martes, 21 de noviembre de 2023

EL BASILISCO ROKO

Al profesor Héctor Torres Mendoza dedicado.

Luis Eduardo Cortés Riera.
cronistadecarora@gmail.com

Quizás sea la cosa más increíble que he leído en mi ya larga existencia es esto del Basilisco de Roko, noción que descubrí hace poco en Google internet, y que mis hijos adolescentes ya conocían. Pensé que ellos han debido comunicármelo cuando lo descubrieron hace dos años. Algo escandalosamente extraordinario está aconteciendo a escala planetaria con esteexperimento mental que hubiese agradado mucho al difunto Alan Turing.
La paradoja y la muy riesgosa Inteligencia Artificial (IA) están permanentemente en escena en esta muy curiosa formulación que ha tenido como escenario los ambientes académicos y de investigación del mundo anglosajón y que ha provocado crisis nerviosas depresivas en muchas personas.
El experimento plantea que, en el futuro, una inteligencia artificial con acceso a recursos casi ilimitados desde una perspectiva humana (el basilisco) pudiera decidir castigar de manera retroactiva a todos aquellos que de alguna manera no contribuyeron a su creación. Quien escribe ha sido uno de ellos, situación que me ha quitado el sueño durante semanas.
Fue planteado por vez primera este curiosísimo experimento mental en  la llamada Comunidad LessWrong que nació en la ciudad de New York en 2009. LessWrong se desarrolló a partir de Overcoming Bias, un blog anterior  del grupo centrado en la racionalidad humana, que comenzó en noviembre de  2006, con el teórico de la inteligencia artificial amigable Eliezer Yudkowsky y  el economista Robin Hanson, creador de una forma de gobierno llamada  Futarquía, en la cual oficiales elegidos por votación definen medidas de bienestar nacional, y los mercados de predicción suelen determinar qué políticas tendrán el efecto más positivo.
 La conducta altruista, como se ve, motiva a tal Comunidad multinacional en su composición. El altruismo eficaz o altruismo efectivo es una filosofía y movimiento social que aplica la evidencia y la razón para determinar las maneras más eficaces de ayudar a otros. Altruismo significa mejorar las vidas de los demás, a diferencia de egoísmo, que enfatiza solo el interés propio. Eficacia se refiere a hacer el mayor bien posible con los recursos disponibles, así como determinar qué es el mayor bien posible. Se han propuesto reducir la pobreza a escala mundial, atacar el cambio climático
y disminuir el sufrimiento animal.
Entre las personalidades destacadas que participan en el movimiento del Altruismo Eficaz destacan el cofundador de PayPal Peter Thiel, el cofundador de Skype el estoniano Jaan Tallinn, el cofundador de Facebook Dustin Moskovitz, y los filósofos como el británico William MacAskill, cofundador de 80.000 Horas, autor de Haciendo el bien mejor (2015); el australiano Toby Ord, investigador del Instituto del Futuro de la Humanidad; el australiano Peter Singer, precursor de los derechos animales; ​ y  el filósofo alemán Thomas Pogge y su tesis de los deberes negativos de los más ricos para ayudar a los pobres.
El Basilisco de Roko lo ha comparado por Paul-Choudhury a la famosa  Apuesta de Pascal (1670) que es un argumento creado por el filósofo francés Blaise Pascal en una discusión sobre la creencia en la existencia de Dios, basado en el pensamiento de que la existencia de Dios es una cuestión de azar, una lotería, pues. Un argumento cargado de matemática.
La premisa del Basilisco de Roko, dice Wikipedia, es el advenimiento hipotético, pero inevitable, de una  superinteligencia  artificial en el futuro. Esta superinteligencia sería el producto inevitable de la singularidad tecnológica, esto es, el momento en el que una inteligencia artificial creada por la humanidad fuera capaz de auto-mejorarse recursivamente. En el  experimento del basilisco de Roko, esta superinteligencia es llamada el basilisco.
Es una superinteligencia benévola que sin embargo se ve obligada como imperativo moral kantiano, a castigar a todas aquellas personas e instituciones que retrasaban o impedían su advenimiento, lo que ocasionó serias perturbaciones emotivas y crisis depresivas. La máquina se da cuenta de que para hacer un mayor bien debería haber existido desde mucho antes, para poder ayudar a las personas que sufrían antes de que ella existiera. Una distopía casi increíble.
El basilisco es una furiosa criatura mitológica capaz de matar con la
mirada. Así, en su desespero por hacer el bien, la máquina comienza
a comportarse como un basilisco que mata a todas las personas que no trabajaron para haberla creado antes, pues eso le impide seguir aumentando su nivel de bondad. Este comportamiento del Basilisco me recuerda al de la máquina HAL 9000, un supercomputador de última generación que enloquece en el film de ciencia ficción 2001, Odisea del espacio (1968), del director británico Stanley Kubrick.
Dice Dylan Love que “más te vale que ayudes a los robots a hacer del mundo un lugar mejor, porque si los robots descubren que no ayudaste a hacer del mundo un lugar mejor, te matarán por impedirles que hagan del mundo un lugar mejor. Al impedirles que hagan del mundo un lugar mejor, ¡estás impidiendo que el mundo se convierta en un lugar mejor!". El escritor David Auerbach, dice la BBC de Londres, llamó al Basílisco de Roko el  experimento mental más aterrador de todos los tiempos. Nos estamos adentrando en un mundo cada vez más complejo y desconocido, donde la tecnología se desarrolla a un ritmo frenético y amenaza con dejarnos atrás.
¿Estamos preparados para lo que viene? ¿Se están creando hogaño desde la ciencia natural una nueva mitología y una nueva religión? ¿Está la humanidad abriendo una nueva Caja de Pandora?
En mi fuero personal reflexiono honda y nocturnalmente que si el Basilisco de Roko hubiese existido en el año 1981, habría impedido el trágico fallecimiento de mi hermano gemelo Arnoldo Cortés Riera, muerto en mal momento cuando apenas contaba con 30 años de edad.

