; la de Lévi-Strauss en un apocalipsis originado por el mal humano. ′ (pág. 85). Ya que son teologías substitutivas, visiones mesiánicas con pretensión de totalidad para satisfacer el hambre de mitos y certezas, que es consustancial a la condición humana.

La cuarta conferencia de Steiner trata del auge de la superstición y la irracionalidad que demuestra el interés esotérico de nuestro tiempo. Su lista de fraudes y aberraciones excede a muchos compendios medievales de pretensiones ocultistas. La credulidad que hay detrás de tanta tontería actual permite que cosas como la astrología se presenten como una pseudociencia, en un mundo fascinado por lo extraterrestre y paranormal. Pero las supercherías de muchos supuestos tratamientos alternativos o la moda orientalista no son para Steiner sino síntomas de un fracaso que expresa un sentimiento de impotencia, ante la ausencia de fundamentos sobre los que basar nuestra vida. Frente a todas estas mitologías queda otra alternativa, dice Steiner: la búsqueda de la verdad.

La gradual erosión de la religión organizada y de la teología sistemática, especialmente de la religión cristiana de occidente, nos ha dejado con una profunda e inquietante nostalgia de′, lo que él llama en mayúsculas, ′el Absoluto′ (pág. 111). ′La verdad tiene futuro′, dice Steiner al final de su libro, pero ′que lo tenga también el hombre está mucho menos claro′ (pág. 133). Pero la buena noticia, dice Jesús, es que la verdad nos hará libres. Por lo que nuestro futuro está en esa Verdad hecha carne.

Respecto a Marx, dice Steiner, que a pesar de los millones de muertos (regímenes totalitarios, gulags, torturas, genocidios…) que han supuesto las prácticas marxistas, sigue teniendo sus defensores porque parece que lo equivocado son los medios no el fin, porque lo que Marx ofrecía, a saber, la redención, la libertad, la verdad, sigue siendo válido. Un mesianismo que lleva aparejado las leyendas e iconografías asociados por ejemplo a figuras como Lenin, Stalin y Mao.

En el caso de Freud afirma Steiner que lo que Freud propone no son verdades universales, sino que “sus verdades son de un orden estético, intuitivo, como las que encontramos en la filosofía y en la literatura” y acaba el ensayo a este dedicado afirmando “gracias a la vida y la obra de Freud, nosotros respiramos más libremente en nuestra existencia privada y en nuestra existencia social”. Por el camino vemos el momento en el que Freud y Jung se distancian cuando este último quiere “traer de nuevo a los antiguos dioses”.

Respecto al antropólogo Claude Lévi-Strauss expone Steiner el empeño de este por la antropología entendida como “la ciencia del hombre”, y visto el proceder humano siempre ligado a la aniquilación del hombre y de la naturaleza acaba hablando más de entropología que de antropología. Una entropología que sería “la ciencia de la extinción”.

Y sin personalizarlo en las tres figuras anteriores, Steiner plantea cómo las sociedades occidentales tratan de colmar ese vacío con nuevos hábitos, a saber, el yoga, la meditación y similares. Dice Steiner: 

El estudiante que pasa las cuentas de su rosario o contempla un koan zen mientras vaga en una neblina melancólica, el ejecutivo apresurado que corre a su clase de meditación o a la conferencia sobre el karma, están tratando de ingerir elementos preenvasados, más o menos de moda, de culturas, rituales, disciplinas filosóficas que son, en realidad, tremendamente remotas, distintas y de difícil acceso. Pero está también, y esto es más importante, articulando una crítica consciente o instintiva de sus propios valores, de su identidad histórica.

En el último ensayo comenta si es necesario llevar la verdad hasta sus últimas consecuencias y lo ilustra con un ejemplo en el que se pregunta qué sucedería si la ciencia, la genética, demostrara por ejemplo que unas razas están mejor dotadas que otras. ¿Cómo manejaríamos este material inflamable? Después de la segunda guerra mundial quedó claro que ese empeño por la pureza racial o la creencia de algunos de sentirse superiores bañaron Europa de sangre, así que esta cuestión está orillada, si bien vemos que la xenofobia es un sentimiento que está ahí agazapado, tanto como la necesidad de las guerras, pues según Steiner las guerras parece que actuaran como una especie de mecanismo de equilibrio esencial para mantenernos en un estado de salud dinámica.

Todos estos intentos sustitutivos han sido fallidos. No existe una respuesta universal a la crisis de sentido contemporánea.

 

 

 

Nostalgia del Absoluto es considerado un ensayo profundo y provocador que invita a reflexionar sobre el papel de la religión, la filosofía y la cultura en la búsqueda de sentido en un mundo fragmentado y desencantado, tal como lo llama Morris Berman. Steiner desafía al lector a explorar nuevas formas de comprender la complejidad de la existencia humana y a aceptar la incertidumbre inherente a la experiencia humana. Es una reflexión tan profunda como la que observamos con El malestar en la cultura (1930) de Freud.

 

Este libro es recomendado para quienes desean profundizar en la cultura occidental, la filosofía contemporánea y la historia de las ideas, ofreciendo una visión crítica y perspicaz sobre la condición humana y la búsqueda de significado.

Las ideas de Steiner cobran una actualidad sorprendente, pues el supremacismo racial invade con ímpetu desgarrador a Europa y Estados Unidos, excepción sea dicha en España del presidente Sánchez. El nazismo rebrota aquí y acullá, las sectas religiosas fundamentalistas se multiplican hasta el delirio en los Estados Unidos. El embustero canal History Channel tiene mucho más seguidores que Discovery, un canal serio e ilustrativo. La gente prefiere que les mientan con ovnis, extraterrestres, civilizaciones desaparecidas inexistentes. Las burbujas ideológicas invaden las universidades, recintos creados para búsqueda de la verdad. La mentira aplasta la verdad en las redes sociales. Los gimnasios tienen mucho más usuarios que las bibliotecas. El griterío apaga la reflexión serena y cerebral. Es la civilización del espectáculo que tanto mortificó al escritor peruano Mario Vargas Llosa.

