viernes, 16 de junio de 2023

Luis Felipe Mantilla, Leví Marrero, Aurelio Baldor. Eminentes pedagogos cubanos

De entrada, debo decir enfáticamente que la educación y la pedagogía en Venezuela y por extensión en América Latina estaría incompleta e inacabada sin el enorme y preclaro magisterio de estos tres pedagogos y escritores insulares de los siglos XIX y XX. ¿Quién en estas tierras al sur del Río Grande no ha tenido entre sus manos o en su pupitre el emblemático Libro de lecturas de Mantilla, o bien La Tierra y sus recursos de Leví Marrero y la monumental Álgebra de Baldor?

Este luminoso magisterio del libro, poco estudiado por los historiadores de la educación, ha tocado a nuestros abuelos, padres y nietos. Deberían ser estudiados en conjunto estos tres eminentes cubanos y es casi seguro que la investigación revelará el nombre de otros destacados educadores nativos de la mayor de las Antillas, Cuba.

El Libro Mantilla.

El Mantilla era realmente el pequeño librito, folleto o cartilla para aprender a leer y tener conocimientos elementales de las ciencias más próximas al ser humano: botánica, historia, religión, física, química, geografía, lenguaje o español, aritmética en cuanto a sumar y restar y creo que hasta la tabla de multiplicar hasta cuatro. Junto al célebre Manual Carreño formaron nuestra idea del mundo y de la ciudadanía. Su autor, Luis Felipe Mantilla (1833-1878), era de ascendencia hispánica, vivió en los mismos años y tuvo trato con el apóstol cubano José Martí. Fue un adelantado de la educación bilingüe castellano o español-inglés.

 

Luis Felipe Mantilla publicó tres volúmenes bajo el título de Libros de lectura, que contaron con varias ediciones posteriores, y que respondían a su labor magisterial, pues contienen tanto enseñanzas infantiles como algunas piezas ilustres de autores hispánicos, tanto en prosa como en verso. Estos Libros son editados aún en nuestros días. Aparte de otras obras educativas, como su Compendio de historia natural para niños americanos (N. Ponce de León, Nueva York, 1874), y la Gramática infantil para los niños americanos. Hizo ediciones corregidas y aumentadas varias obras de Francisco Javier Vingut (1810 o 1823-1857), también profesor cubano en la Universidad de Nueva York, unas para la enseñanza del francés, El maestro de francés. Método práctico para aprender la lengua francesa, según el método de Ollendorff, con la correspondiente Clave de El maestro de francés, y las otras para la enseñanza del español, The spanish teacher; a practical method of learning the Spanish language on Ollendorff's system, a la que acompañana A key to exercices of the Spanish teacher, todas ellas publicadas el mismo año (1871)

 Completa su obra Cartera de la conversación en inglés con la pronunciación figurada, un libro con ejercicios que sirve de guía en las conversaciones en inglés basado en la experiencia filológica de Luis Felipe Mantilla, pero también en su experiencia personal de cubano hispanohablante en contacto continuo con el inglés de Estados Unidos. Muere Mantilla en New York en 1878, este eminente educador que es un adelantado del necesario diálogo entre la cultura hispanohablante y la cultura anglosajona, ahora en tiempos de inmigración galopante, más necesario y urgente que nunca.

 

La Tierra y sus recursos.

Leví Marrero Artiles (1911-1995) se entusiasma por la revolución cubana de 1959, pero pronto se distancia de los hermanos Fidel y Raúl Castro. En 1961 es recibido en Venezuela por el presidente Rómulo Betancourt. Es uno de los más importantes intelectuales del exilio cubano. Doctor en Filosofía y Letras, geógrafo e historiador. Economista, diplomático, catedrático universitario en La Habana, Cuba; Caracas, Venezuela; y San Juan, Puerto Rico. Periodista, conferencista y orador. Uno de los intelectuales pioneros que incorporaron el tema de la lucha estudiantil en la novelística del país.

 Durante su estancia en la patria de Bolívar, impartió conferencias y clases de Geografía en Maracaibo. Su inteligencia natural y profundo conocimiento e investigaciones realizadas acerca de la geografía de Venezuela, lo deciden a escribir y lo lleva a la realidad, en el libro que lleva por título: “Venezuela y sus recursos”. Los resultados de su riguroso trabajo y estudio sobre la geografía y la economía de ese hermano país le hacen merecedor de recibir la Orden “Andrés Bello”. Y la recibe nada más y nada menos que del propio Presidente venezolano, Dr. Rómulo Betancourt. Al hacerle entrega de tan importante galardón, el Primer Magistrado de esa nación declara en su discurso: “Venezuela y sus recursos” es el primer estudio geográfico de nuestro país desde todos los ángulos. Leví Marrero ha realizado este trabajo sin apoyo financiero alguno del gobierno nacional. Por eso el gobierno ha decidido otorgarle este reconocimiento a quien ha realizado esta magnífica empresa nacional de cultura”.