¿Qué pensaría Steiner de la asombrosa y sensacional noticia reciente que dice que se ha creado una religión artificial gracias a la abrumadora presencia de la inteligencia artificial, una temida tecnología sobre la cual ha advertido repetidamente y con gran preocupación el papa estadounidense León XIV? ¿Será una suerte de Esperanto religioso de base digital?.

Como reflexión final diremos que estos pensadores aludidos y comentados son hebreos: Marx, Freud y Lévi Strauss fueron judíos no confesionales, a lo que debemos agregar que Steiner también lo es. Dice Paul Johnson (La historia de los judíos, 1987), que todos los grandes descubrimientos conceptuales del intelecto parecen obvios e inevitables una vez revelados, pero se necesita un genio especial para formularlos la primera vez. Los judíos tienen ese don. Los judíos siempre supieron, que su sociedad está destinada   a ser el proyecto piloto de toda la raza humana. Los judíos han creído que eran un pueblo especial, y lo han creído con tanta unanimidad y tal pasión, y durante un periodo tan prolongado, que han llegado a ser precisamente eso. En efecto, han tenido un papel porque lo crearon ellos mismos. Quizá ahí esté la clave de su historia, concluye Johnson.

 

Carora,

 Estado Lara,

República Bolivariana de Venezuela,

jueves 24 de abril de 2026.

 


Castoriadis Cornelius Imaginarios

 

Cornelius Castoriadis - EcuRed

Cornelius Castoriadis:

¿Por qué los franceses comen ranas y caracoles?

 

Dedicado al profesor

 Héctor Felipe Torres Mendoza.

 

Luis Eduardo Cortés Riera.

 cronistadecarora@gmail.com

 

Venía desde el marxismo que creía agotado y del trotskismo al que renuncia, este filósofo greco-francés que se llamó Cornelius Castoriadis (Estambul,1922- París,1997). Se distancia del marxismo ortodoxo soviético, del trotskismo, del Partido Comunista griego, y comienza a entender a las sociedades y su historia desde otros sistemas de pensamiento, Dilthey, Simmel, Freud, Lacan. Un salto epistemológico radical que se inicia en 1964 cuando se hizo miembro de la Escuela Freudiana de París. Las propuestas más relevantes de Castorioadis han surgido a contrapelo del marxismo y de una lectura radical de Freud.

Después de terminada la guerra se instala en Francia en 1946, donde entra en contacto con pensadores extraordinarios como Edgar Morín (Pensamiento complejo), Henry Lefebvre, Jaen Francoise Lyotard (La condición posmoderna), Gérard Genette, Guy Debord. Tuvo contactos con Gastón Bachelard, Jacques Lacan y Paul Ricoeur. Fue crítico del estructuralismo de Michael Foucault, Roland Barthes, Louis Althusser, Gilles Deleuze, y Félix Guattari, así como del método y posturas lacanianas.

 Además de filósofo también fue economista, abogado, sociólogo y psicoanalista, por lo que ha sido considerado un auténtico polimata, una persona que tiene conocimientos profundos en varias disciplinas, sean humanísticas o científicas.

Se le ha considerado inspirador, como Herbert Marcuse, del famoso Mayo Francés de 1968, por aquello de la célebre consigna “La imaginación al poder.”, movimiento estudiantil que saca al general De Gaulle del poder por unos días. Tal revuelta influyó mucho en el pensamiento posterior de Castoriadis., el cual tenía como banderas dejar entrar a la vida la espontaneidad, el azar, la creatividad.

Su obra cumbre, La institución imaginaria de la sociedad fue publicada en 1975, cuando él tenía 54 años de edad, allí expone ideas muy distintas a las concepciones de Lacan (Teoría del espejo), Gilbert Durand (Las estructuras antropológicas del imaginario) o Jean Paul Sartre (Psicología de la imaginación). Su atención teórica, dice Sánchez Capdequí, se va a dirigir al imaginario, al grado cero del lenguaje y del pensamiento, a los magmas simbólicos que alientan y estimulan la acción humana al margen de causas y razones de carácter puramente lógico. Va a explorar lo imprevisible de un sentido humano que estalla al albur de semejanzas, analogías y asociaciones metafóricas. Si hasta ahora había personificado en el proletariado el poder renovador de la vida social, a partir de estos momentos empezará a diseñar una idea de acción transformadora sin pensar en un sujeto o conciencia concreto.

Las significaciones sociales se nidifican de acuerdo a las necesidades de un momento histórico, social, político y económico determinado. Aparecen nuevas significaciones que provienen del ser histórico social, del imaginario social radical. Adviene así una nueva significación que entonces organiza   distinto ese escenario. El ser humano modifica y crea su entorno para cubrir las necesidades tanto individuales como sociales en el proceso de la vida y estas modificaciones están íntimamente ligadas a una época y cultura determinada.

Algunos ejemplos de instituciones imaginarias.

Por esta razón nos parecen muy repugnantes que los franceses coman ancas de rana y caracoles, que los británicos agreguen mermelada a los corderos, una discusión entre árabes o chinos nos disgusta por sus sonidos guturales o chillones, en occidente de Venezuela nos parece una barbaridad agregarle azúcar a la sopa de caraotas como gustan en oriente de tal país. Los muy severos castigos de cortarle las manos a los ladrones en Arabia Saudita nos llenan de repulsa en occidente.

Un ejemplo que examina Castoriadis con detenimiento es el candelabro hebreo o menorá de siete brazos y cuatro mil años de antigüedad. ¿por qué siete y no tres o nueve brazos? El siete constituye la frontera imaginaria no determinista. El candelabro se usaba para iluminar lugares sagrados y por ello se asoció a lo sagrado. Con el número adjudicado siete ese objeto deja de ser profano simplemente, una simple lámpara para convertirse en un objeto de enorme carga simbólica. Cada brazo significa un día de la creación, el brazo central el Shabat, día de descanso del judaísmo. No existe un determinismo materialista e histórico. Es la potencia de imaginar de los pueblos.