 Obras de este eminente antillano: La Tierra y sus recursos, Geografía de Cuba, la monumental Venezuela y sus recursos (1964), Escrito ayer, Cuba: un país en desarrollo en la década de los cincuenta. Cuba: economía y sociedad – 1492-1868 (15 tomos). Cuba: isla abierta. La Tierra y sus recursos. Los libros de Marrero le dieron sentido a la Nación Venezuela a través de sus extraordinarios libros.

El Álgebra de Baldor.

Siempre he sostenido que Álgebra de Aurelio Baldor es un libro señero, responsable de nuestra formación educativa básica en América Latina. Su primera edición, data de 1941, Editorial Cultural, La Habana, contiene un total de 5790 ejercicios, que equivalen a 19 ejercicios en cada prueba en promedio, en 576 páginas bellamente ilustradas. Al igual que Marrero, Baldor se exilia en México tras el triunfo de los barbudos en su Cuba natal.

En las primeras ediciones de Álgebra, la que yo recuerdo en el Liceo Egidio Montesinos, Carora, Venezuela, la portada era de color rojo y, hasta la edición del año 2005, las ilustraciones fueron realizadas originalmente por el dibujante cubano D.G. Terminel. La portada presentaba al matemáticoastrónomo y geógrafo persa musulmán Al-Juarismiquien vivió aproximadamente entre 750-850 d.C. y, al fondo, una asimilación de su natal Bagdad, que cubre parte de la portada delantera y la posterior.

 Fue gracias al eminente profesor del exilio español Ismael García (Yeyo) como conocí esta belleza de libro. Debo destacar con nostalgia las pequeñas micro biografías de matemáticos y geómetras célebres, Tales de Mileto, Pitágoras, Euclides, Hipatia, Brahmagupta, Descartes, Newton, Gauss, Einstein, que adornaban los inicios de cada capítulo y que leíamos con pasión adolescente. En mi biblioteca en Carora se encuentran tres ediciones de este monumento del saber que es Álgebra de Aurelio Baldor. Quisiera tener otras más de este eminente hombre que vio editada su obra en México, España, Colombia. Todo un clásico, diría mi amigo, el profesor y magíster en historia Carlos Giménez Lizarzado.

Quedan invitados mis colegas, educadores del Pedagógico de Barquisimeto Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa y su maestría en Enseñanza de la Historia, lugar donde nace la Sociedad Venezolana de Historia de la Educación, realizar tan importante empresa de cultura. Venezuela y Latinoamérica les quedarán muy agradecidos.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

Santa Rita, Carora.

República Bolivariana de Venezuela.

Martes 30 de mayo de 2023.


El Valle inquietante y el doppelganger

Los extraordinarios avances en la tecnología digital, robótica y animación 3D, no dejan de sorprendernos día a día. Hoy me voy a referir a la hipótesis del Valle Inquietante, (Incunny Valley, en inglés), que he conocido gracias a las páginas del The New York Times. Afirma que cuando las réplicas antropomórficas se acercan en exceso a la apariencia y comportamiento de un ser humano real, causan una respuesta de rechazo entre los observadores humanos. Las consecuencias éticas, psicológicas y filosóficas de este fenómeno son inmensas.

 El término fue acuñado por el profesor japonés experto en robótica Masahiro Mori en el año 1970, pero parece que existe un antecedente en el concepto de Ernst Jentsch de la identidad inquietante en un ensayo de 1906, titulado «En la psicología de lo inquietante» (“On the Psychology of the Uncanny”).​ El efecto inquietante del concepto de Jentsch fue introducido, en el campo psicoanalítico, por Sigmund Freud en un ensayo de 1919 titulado «Das Unheimliche», traducido a veces como "Lo ominoso" o "Lo siniestro", aunque también tiene como traducción "Lo misterioso".

La hipótesis original del japonés Morí declara que cuando la apariencia de un robot es más humana, la respuesta emocional de un observador humano al robot se irá haciendo cada vez más positiva y empática, hasta cruzar un punto a partir del cual la respuesta se vuelve una fuerte repugnancia. Sin embargo, cuando la apariencia del robot continúa convirtiéndose menos distinguible de la de un ser humano, la respuesta emocional se vuelve positiva una vez más y se va aproximando a niveles de empatía como los que se dan entre humanos.

 Al mirar un robot «inquietante» se produce un miedo innato a la muerte y entonces se activa un mecanismo de defensa basada en la cultura, para hacer frente a la inevitabilidad de la muerte. Los androides parcialmente desmontados juegan en los temores subconscientes de reducción, reemplazo y aniquilación que llevamos al ámbito humano: Un mecanismo con un aspecto humano y un interior mecánico, actúa en nuestro miedo subconsciente, afirmando que todos nosotros somos, también, sistemas mecánicos sin alma. Los androides, en variados estados de mutilación, decapitación o desmembramiento, producen una reminiscencia a un campo de batalla a posteriori de un conflicto y, por ello, el mirar esos estados de mutilación nos produce un recuerdo de nuestra mortalidad.

Dado que la mayoría de los androides son copias de gente real, son doppelganger, es el vocablo alemán usado para referirse al mito del doble. Se dice que todos tenemos en el mundo un doble que es exactamente igual a nosotros y a la vez, en esencia, es la antítesis absoluta. Y a veces provocan miedo a ser reemplazados por ellos en el trabajo, en una relación, etcétera. La torpeza de los movimientos de un androide podría ser molesta debido a que nos provoca miedo a sufrir pérdida de control corporal.

       En la era digital abundan -en forma de cibergemelos, bots (programas informáticos que imitan nuestro comportamiento) y clonos mentales. El mito del doppelgänger juega con nuestro miedo a lo desconocido y lo incognoscible. En la era moderna hemos adaptado el mismo mito a la tecnología. La magia viene de otro mundo y es ahí donde se crean nuestros doppelgängers digitales.  La noción del doppelgänger se escapó, sin mucho esfuerzo, de las páginas de los mitos y leyendas para aposentarse en el mundo igualmente intangible de lo digital.

El séptimo arte nos ofrece gran cantidad expresiones de este curioso fenómeno del Valle Inquietante: las cintas Blade runner, basada en una novela de Philip K. Dick; El hombre bicentenario, una creación de Isaac Asimov; Inteligencia Artificial, de Steven Spielberg. Hace décadas que se viene moldeando y fortaleciendo como un término muy cinéfilo, siendo por supuesto obsesión de Alfred Hitchcock con varias de sus películas, principalmente «Vértigo», además de otros tantos íconos del séptimo arte. Es usual encontrar Doppelgängers en los trabajos de David Lynch, en varios de los thrillers clásicos de Román Polanski o algunas de las películas mejor consideradas de la historia como «Persona» de Igmar Bergman y «Solaris» de Takovsky. Otro ejemplo, quizás el menos conocido de todos los que hemos expuesto, es la adaptación casi directa de la novela del novelista ruso Fedor Dostoyevsky realizada en 2013. «El Doble» es una comedia negra protagonizada por Jesse Eisenberg y Mia Wasikowska, sobre un joven que ve su vida usurpada abiertamente por un doble exacto que incluso llega a ser contratado en su mismo lugar de trabajo. Fue la segunda película dirigida por el brillante comediante inglés Richard Ayoade (Moss de «IT Crowd»).

En la literatura universal resalta el extraño caso del doctor Jekill y el señor Hyde", escrito por Robert Louis Stevenson es una versión de la historia del doppelgänger. Quizás uno de los mejores para darnos el sabor de lo que estamos hablando sea el extraordinario escritor Edgar Allan Poe, quien en su cuento "William Wilson" nos ofrece uno de los más claros ejemplos de un doppelgänger, con el protagonista descubriendo, poco a poco, algo raro, empezando por la llegada a su colegio de un alumno que sin ser pariente mío llevaba mi mismo nombre y apellido; un circunstancia poco destacable porque pese a mi ascendencia noble, el mío era uno de esos apellidos comunes que, desde tiempos inmemoriales, parecen haber pasado a ser propiedad de la plebe. Mi tocayo había nacido el diecinueve de enero de 1813 y esta es una coincidencia bastante notable, pues se trata precisamente del día de mi natalicio. ¡El mismo nombre! ¡La misma figura! ¡El mismo día de llegada a la academia! ¡Y después su obstinada e insensata imitación de mi manera de caminar, mi voz, mis costumbres y actitudes! En Rayuela, novela del escritor argentino Julio Cortázar, el protagonista llama irónicamente a un personaje su Doppelgänger debido a una curiosa simetría que se establece entre ellos en varios aspectos de su vida. En la novela El hombre duplicado de José Saramago, el protagonista Tertuliano Máximo Alfonso descubre a los 38 años que en su ciudad vive un individuo exactamente igual a él al que no le une ningún vínculo de sangre.

 Psicológicamente esto puede ser un evento catastrófico. Nuestra necesidad de singularidad es tan fuerte que puede afectar nuestro bienestar.  La leyenda dice que tenemos siete doppelgangers en algún lugar del mundo. Una teoría cosmológica reciente de la mecánica cuántica, la paradoja cuántica del “gato de Schrödinger”, afirma que existen universos paralelos donde viven otras personas idénticas a nosotros.

Amable lector: ¿Cuántos doppelgangers ha encontrado usted en su vida? Existe twinstrangers.com, un sitio web para encontrar a tus gemelos extraños. Le deseo mucho éxito en esta búsqueda verdaderamente alucinante.

Carora,

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

 República Bolivariana de Venezuela.