Para Castoriadis Dios es una representación imaginativa que se ha constituido en institución social de enorme arraigo global. De igual manera la familia es un imaginario que en Occidente se ha constituido en institución. Estado y ciudadano son ideas que están firmemente imbricadas, son representaciones imaginativas que son parte constitutiva de la cultura y la historia humana.

En la novela Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, citado por Deibar René Hurtado Herrera, podemos captar claramente el juego de los imaginarios y de la forma en que son trasmitidos y entendidos:

Como Aureliano tenía en esa época nociones muy confusas sobre las diferencias entre conservadores y liberales, su suegro le daba lecciones esquemáticas. Los liberales, le decía, eran masones; gente de mala índole, partidaria de ahorcar a los curas, de implantar el matrimonio civil y el divorcio, de reconocer iguales derechos a los hijos naturales que a los legítimos, y de despedazar el país en un sistema federal que despojara de poderes a la autoridad suprema. Los conservadores, en cambio, que habían recibido el poder directamente de Dios, propugnaban por la estabilidad del orden público y la moral familiar, eran defensores de la fe de Cristo, del principio de autoridad, y no estaban dispuestos a que el país fuera descuartizado en entidades autónomas. Por sentimientos humanitarios, Aureliano simpatizaba con la actitud liberal respecto a los derechos de los hijos naturales, pero de todos modos no entendía cómo se llegaba a una guerra por cosas que no podían tocarse con las manos.

Mozart y Beethoven en la visión de Castoriadis.

Todos conocemos de la breve, genial y desgraciada vida de Mozart, y de la triunfante y reconocida de Beethoven. Dos geniales músicos casi contemporáneos que sin embargo debieron enfrentar a una realidad histórico social en rápida trasformación. ¿Por qué Beethoven logra el pináculo del reconocimiento y Mozart muere en la pobreza y olvidado?

Aníbal Gauna Peralta nos dice que Mozart intenta sin logarlo independizarse de la tutela de la corte imperial y de la Iglesia Católica, todo lo cual logra con éxito Beethoven. Un cambio radical en la institución de la música ha acontecido en menos de una generación. Mozart anticipa una independencia del mecenazgo pero no logra insertarse en las exigencias del naciente mercado editorial.  Mozart reta a la nobleza arrancándole con cierto éxito su monopolio musical. Música y nobleza eran en Viena rasgos de identificación, privilegio y de poder. Es el imaginario social cortesano, espacio simbolico construido sobre una batalla por el gusto musical con la Iglesia. La nobleza ejerce el poder a través de la música en el siglo XVIII.

Beethoven, en cambio, observa un trastocamiento radical de la institución musical: un desplazamiento de sentido hondo, profundo. El compositor no es captado como un sirviente de la corte, acepta el mecenazgo, vende su música a un editor, se alía a un empresario, hace conciertos en su propio beneficio. Es el paso del mecenazgo al artista libre que vende sus obras al mercado. La orquesta cortesana da paso a la orquesta pública financiada por el municipio. Él da uso orquestal al piano. El gusto musical se democratiza, el espacio musical cortesano pierde importancia. Las partituras se pueden comprar por suscripciones. La composición musical toma la calle y el vecindario. Beethoven se convierte en ídolo de la emergente clase media, la clase burguesa liberal y nacionalista hacia 1800. Una sensibilidad con intención extramusical. Fue el primer escalón hacia su popularidad internacional.   

Castoriadis y Marvin Harris: el materialismo cultural.

Esta posición de Castoriadis es concomitante con la del antropólogo estadounidense Marvin Harris (1927-2001), creador del concepto de “materialismo cultural”: las vacas no son sagradas en sí mismas en la India, sino que son más útiles vivas que comidas. La prohibición de comer cerdo de judíos y musulmanes es de igual tenor. La cultura no es completamente ideacional, tiene por el contrario base material objetiva.  

Como Harris, Castoriadis establece una relación estrecha entre lo imaginario y la praxis social que elaboran los individuos mediante acciones. El imaginario social alude a una ficción vivida y no a un espacio ideal, una mera ficción o a un ámbito mental creado por un discurso oficial, Iglesia, Estado.

Castoriadis fundamenta su investigación, dice Esteban Oliva, en la praxis, la creación, la contingencia, el azar. Su propuesta es que el vínculo entre lo imaginario y la imaginación producen la realidad, porque la psique y la sociedad constituyen un binomio indisoluble. Este binomio es generador de las instituciones donde la potencialidad de lo imaginario está representada en el hacer, la acción, la potencialidad de crear un nuevo proyecto de futuro donde la cotidianidad y la lucha por la vida real son fundamentales.

En palabras de Castoriadis “El tiempo es emergencia de figuras distintas. El tiempo es alteridad, la condición que permite constituir cambios en la formas o modelos dados, la dimensión que ofrece la posibilidad de que lo establecido pueda transformarse en otra situación.

La Imaginación radical de Castoriadis.

Para Castoriadis es central su idea de la imaginación radical, lo causal y determinista no explica enteramente a las sociedades históricas concretas. Existe algo de espontaneidad y de autocreación, donde interviene lo indefinible, la pasión, el azar, el hallazgo y lo contingente. La imaginación es la facultad humana que permite a individuos y sociedades crear nuevas formas institucionales, sociales, históricas. Un magma de representaciones, magma de magmas.  La psique es «ola o flujo incesante de representaciones, de deseos y de afectos. Esta ola es emergencia ininterrumpida». Creamos lo que nos gusta.