Viernes 9 de junio del año 2023.

La increíble Paradoja de Moravec

 

La palabra paradoja es una de las creaciones más extraordinarias del genio griego. Viene de paradoxon: inesperado, increíble, singular. Una de ellas es la paradoja de los cretenses son embusteros, que tanto influyó en el filósofo británico Bertrand Russel y que muestra la inconsistencia de las matemáticas tradicionales. Otra, muy curiosa, se le llama Paradoja del hotel infinito: un hotel de infinitas habitaciones puede aceptar más huéspedes, incluso si está lleno. Y quizás la más conocida en Venezuela y que mis alumnos de psicología en cuarto año en el Liceo Egidio Montesinos de Carora, me planteaban con mucha regularidad, la paradoja del huevo y la gallina: el antiguo dilema sobre qué fue primero, ¿el huevo o la gallina?

La paradoja Moravec

Las paradojas son muy antiguas, como hemos visto, pero recientemente se han encontrado con la llamada Inteligencia Artificial, fenómeno que nos hace temblar y nos quita el sueño.

Uno de los creadores de la paradoja de marras es Hans Moravec, nacido en KautzenAustria30 de noviembre de 1948, es un investigador en robótica en la Carnegie Mellon University. Es conocido por sus escritos sobre robóticainteligencia artificial, y en general sobre el impacto de la tecnología en la sociedad. Se le considera un futurólogo que ha publicado diversos artículos desde la óptica del movimiento del transhumanismo. En su trabajo como ingeniero Moravec ha desarrollado diversas técnicas de visión artificial.

 La principal lección de treinta y cinco años de investigación en Inteligencia Artificial (IA) es que los problemas difíciles son fáciles y los problemas fáciles son difíciles. O, dicho de otra manera: la paradoja de Moravec que explica por qué los robots y la IA encuentran difíciles las cosas fáciles, y fáciles las cosas difíciles. La paradoja de Moravec fue planteada en 1988 cuando la robótica y la Inteligencia Artificial estaban en un momento de estancamiento y no había financiamiento para nuevos proyectos, al tiempo que las ideas de Alan Turing, padre de la IA, entraban a un callejón sin salida.

       Hemos logrado, especialmente con la Inteligencia Artificial, imitar los complejos sistemas de razonamiento e incluso de creatividad de nuestro cerebro. Pero -a la vez- un robot, por más extraordinario y avanzado que sea- ¡no puede hacer el nudo de las trenzas de zapatos!, acción ésta, en engañosa apariencia de sencillez por su cotidianeidad, requiere un enorme esfuerzo computacional. Fue entonces cuando apareció esa contradicción aún no resuelta: se creaban procesos de Inteligencia Artificial con cierta facilidad, mientras que las funciones básicas del ser humano eran básicamente imposibles de recrear en un robot.

Moravec no estaba solo en la búsqueda de una solución a tan peliagudo problema, le acompañaban Rodney Brooks, y estadounidense Marvin Misnky.  Pero es el austriaco quien mejor lo planteó: "Es comparativamente fácil hacer que las computadoras muestren un rendimiento de nivel adulto en pruebas de inteligencia o jugando al ajedrez, pero difícil o imposible darles las habilidades de un niño de un año en lo que respecta a la percepción y la movilidad". Los robots pueden ser muy inteligentes y muy incapaces.

La salida a la paradoja la plantea Brooks de esta manera: “Si queremos construir un robot con inteligencia humana, primero construyamos un robot con anatomía humana". Por ejemplo, dice la BBC de Londres, un equipo de científicos europeos ha desarrollado un prototipo que se conoce como ECCERobot, que tiene un esqueleto termoplástico completo con vértebras, falanges y caja torácica. Pero a pesar de su enorme complejidad este robot apenas es capaz de agarrar una taza de café.

Como hago vida marital con Raiza Mujica, médico dermatólogo, me sorprende muchísimo cuando los ingenieros del viejo mundo dicen: "Un desarrollo realmente crucial será la piel. La piel es extremadamente importante en el desarrollo de la inteligencia porque proporciona patrones sensoriales tan ricos: tacto, temperatura, dolor, todo a la vez", dice Rolf Pfeifer, responsable de la construcción de tan ingenioso robot en Europa.

Volvemos a Charles Darwin.

Una posible explicación de la paradoja, ofrecida por Moravec, se basa en la teoría de la evolución de Charles Darwin (1809-1882). Todas las habilidades humanas se implementan biológicamente, utilizando maquinaria diseñada por el proceso de la selección natural. En el curso de su evolución, la selección natural ha tendido a preservar aquellas mejoras en el diseño y optimizaciones. Mientras más antigua es una habilidad, más tiempo ha tenido la selección natural para mejorar el diseño. El pensamiento abstracto se desarrolló recientemente, por lo tanto, no debemos esperar que su aplicación sea especialmente eficiente.