Jurgen Habermas, recién fallecido filósofo alemán, dijo que Castoriadis ha emprendido la tentativa más original, ambiciosa y reflexiva de pensar de nuevo como praxis la emancipadora mediación de historia, sociedad, naturaleza interna y naturaleza externa. (Discurso filosófico de la modernidad, Excurso C)

 

En la tumba de Castoriadis en el cementerio Montparnasse, está inscrito en griego y en francés una cita del lejano Heráclito:

No encontramos caminando los confines del alma, aun recorriendo todo el camino, tan profundo es su principio.

 

Referencias.

Cisneros Araujo, María Elena. (2012) Individuo e imaginario en la obra de Cornelius Castoriadis. Saber, UCV. Repositorio Institucional. Universidad Central de Venezuela. Caracas, República Bolivariana de Venezuela.

Castoriadis, Cornelius. (2003). La institución imaginaria de la sociedad. Título original: L'institution imaginaire de la société. Traducción del francés al español de Antoni Vicens y Marco Aurelio Galmarini. (2ª reimpresión). Buenos Aires Argentina: Fábula TusQuets Editores.

Gauna Peralta, Aníbal Francisco (2020) Alcance y problemas de la propuesta de Cornelius Castoriadis sobre los Imaginarios sociales y el Cambio Social. Utopia y Praxis Latinoamericana, vol. 25, núm. 90, pp. 189-203. Universidad del Zulia. República Bolivariana de Venezuela.

Hurtado Herrera, Deibar René. (2008). La configuración: un recurso para comprender los entramados de las significaciones imaginarias*Rev.latinoam.cienc.soc.niñez juv v.6 n.1 Manizales ene./jun. 2008

Oliva, Esteban. (2016) El imaginario social: Reflexión con Cornelius Castoriadis. Revista Educare, volumen 20, número 3, septiembre-diciembre 2016. UPEL, Barquisimeto.

Sánchez Capdequí, Celso (2025) La (Re) institución imaginaria de la sociedad. Editorial Catarata. Madrid, España.

 

Carora,

 Estado Lara,

 República Bolivariana de Venezuela,


viernes, 10 de abril de 2026

VISITA PASTORAL OBISPO CRISPULO BENITEZ FONTURVEL A CARORA, 1953

Visita Pastoral del Obispo

Críspulo Benítez Fonturvel a Carora, Estado Lara, Venezuela,

4 de julio de 1953.

 

Luis Eduardo Cortés Riera.

 cronistadecarora@gmail.com

 

Durante los inicios de la guerra fría, que se inicia en 1945 tras la derrota de la Alemania nazi, el largo y polémico papado de Pío XII, cuando los Reverendos Padres Escolapios españoles estaban recién llegados a la “Ciudad levítica de Venezuela”, y cuando apenas habían transcurrido algunos pocos meses en que asume la presidencia de Venezuela el general Marcos Pérez Jiménez, realiza una Santa Visita Pastoral a Carora, el Obispo de la Diócesis de Barquisimeto Monseñor Doctor Críspulo Benítez Fonturvel, príncipe de la Iglesia Católica venezolana que había nacido en Porlamar, Nueva Esparta, el 25 de abril de 1905. Había sido designado por Pío XII como Obispo de Barquisimeto desde 1949.

Dice el Libro de Gobierno de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, que el dignatario salió de Barquisimeto el 4 de julio de 1953. Debió, en consecuencia, transitar por las 360 curvas y 43 puentes de la vieja carretera Carora-Barquisimeto, serpentina vía construida por el general Juan Vicente Gómez en 1925. El magnicidio del presidente coronel Carlos Delgado Chalbaud en 1950 era la comidilla más frecuente en aquellos días de gobierno de los sables y las gorras.

El Libro de Gobierno se expresa así:

“Se puede decir que la recepción fue cálida y ferviente a Su Excelencia Reverendísima”. En la capilla del Hospital San Antonio y después de haber besado el Santo Crucifijo que le presenta el obispo Monseñor Pedro Felipe Montesdeoca, se inició la magna procesión. Allí estaban presentes todas las escuelas, todos los colegios, todas las asociaciones, las jerarquías eclesiásticas y civiles”.

Y más adelante dice que:

“Y así en un orden perfecto llegamos a la iglesia parroquial de San Juan Bautista. El reverendo padre Escolapio Juan Bautista Pérez Altuna en nombre propio y de la Jerarquía, dio la bienvenida a Su Excelencia. De este saludo contestó Monseñor con una exhortación de ascesis cristiana al pronunciar palabras del Patrono de la parroquia: ¿Qué habéis salido a ver? A continuación, el Padre Secretario declaró abierta la Santa Visita Pastoral. Acto se hizo la visita al tabernáculo, la pila bautismal.

Actos de la Santa Visita Pastoral:

Por estarse celebrando la Semana de la Patria, (una creación del presidente Marcos Pérez Jiménez), Monseñor accedió a los deseos de los reverendos padres y señores maestros dedicando el Santísimo Sacrificio de la Misa en el Grupo Escolar Ramón Pompilio Oropeza, recientemente inaugurado en 1949, durante ella habló elocuentemente el Reverendo Padre Juan Bautista Pérez Altuna, Escolapio antifranquista nacido en el País Vasco. El lunes se tuvo visita al cementerio en donde celebró Su Excelencia Reverendísima por mandato de Su Excelencia el Secretario, les habló de la comunión de los santos, la resurrección de la carne, en jornadas sucesivas se tuvo la visita de las Reverendas Hermanas Siervas del Santísimo Dominicas del Colegio Santa Catalina, las religiosas que recién se habían instalado en la ciudad en 1944, provenientes del Estado Mérida para atender a niñas de los estratos sociales humildes.  

El día 6 de julio de 1953 en el salón parroquial y a la hora convenida se reunieron todas las asociaciones. Monseñor elogió las labores realizadas por las sociedades y les animó a cooperar con los hijos esclarecidos de San José de Calazanz que tanto colaboran con la Diócesis y en el bien general de la ciudad.

Al día siguiente se tuvo la Junta Pro Templo y todos unánimes asintieron a continuar el templo nuevo y a iniciar la capilla de la Trasandina. Las confirmaciones se tuvieron todos los días.

Altamente satisfecho el Obispo de la labor apostólica e ilustradora que los Reverendos Padres Escolapios vienen realizando en la ciudad y Vicaría en todos los órdenes, Su Excelentísima Reverendísima quiere se haga constar que para ellos no tiene sino palabras de gratitud y de alabanza y con ello les anima a seguir en su labor de educadores en esta católica población y sus contornos. Y tomando consejos de los mismos Padres emite las siguientes disposiciones:  

1º En la ciudad de Carora quedan como cofradías y asociaciones las siguientes:

La de Santísimo Sacramento, fundada en 1585.

Nuestra Señora de Coromoto

Nuestra Señora del Carmen

Apostolado de la Oración

Hijas de María

Ánimas del Purgatorio

Santísimo Rosario

La Santa Infancia

La Sociedad de San Vicente de Paul

La Sagrada Familia

Orden Tercera de San Francisco

Las Cuatro Ramas de la Acción Católica de Venezuela

Coros de Fátima.

2º Los cobros de los socios las cuotas

3º Las reuniones de la Juventud Católica se tengan en la Parroquia

4º Se hagan los sellos de la Vicaría y de las parroquias

5º Que se pague para ayudar el Seminario Divina Pastora, de Barquisimeto.

Exhortación Su Excelencia Señor Obispo de la Diócesis Dr. Críspulo Benítez Fonturvel.

Causa de la exhortación:

Emprender una Santa Cruzada de oración y penitencia por la Iglesia de Polonia y de sus ciudadanos de tan cristiano pueblo, en momentos de terrible prueba ocasionado para esos nuestros hermanos por la implacable tiranía del régimen anticristiano del comunismo sin Dios que pretende amordazar las conciencias, corromper los corazones y colocar al nivel de los mismos irracionales la dignidad humana. Una Iglesia del silencio detrás de la Cortina de Hierro (una expresión creada por Winston Churchill el 5 de marzo de 1946, observación de Luis Eduardo Cortés Riera)

Carora, 27 de octubre de 1953.

La Carta Pastoral de Monseñor Doctor Críspulo Benítez Fonturvel.

En este parte del documento se trata de los siguientes aspectos:

Visita de la Cruz de Jerusalén.

Congreso Eucarístico Diocesano el próximo año 1954.

Primer Centenario del Dogma de la Inmaculada Concepción, 1854-1954.

Universidad Católica Andrés Bello, mandamos se celebre la Semana de la Universidad Católica (Primera universidad particular o privada de Venezuela, fundada en 1953)

Barquisimeto, 26 de octubre de 1953.

 

Muerte de Monseñor Pedro Felipe Montesdeoca Silva.

Al año siguiente, 19 de julio de 1954, a las 4 de la tarde, fallece el eminente Obispo caroreño Pedro Felipe Montesdeoca Silva, dice el Libro de Gobierno de la Parroquia de San Juan Bautista, folio 262. Había nacido en Carora en 1887, hijo de Julián Montesdeoca y Ponciana Silva, religioso conservador y de fuerte carácter, quien recibió en 1951 a los Reverendos Padres Escolapios procedentes de España franquista, colaboró con el Colegio Federal Carora y su director Dr. Ramón Pompilio Oropeza como jurado examinador, firme y decidido opositor a la idea de fundar el Rotary Club en la ciudad por considerarla institución masónica.

En el momento de su muerte era Monseñor Pedro Felipe Montesdeoca Silva Camarero Secreto de Su Santidad, Vicario Foráneo de Carora. El reverendo padre escolapio Jesús Nagore administró los últimos sacramentos al ilustre enfermo. Monseñor Críspulo Benítez Fonturvel, a pesar de estar celebrando sus Bodas de Plata sacerdotales, se trasladó a Carora. Al arribar a la ciudad ordena que el cadáver se trasladara a la iglesia de San Juan Bautista, presidiendo él mismo la ceremonia. El día 20 de julio de 1954 se realiza misa solemne de cuerpo presente por el reverendo Juan Bautista Pérez Altuna. A las 4 de la tarde Monseñor Benítez Fonturvel actuó de pontifical en el oficio de sepultura.

Monseñor José Rafael Fiol, Vice General Sustituto, presidió el duelo en nombre de la Diócesis. El Maestro de Ceremonias fue el presbítero Francisco Torres, Canciller de la Diócesis. Más de 30 religiosos del clero diocesano y religiosas acompañaron a Su Excelencia Reverendísima durante la ceremonia religiosa.

Las autoridades civiles presentes en la ceremonia fueron: Lisandro Alvarado, Presidente del Estado Lara en funciones, el Prefecto del Distrito Torres Don Víctor Yépez, Dr. Castillo Arráez, Presidente del muy Ilustre Concejo Municipal y demás miembros de esta corporación.

Las Asociaciones religiosas y los fieles todos de la población constituyendo el acto una manifestación grandiosa de duelo y reafirmación del pueblo de Carora de su fe en el sacerdocio.

Con la debida autorización de la autoridad Eclesiástica de Monseñor Críspulo Benítez Fonturvel, Obispo de Barquisimeto, y de la autoridad civil, el cadáver fue exhumado en la Capilla del Rosario del Templo de San Juan Bautista de Carora.

Carora, 21 de julio de 1954.

Padre Juan Bautista Pérez Altuna.

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Reconocimientos a su memoria.

En el año 1962 fue fundado en Carora el Colegio de Fe y Alegría Pedro Felipe Montesdeoca, institución educativa que inicia sus labores en la casa de familia de Pura y Nicanor Graterol en el popular Barrio Torrellas. Los promotores de tan magnífica idea fueron José Numa Rojas, Domingo Perera, Olga Castañeda, Neptalí Barrios, Begoña de Colina Bracho, Ignacio Herrera Silva, padre Juan Bautista Pérez Altuna.