       El deliberado proceso al que llamamos razonamiento es, escribe Moravec, la capa más delgada del pensamiento humano, eficaz sólo porque se apoya en el más antiguo y mucho más potente, aunque por lo general inconsciente, conocimiento sensorial motor. Todos somos prodigios en áreas perceptivas y motoras, tan buenos que hacemos ver fácil lo difícil. El pensamiento abstracto, sin embargo, es un truco nuevo, quizás con menos de 100 mil años de antigüedad. Todavía no lo hemos dominado. No es del todo intrínsecamente difícil; sólo parece así cuando lo realizamos. Las habilidades humanas más antiguas son, en gran parte, inconscientes y por eso parecen ser fáciles.

Algunos ejemplos, dice Google Académico, de las habilidades que han ido evolucionando durante millones de años son: el reconocimiento facial, desplazamiento en el espacio, juzgar las motivaciones de las personas, capturar una pelota, reconocimiento de voz, establecimiento de objetivos alcanzables, prestar atención a las cosas interesantes; todo lo que tenga que ver con la percepción, la atención, la visualización, las habilidades motoras y habilidades sociales, por ejemplo. Algunos ejemplos de habilidades que han aparecido más recientemente son: las matemáticas, la ingeniería, los juegos humanos, la lógica y la mayor parte de lo que llamamos ciencia. Estas habilidades resultan ser difíciles para nosotros, puesto que no son para lo que nuestros cuerpos y cerebros se desarrollaron principalmente. Estas son habilidades y técnicas adquiridas recientemente y han tenido unos pocos miles de años para ser refinados, principalmente por la evolución cultural.

 Asumieron que, teniendo (casi) resueltos los problemas "difíciles", los problemas "fáciles" de la visión y el razonamiento del sentido común serían pronto resueltos. Pero se equivocaron, y una de las razones es que estos problemas no son nada fáciles, sino increíblemente difíciles. El hecho de que habían resuelto problemas como la lógica y el álgebra era irrelevante, porque estos problemas son extremadamente fáciles para ser resueltos por máquinas. Las cosas que los niños de cuatro o cinco años podían hacer sin esfuerzo, como distinguir visualmente entre una taza de café y una silla, o caminar en dos patas, o encontrar el camino desde su dormitorio a la sala no eran considerados como actividades que requirieran inteligencia."  Se ha decidido desde entonces en la robótica construir máquinas sin cognición, pero solo con acción y detección.

        Las habilidades mentales de un niño de cuatro años que damos por sentado, reconocer una cara, dice el psicólogo canadiense Steve Pinker, levantar un lápiz, cruzar una habitación, responder una pregunta, de hecho, resuelven algunos de los problemas de ingeniería más difíciles jamás concebidos ... Con la aparición de una nueva generación de dispositivos inteligentes, serán los analistas de valores y los ingenieros petroquímicos y los miembros de la junta de libertad condicional puedan quedar obsoletos por las máquinas. Por otra parte, los jardineros, recepcionistas, barberos y cocineros pueden estar seguros en sus trabajos en las próximas décadas. La arrogante Inteligencia Artificial no los dejará desempleados.

La robótica en la literatura y en el séptimo arte.

El escritor estadounidense y renovador de la novela gótica Edgar Alan Poe (Boston,1809-Baltimore, 1849) destapó un elaborado engaño que asombró a miles de personas. Fue considerado uno de los mejores artículos de su tiempo. El mundo estaba asombrado. Nadie había visto nada parecido en los Estados Unidos de 1827. Un robot, creado por el turco Johann Maelzel, era capaz de derrotar a cualquier humano jugando al ajedrez. Se descubrió posteriormente el engaño: un enano escondido manipulaba alfiles, peones y reinas. Matzel, cosa notable, murió en el puerto venezolano de La Guaira el 21 de julio de 1838.

En el cine nos hemos sentido maravillados con el film El hombre bicentenario (1999), basado en una novela de Isaac Asimov. Un robot, Andrew (Robin Williams) rompe la cadena de producción y desarrolla pasmosas actividades manuales, tiene sentido estético al tallar caballitos de madera que vende a muy buen precio. Cuando intenta abrir una cuenta bancaria acompañado de su propietario, le niegan la posibilidad. Fallece a los doscientos años en un cuerpo humano, manteniendo su cerebro robótico que se consume parejamente a su cuerpo mortal junto a su humana conyugue.

A la memorable cinta Blade Runner, EEUU, 1982, le he dedicado mi atención. (Ver mi blog Cronista de Carora). En la futura y abominable ciudad de Los Ángeles de 2019, unos replicantes, robots casi humanos, cometen fechorías, un sangriento motín, que el policía Blade Runner (Harrinson Ford) intenta despejar. Se enamora de una de estos aparatos, una hermosa chica que ni siquiera sabía que era una máquina robótica. Una muy tenue línea divisoria entre biología y máquina, en una película de culto.