 

Carora,

 Estado Lara,

República Bolivariana de Venezuela,

Jueves Santo, 2 de abril de 2026.

 

 

 

 


Veblen Y LA teoría DE LA CLASE OCIOSA

Thorstein Veblen:

Teoría de la clase ociosa. Las razones para exhibir la riqueza.

Luis Eduardo Cortés Riera.

 cronistadecarora@gmail.com

 

Cuando finalizaba el siglo XIX, y para ser más precisos, en 1899, fue publicado Teoría de la clase ociosa, las razones para exhibir la riqueza, obra que según el sociólogo Wright Mills es el más importante de los trabajos de sociología producidos en los Estados Unidos durante tal siglo que se retiraba. Su autor fue un hijo de pobres inmigrantes noruegos luteranos establecidos en Wisconsin, llamado Thorstein Veblen (Cato, Wisconsin, 1857 - Palo Alto, California,1929). Fallece tres meses antes del gigantesco crac de la bolsa de New York, que tuvo repercusiones planetarias y que seguramente habría observado como confirmación de sus audaces ideas.

Sufrió de los prejuicios contra los noruegos, y las universidades no lo consideraban un cristiano a cabalidad, pues era agnóstico. Mantuvo discusiones de mucha altura con John Dewey, Franz Boas, Jane Addams. Con Dewey ayuda a fundar la Nueva Escuela de Investigación Social en 1919, conocida simplemente como Nueva Escuela “para todos los hombres y mujeres racionales”. Pronto se unirían a esta formidable idea John Maynard Keynes, Bertrand Russell, John Watson, Harold Laski, Franz Boas, Lewis Mumford.

Fue publicado este trabajo cuando la gigantesca nación del norte se perfilaba como una gran potencia económica en tiempos de la Segunda Revolución Industrial (1860-1914), que experimentaba una enorme concentración de la riqueza, creación de monopolios, la época de los barones ladrones: Rockefeller, Carnegie, Vanderbilt, los llamados “señores de la mansión”, y que retrata de manera admirable Scott Fitzgerald en su novela El gran Gatsby (1925), llevada al cine en varias oportunidades.

Veblen, que era sociólogo y economista por las universidades de Wisconsin y Chicago, recibe distintas influencias para escribir su magistral obra: Karl Marx, Charles Darwin, Adam Smith, Herbert Spencer. La economía neoclásica definía a las personas como agentes racionales, a lo que opone Veblen que, contrariamente, son irracionales, volcados al consumo conspicuo y ostentoso, gasto en productos de lujo, exhibición pública del poder económico, el consumo invidioso (que provoca la envidia), una actividad antiamericana, que tiene como base ganar y conservar un buen nombre a base de ocio y consumo ostentoso, una filosofía de la futilidad, el consumo por el consumo, del cual advirtió Jimmy Carter cuando intentó la reelección, pero que fue derrotado por Ronald Regan, partidario del consumismo a ultranza.

Las mansiones muy lujosas facilitan formas de consumo ostentoso, garajes sobredimensionados para los enormes vehículos de la familia, la compra de más ropa para llenar closets más grandes, la tendencia a comprar camionetas de gran tamaño (todoterreno), una forma de consumo conspicuo psicológicamente reconfortante y que proporciona y mantiene status social alto.

Tempranamente, en 1912, Veblen es citado en Alemania por Werner Sombart, en Francia por W. Jaffe en 1924, el británico J. A. Hobson escribe en 1936 una monografía sobre Veblen (traducida al español por el Fondo de Cultura Económica (FCE) en 1941). Oshima revisa la difusión de las ideas de Veblen en Japón (1943). Las referencias veblianas en Francia las recoge Alice Le Goff (2019)

En 1994 se ha fundado la Asociacion Internacional Thorstein Veblen, en Francia el Veblen Institute for Economics Reform, en japon el destacado economista marxista Tsuro (1993) incorpra a Veblen en su Institutional Economics Revisited, en Turkiye existe un grupo que sigue las pautas de Veblen (2016).

   Veblen ha contribuido a explicar la política y la democracia estadounidense, véase por ejemplo Veblens America: The conspicuous case of Donald J. Trump, (2018) escrito por Sidney Plotkin, quien es presidente de la Asociación Internacional Thorstein Veblen. El pensamiento conservador se adecua muy bien a estos estilos extravagantes de vida. Esta crítica de la clase improductiva resulta de una actualidad extrema en nuestra atribulada época, un tiempo en que el capital financiero ha tomado las riendas y una especulación salvaje se ha convertido en razón última de la economía.

En Latinoamérica destaca Brasil, donde el pensamiento vebliano se estudia con gran vitalidad desde los años 1990. Han logrado adaptar al catolicismo las ideas de Veblen pensadas para un entorno protestante. España, México, Colombia y Chile destacan también en estudios del sociólogo estadounidense que creía en el socialismo construido no por los proletarios sino por ingenieros formados y competentes, una suerte de soviet de ingenieros, una diferencia profunda con Karl Marx. En nuestra patria, Venezuela, ha sido divulgador de las polémicas posiciones de Veblen el escritor, novelista y político Luis Britto García. No conozco comunidades discursivas venezolanas en torno al pensamiento vebliano.

Una de las expresiones más felices y agudas de Veblen se condensan en el siguiente párrafo:

Gran parte del encanto atribuido al zapato de charol, o a la ropa blanca impoluta, al sombrero de copa brillante y al bastón, que realzan en tan gran medida la dignidad natural de un caballero, deriva del hecho de que sugieren sin ningún género de dudas que el usuario no puede, así vestido, echar una mano a ninguna tarea que sirva de modo directo o indirecto a ninguna actividad humana útil.

Para finalizar esta breve nota sobre este noruego estadounidense, genio originalísimo de la economía y sociología, digamos que fue también creador del fértil y muy útil concepto de “curiosidad ociosa”; y en economía de la ley Bien de Veblen, los automóviles de lujo y los vinos de primera, por ejemplo, mientras más caros y costosos más son demandados, ideas de las cuales escribiremos detalladamente después.

 

Carora,

Estado Lara,

República Bolivariana de Venezuela,

Sábado Santo, 4 de abril de 2026.

 

 


LEÓN fESTINGER. disonancia COGNITIVA, AUTOENGAÑO

León Festinger:

La Disonancia Cognoscitiva o autoengaño.

Luis Eduardo Cortés Riera. cronistadecarora@gmail.com

León Festinger, que era de origen judío ruso, nace en New York en 1919, mostrando una tendencia precoz hacia la psicología, una actividad científica que le ocupará medio siglo. Sus publicaciones son de enorme interés. A los 31 años publica su Teoría de la comunicación social informal (1950), a los 35 su influyente Teoría de la comparación social (1954) y a los 38 la teoría más famosa de la psicología social: Teoría de la disonancia cognoscitiva (1957). Los rumores también captaron su atención: Un estudio del rumor (1948) trabajo que es semilla de la Disonancia Cognoscitiva, y que se nutre de Georges Lefebvre y su clásico El gran miedo de 1789 (1932).

 Festinger fue discípulo del eminente psicólogo judío alemán Kurt Lewin (1890-1947) en la Universidad de Iowa desde 1939. Lewin, que formó parte de la escuela de la Gestalt, crea la Teoría del Campo, la cual sostiene que la conducta ha de deducirse de una totalidad de hechos coexistentes. Estudió en los grupos el concepto de distancia social, los judíos americanos que intentaban pasar a la “sociedad gentil”. Creó el concepto de Dinámica de Grupos. Acuñó por primera vez el termino Investigación–Acción (1944). Concibió la distinción cultural Melocotón (India, Estados Unidos, sur de Europa, Latinoamérica) y Coco (China, Rusia). Es autor de Una teoría dinámica de la personalidad (1935) y Resolución de conflictos sociales (1948). Se le considera uno de los padres fundadores de los estudios de los medios de comunicación de masas. Es considerado el 18º psicólogo más influyente del siglo XX. Fue una influencia decisiva y capital para Festinger.

La Comparación Social de Festinger (1957)

En mis años de estudiante secundario, había una chica que me decía mirándome fijamente: “si Luis Eduardo pasó matemática, cómo no lo haré yo.” En otra ocasión, un muchacho, mayor que yo, me dijo casi como burlándose frente a otros chicos: “Estos muchachitos así son los que no pelan en febrero”, en referencia a la expulsión en ese fatídico mes de los estudiantes de bajísimo rendimiento académico. El presidente de Estados Unidos descalifica por su dislexia al gobernador de California. Estas experiencias iluminan la Teoría de la Comparación Social, elaborada en 1954 por el psicólogo social judío estadounidense León Festinger (New York,1919 - New York,1989). Tras Freud, Skinner, Piaget y Bandura, es el quinto psicólogo más citado del siglo XX.

 Esta Teoría se puede resumir así: Las personas evalúan sus opiniones y habilidades comparándose con otros para reducir la incertidumbre y aprender a definir el yo. Compararse socialmente con los demás es una forma de medición y autoevaluación para identificar en qué posición se sitúa un individuo según su propio conjunto de estándares y emociones sobre sí mismo. Tal Teoría fue elaborada en 1954.

En mis estudios de pregrado en la Universidad de Los Andes, y en los de Maestría y Doctorado en la Ciencia de la Historia en Caracas, Venezuela, experimenté en carne propia tales comparaciones, algunas casi rozando deshonestidad, hostilidad y menosprecio de compañeros de curso, ¡y aun de algunos docentes! Unos compañeros mejoraron su rendimiento académico autoevaluándose positivamente, produciéndose un proceso de emulación estimulante; otros, en cambio, abandonaron el escenario de la universidad, unos lamentables casos de comparación descendente.

La Disonancia Cognoscitiva.

Fue en 1957 cuando León Festinger elabora la extraordinaria idea de la Disonancia Cognoscitiva, que enfrenta con éxito a la dominante psicología conductista de John Watson (1878-1958), es decir “la insuficiencia de sus explicaciones del condicionamiento estímulo-respuesta”. Pero no abandona la experimentación de laboratorio en psicología social. Se interesa tardíamente en tal campo, y trabaja en la naciente dinámica de grupos en el MIT. La psicología social, si bien es fenómeno norteamericano, no sería posible sin gente como Kurt Lewin, Kohler, Katona, Lazarfeld, Heider, Wertheimer. En Alemania Hitler había vaciado a Europa de todo lo que olía a filosofía y psicología social (Escuela de Frankfurt, Círculo de Viena, Escuela de la Bauhaus). Los emigrantes no retornaron a Europa tras el fin de la guerra, salvo contadas excepciones.

La Disonancia Cognoscitiva puede enunciarse como un fenómeno mental en que las personas, sin tener plena conciencia de ello, sostienen cogniciones fundamentalmente contradictorias. Acciones, creencias, sentimientos, valores y hasta objetos físicos de las personas son elementos relevantes de este fenómeno que le proporciona a Festinger reconocimiento mundial hasta el presente. Las personas albergan simultáneamente cogniciones contradictorias y opuestas. La búsqueda de coherencia es sustancial al espíritu humano, una necesidad inherente para superar la Disonancia. Es una motivación tan elemental como el hambre o la sed. Existe algo irracional en nuestro ser que desdice el optimismo racionalista del siglo XVIII. El pensamiento lógico es aplastado por la emocionalidad.

 Los procesos cognitivos están imbricados a la conducta social, constituyen su dinámica subyacente. Toda cognición tiene origen social. Cognición es sinónimo de opinión, creencia y actitud. Festinger estudió mediante la observación participante a grupos religiosos fundamentalistas en Chicago que creían firmemente en la llegada inminente de un diluvio, del que solo ellos sobrevivirían, cual Noés del siglo XX. En el día prefijado del diluvio no ocurrió nada anormal. Los miembros del grupo no abandonaron sus creencias dilúvicas, sino que crearon una nueva cognición: su fe y oraciones los había salvado. Esta justificación extrema sirvió para preservar su sistema de creencias.