El ajedrez y la robótica.

 En 1988 se desarrolló una súper computadora llamada Deep Thought. La historia de Deep Blue comenzó en 1985cuando Feng-hsiung Hsu, entonces un estudiante graduado de Carnegie Mellon, comenzó a trabajar en su proyecto de tesis: ChipTest, una máquina de jugar al ajedrez. Diseñada para jugar el juego-ciencia que nació en la India antigua, derrotó al gran maestro danés Bent Larsen. En 1989, disputó dos partidas con el campeón mundial soviético Garry Kasparov.

En ambos encuentros, ganó el cerebro humano. Para 1996 se concertó el match entre Kasparov y Deep Blue. El campeón se impuso 4 a 2, producto de tres victorias y dos empates, pero sufrió una derrota. Un año más tarde, la versión Deeper Blue enfrentó a Kasparov, de vuelta a seis partidas, y ganó por 3½ a 2½. Un campeón del mundo ya no solamente perdía una partida, sino un match. Deep Blue podría explorar hasta 100 millones de posibles posiciones de ajedrez por segundosegún el artículo de IBM. Pero –oh, inmensa paradoja- no sabía Deep Blue amarrar trenzas de zapatos.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

Santa Rita, Carora,

República Bolivariana de Venezuela.

Domingo 9 de junio de 2023.


viernes, 26 de mayo de 2023

Encuentro con el escritor larense Rafael Domingo Silva Uzcátegui (*)

En 1989, mientras iniciábamos nuestros estudios de postgrado en historia bajo la dirección de los doctores Federico Brito Figueroa (1921- 2000) y Reinaldo Rojas en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico Barquisimeto “Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa”, Venezuela, comenzó nuestra curiosidad por conocer a Rafael Domingo Silva Uzcátegui (1887-1980) colocado más allá de su archiconocida Enciclopedia Larense (1941). 

       El Dr. Reinaldo Rojas, mi mentor, nos advirtió de la existencia de otras obras casi desconocidas del escritor larense y venezolano. Mencionó nuestro mentor Psicopatología del soñador, recuerdo vivamente. De inmediato sentí una gran curiosidad por aquellas producciones, que, lamentablemente, no estaban al alcance nuestro. Era yo por aquel entonces docente del área de psicología y de filosofía, orientado por el magnífico docente, profesor germano-venezolano Ignacio Burk Wagner.  En el Liceo Egidio Montesinos de Carora, Venezuela, lo que se convirtió en una suerte de puente para mi incursión en la llamada “historia de las mentalidades”, postulada y cultivada por la Escuela de Los Anales francesa, fundada por los historiadores Marc Bloch y Lucien Fevbre en 1929, todo lo cual me acercó, felizmente, al escritor autodidacta caroreño que nos ocupa.

Han pasado largos años desde aquel encuentro inicial con Rafael Domingo Silva Uzcátegui para que felizmente se concretara mi deseo de conocer en profundidad y detalle tan interesante escritor curarigüeño, larense y venezolano. Sucedió que escribí para la prensa larense, los diarios El Impulso y El Caroreño, un artículo sobre el baile folklórico del Tamunangue o sones de negro, en el que R. D. Silva Uzcátegui hace interesantes observaciones sobre el origen hispánico y canario de esta danza venezolana. Se lo envié al Dr. Reinaldo Rojas, quien en un gesto de aprobación de mis ideas, me pidió que participara en encuentro de escritores promovido por la Asociación de Escritores Larenses (ASELA) y su presidente, el Maestro Alfonso Giménez en su hermosa residencia “La Casa de La Parra”, Barquisimeto, para conversar sobre tan conocido y a la vez desconocido autor. Toda una paradoja.

Allí, en este escenario tan cálido, atento e interesado, me referí a R.D. Silva Uzcátegui colocado más allá de la Enciclopedia Larense, obra que, como sabemos de sobra, es su obra más resaltante, voluminosa y ampliamente conocida. En tal sentido, hice una exposición sobre una polémica obra escrita por el escritor larense en 1925: Historia Crítica del Modernismo en la Literatura Castellana, que es un ataque furibundo y despiadado a esta corriente literaria de finales de siglo XIX y comienzos del XX. Encabezada por los “decadentes y degenerados”, según dice R. D. Silva Uzcátegui, poetas Edgar Allan Poe, Walt Whitman, los bardos franceses Baudelaire, Lautréamont, Mallarmé, Verlaine, Moreas y los hispano-americanos, Rubén Darío y Leopoldo Lugones, entre otros.