El positivismo y pragmatismo estadounidenses condujeron a Festinger y sus colaboradores a elaborar cuidados experimentos para validar sus teorías de la disonancia. El más conocido es el estudio de la “tarea aburrida” o experimento de la compensación insuficiente. Se les pide a los participantes realizar tareas aburridas, luego se les pide mentir a los siguientes grupos diciendo que la tarea era interesante. A un grupo se le pagó un dólar por mentir, y al otro se les pagó 20 dólares por mentir. Los que recibieron un dólar experimentaron disonancia alta, en tanto que los que recibieron 20 dólares experimentaron baja disonancia. Mentir por una suma de dinero insignificante creó alta disonancia, malestar psicológico.

El autoengaño.

Esta fascinante y desconcertante conducta mental es frecuente entre individuos, hombres y mujeres. Preferimos olvidar e ignorar las verdades incomodas. El fumador que sabe que ese vicio está asociado al temible cáncer dirá: mi abuelo era fumador y falleció a los 96 años. La fábula de Esopo La zorra y las uvas, nos dice que el animal al no poder alcanzar las frutas dice que ellas estaban muy ácidas. Una como justificación de su fracaso. La “paradoja de la carne” enfrenta a los consumidores de carne que aman a los vacunos. Algunas personas se creen más competentes de lo que en realidad son, fenómeno narcisista que ahora se le conoce como Efecto Dunning-Kruger, dado a conocer en 1999.

Colectividades y países se autoengañan. Alemania tras ser derrotada en 1918 se justifica al decir que fue una puñalada por la espalda la causa de su humillante derrota, idea autocomplaciente que emplea con maestría años después el gran demagogo que fue Adolfo Hitler. Los fundamentalistas estadounidenses Testigos de Jehová anunciaban el inminente fin del mundo en 1914, una profecía fallida que alivia la disonancia cognoscitiva el “oportuno” estallido de la Primera Guerra Mundial. Un evidente reacomodo de ideas y valores.   

 

La extinta Unión Soviética se creyó experiencia socialista casi como eterna, estaba como blindada. Había derrotado a los nazis, se convirtió en potencia nuclear en 1949, ganaba la carrera espacial, sus universidades brillaban, pero en 1989 el autoengaño de su grandeza llegó a su fin implosionando. En 1991 se disolvió la inmensa y poderosa nación euroasiática, poniendo fin a la Guerra Fría, una como tercera guerra mundial, dijo Eric Hobsbawm (Historia del siglo XX).

 La excepcionalidad de los Estados Unidos comenzó a incubarse gracias a Alexis de Tocqueville, quien vio en 1840 (La democracia en América) rasgos únicos en aquella nación separada, protegida por los océanos, que emergía como gran potencia. El ideario positivista triunfa en el país de las barras y las estrellas. En el siglo XX irrumpe poderosa, casi intacta de las dos guerras mundiales, dirige los destinos del planeta, dándole como razón a la excepcionalidad gringa.

En los días que corren, la derrota de Vietnam, el asalto al capitolio en 2022, la gigantesca deuda acumulada, el abandono del patrón oro, el escándalo Epstein, sus eminentes universidades superadas por las chinas, afirma TNYT, supremacismo, abuso de fentanilo, los muy angostos 38 kilómetros del estrecho de Ormuz, yugular energética planetaria en tensa situación, nos hacen pensar en otro desenlace que puede resultar en una colosal disonancia cognoscitiva, un formidable autoengaño.

León Festinger y los historiadores de oficio.

La Escuela de los Anales, corriente historiográfica de mi adscripción, recomienda desde su nacimiento en 1929, a los historiadores a la multidisciplinareidad. Lucien Febvre nos insta a ser geógrafos, historiadores, juristas, sociólogos, psicólogos. Las ideas de Festinger nos recuerdan con Edward P. Thompson, que es dañino definir al hombre como completamente económico…el auténtico silencio en Marx, que afecta a lo que los antropólogos llamarían sistema de valores.

Festinger nos ayuda a comprender los personajes históricos y sus contradicciones (Lutero, Hitler), la resistencia al cambio de algunas sociedades (Los amish en Estados Unidos), los compartimientos irracionales (Los cristeros mexicanos), profecías fallidas (el Armagedón), rumores recurrentes y creíbles (El gran miedo de 1789), distorsiones de la realidad (El Árbol de Cracovia), ignorancia de las propias dudas (negacionistas del COVID 19) y decisiones ilógicas (Operación Barbarroja en 1941).

Este psicólogo social estadounidense tiene mucho que decirnos aun después de más de medio siglo. Su Teoría de la Disonancia Cognoscitiva es más relevante que nunca, pues incomodidad mental, incoherencia e irracionalidad son una constante, una de las facetas más intrigantes de la mente de los seres humanos. El racionalismo del siglo XVIII se equivoca al pronosticar en el futuro cercano una Edad de la Razón.

 La Teoría de la Disonancia Cognoscitiva puede ser un lente poderoso para entender el mundo actual, plagado de tribus y burbujas ideológicas que conducen a una mayor y dañina polarización, magnificadas hasta la psicopatía en las redes sociales e Inteligencia Artificial. Es misión central de nosotros los historiadores evitar la disonancia cognoscitiva entre el presente y el pasado, con el empleo ajustado y contundente de la crítica, pues sólo ella, dice Octavio Paz, puede crear el espacio -físico, social, moral- donde se despliegan el arte, la literatura y la política.

 

 

Carora,

 Estado Lara,

República Bolivariana de Venezuela,

 Miércoles 8 de abril de 2026.

 

 

 

 

 

 


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