Sorprendente ¿no? Aquella conversación con nuestros pasmados y sorprendidos escritores vernáculos me dio la oportunidad de pensar en escribir un ensayo sobre ese escritor larense oculto tras la fama de su Enciclopedia Larense. Le comuniqué la idea al Dr. Reinaldo Rojas, a los profesores Carlos Giménez Lizarzado, Héctor Torres Mendoza, José Yeo Cruz (QEPD) y al Cronista de Curarigua, Bernardo Yépez, quien generosamente me facilitó en fotocopia Historia Crítica del Modernismo y otros trabajos de y sobre R.D. Silva Uzcátegui. Le quedo enormemente agradecido. Unánimemente, aprobaron mi proyecto que reflexioné que sería un verdadero desperdicio no llevarlo a la escritura.

Trabajo que en verdad se dificulta de alguna manera. Ello porque algunas de sus obras no se encuentran con facilidad, pues son unas rarezas, son casi unas incunables impresas en Barcelona, España, o en Buenos Aires, Argentina. Lo segundo es que poco se ha escrito sobre R.D. Silva Uzcátegui en Venezuela. Resalta la serie Candideces, en una de las cuales dedicó el escritor caroreño Luis Beltrán Guerrero, crítico literario, un ensayo de cuatro cuartillas  en el cual dice que “… La Historia Crítica del Modernismo en la Literatura Castellana, con cuyo enfoque general, de crítica psiquiátrica, atento a los lineamientos de Max Nordau, no ha estado ciertamente de acuerdo el cronista” [subrayado nuestro];  y una biografía publicada por el Centro de Historia Larense del escritor R. D. Silva Uzcátegui salido de las manos de la profesora larense y curarigüeña Carmen Yolanda Pereira de Torres, editado en 1992. El historiador y literato Dr. Guillermo Morón le dedica agudos comentarios en su columna periodística El Animal Histórico. Por su parte, R. J. Lovera De Sola, equivocadamente, como se verá después, dice que “fue el primer venezolano que aplicó su formación psicoanalítica, sin ser médico, a sus estudios de crítica literaria e histórica”. Su país de nacimiento ha sido poco atento al legado del escritor larense. Es un desconocido. Por ello que hemos subtitulado exprofeso este ensayo Más allá de la Enciclopedia Larense.

Pienso que sus hijos, el Dr. Carlos Rafael Silva, fundamentalmente, han debido reimprimir los libros olvidados de su padre. El ministro de Educación, que fue en la década de los 1970, ha podido aprovechar tan excelente oportunidad para desde tan eminente cargo ordenar la edición de las Obras Completas de su padre, quien para aquel entonces aún vivía, pues como sabemos R. D. Silva Uzcátegui falleció en 1980.

Pero estamos a tiempo. El gremio larense de escritores (ASELA) bien podría abocarse a tan importante y significativa empresa de cultura. Imprimir libros en el interior del país ya no es tan difícil, tal y como se quejaba el poeta y ensayista Hermann Garmendia hace ya varias décadas, ante lo que consideraba una dificultad enorme en la pueblerina Barquisimeto de hace cincuenta años.

Debemos hacer otra consideración. Se trata del carácter histórico y no precisamente literario del presente ensayo, un mea culpa. Aunque Lucien Fevbre habría desaprobado mi posición al respecto, debo de reconocer mis enormes deficiencias literarias. Sé que mis lecturas de crítica literaria son limitadas y a veces hechas con cierta displicencia y cierta despreocupación; sin embargo, la redacción de este trabajo me ha hecho tomar un vivo interés por las cuestiones de la versificación, la métrica y el ritmo en la poesía, y otras cuestiones, como la inspiración y la revelación poética, como diría Octavio Paz, tienen en mi sensibilidad otra connotación, nueva y renovada.

Debo dar las gracias al doctor Reinaldo Rojas y a los profesores Héctor Torres Mendoza y Carlos Giménez Lizarzado, miembros de la casa de pensamiento que es la Fundación Buría, Barquisimeto, por haber leído el borrador de este ensayo de crítica histórico literaria y hacerle interesantes y agudas observaciones que de otra manera no se me hubiesen ocurrido. Les quedo altamente agradecido.

* Introducción al ensayo Rafael Domingo Silva Uzcátegui, más allá de la Enciclopedia Larense. Psiquiatría y literatura modernista. 2014, con el cual me hice merecedor del Premio Nacional de Literatura Antonio Crespo Meléndez. Fue publicado por La Casa de las Letras, Andrés Bello, Caracas, 2017.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

 

Carora, Estado Lara,

República Bolivariana de Venezuela.

Sábado 20 de mayo de 2023.

 

 


jueves, 18 de mayo de 2023

Guillermo Morón, un legado

Fue gracias al afable periodista José Numa Rojas Espinoza, como conocí al eminente historiador y literato de ficción Doctor Guillermo Ernesto Morón Montero. Lo llevó a mi casa en el Grupo Escolar Ramón Pompilio Oropeza de Carora hace como más de medio siglo. El profesor Expedito Cortés, mi padre y director de esa casa de estudios, lo recibe con la afabilidad que era su característica. Era yo un adolescente y creo que esa visita del ya entonces reconocido historiador marca mi carrera hacia las humanidades y la historia.

En lo sucesivo tuve varios encuentros con él, en Caracas, Barquisimeto y Carora, la ciudad de su adopción. Y digo con énfasis adopción pues no era Guillermo Morón caroreño como suele decirse, pues nació en Cuicas, poblado al norte de vecino Estado Trujillo. Tenía la sangre repartida, pues su madre, Rosario Montero de Morón, era caroreña y su padre un humilde agricultor cuiquense. Se le acusará de tener “doble nacionalidad”, según la ocasión.

  Su relación con la antigua ciudad del semiárido de Carora comenzará cuando su tío, Alfonso Montero, lo inscribe a sus 15 años a estudiar nuestro tradicional bachillerato con sabor decimonónico en el Colegio Federal Carora en 1941, cuando ya el Doctor Ramon Pompilio Oropeza Álvarez había fallecido en 1937, pero es la figura singularísima de Cecilio Zubillaga Perera, un intermediario cultural caroreño y de raigambre goda, quien le imprime honda y perdurable impronta. Le persuade “Chío” Zubillaga a no estudiar derecho como era la costumbre, y le sugiere inscribirse en el recién creado Instituto Pedagógico de Caracas para que se convierta en educador como su mamá.

A pesar de que forma su imagen del mundo en el regazo de Chío Zubillaga, hombre cercano al marxismo de tinte soviético, Morón será hombre de pensamiento conservador, lo que da pie a pensar que Chío no atornillaba a sus discípulos a una determinada ideología. Cosa semejante ocurre con el humanista de Venezuela, el Doctor Luis Beltrán Guerrero, una persona de brillante y olvidada pluma cercano al pensamiento socialcristiano.

  Viajará Morón a España, tras pasantía docente en el Liceo Lisandro Alvarado de Barquisimeto, a continuar sus estudios en Valladolid y sus inmensos archivos históricos, conducido por el Doctor Demetrio Ramos Pérez, un eminente americanista al cual conocí en 1980 en Caracas. Nacen allí los cinco tomos de su Historia de Venezuela, inmensa obra que ha sido soslayada de nuestras universidades autónomas y sus escuelas de historia. Es momento de revisarla con ojos ajenos a la pasión ideológica que ciega hasta los más sabios. Una sana revisión de la obra de Morón se la debemos al Doctor Reinaldo Rojas, quien en nuestros estudios de quinto nivel nos enseñó a valorar tan importante bibliografía moroniana.

Mi amigo Doctor Juan Hildemar Querales Álvarez tuvo un gran acierto al fundar en el barrio Pueblo Aparte el Ateneo de Carora Doctor Guillermo Morón. Ha sido el Ateneo un baluarte de la cultura en esta zona popular de Carora ubicado en la calle Camacaro con Lídice. El epónimo de la institución hizo innúmeras visitas a esta noble institución creada con su nombre y le imprimió un prestigio grande con su presencia.

 En vísperas de cumplir el diario El Impulso su primer centenario en 2004, dirige el Dr. Morón una muy juiciosa investigación histórica de este diario que nace en Carora de la mano del Br. Federico Carmona y su familia en 1904, tiempos de “El Cabito”. Allí afirma Morón que los estudios históricos en Barquisimeto son una verdadera escuela de pensamiento de la mano de los doctores Federico Brito Figueroa y Reinaldo Rojas, difusores de las posibilidades de objeto y método de la Escuela de los Anales fundada en 1929 por Marc Bloch y Lucien Febvre en Francia.

   Humilde muchacho de provincia, hijo de humilde maestra de escuela primaria en tiempos de la larga dictadura gomecista, Guillermo Morón escala hasta los más altos escenarios de la República de las Letras: Director de la Academia Nacional de la Historia y Escritor del Año en 1980. Como Director de la Academia Nacional de la Historia hizo posible que fueran editados centenares de libros por espacio de varias décadas, un esfuerzo notabilísimo en un país de pocos y contados lectores.

 Tuvo el enorme privilegio de enterarse de que su novela El gallo de las espuelas de oro fuese enviada a la pira para ser reducida a cenizas en la plaza Bolívar de Carora. Y digo privilegio porque son los libros conducidos a la hoguera por los intolerantes los que llegan a mayor número de expectantes lectores. Los libros del poeta Heinrich Heine, Segismundo Freud y Mario Bunge son ejemplos contundentes. Los libros arden mal.

 Se retira de la vida Guillermo Morón un 19 de noviembre de 2021 a la provecta edad de 95 años, dejándonos un inmenso legado escritural que será, a no dudar, rexaminado y visto con ojos diferentes por las futuras generaciones.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

 

Santa Rita, Carora,

República Bolivariana de Venezuela.

18 de mayo de 2023.




 

 

 

 

    

 

 


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