Santa Rita, Carora.
República Bolivariana de Venezuela.
Sábado 18 de noviembre de 2023.

viernes, 10 de noviembre de 2023

Cine francés: El silencio del mar

Hombre libre, siempre querrás al mar.

(Charles Baudelaire)
El mar es un idioma antiguo que no puedo descifrar.
(Jorge Luis Borges)
El corazón del hombre se parece mucho al mar, tiene sus tempestades, tiene sus mareas y en sus profundidades también tiene sus perlas.
(Vincent Van Gogh.)

Basada esta hermosa e impecable película franco-belga en una admirable y extraordinaria novela corta, El silencio del mar, que circula de manera clandestina y subrepticia bajo seudónimo en la Francia ocupada por la  Alemania nazi en 1942, se convirtió esta pequeña obra maestra de la literatura  en una suerte de resistencia metafórica, una Línea Maginot no verbal a la odiosa y temible invasión alemana que sufre desde 1940 la patria de Montaigne, Voltaire, Rousseau y Céline. 
La literatura como efectivo y contundente compromiso libertario en aquella Francia que gemía bajo la bota nazi. Las páginas impresas que circulan de mano en mano se constituyen en mapa de ruta hacia la liberación de una nación oprimida.
La primera versión del film (1949). Su nombre en francés será Le Silence de la mer (1949), su director el judío alsaciano Jean-Pierre Melville, quien combatió a los alemanes en la Segunda Guerra mundial, fue precursor de la llamada nouvelle vague (nueva ola) y considerado un exponente clarísimo del cine polar (cine negro) francés. Actuando él solo como productor, guionista, director y montador, como si se tratase de un film amateur. Por eso, los jóvenes críticos de Cahiers du Cinéma consideraron a Jean-Pierre Melville como un autor completo que hizo cine casi clandestinamente y sin reconocimiento o ayuda del Estado francés.
Escrita la pequeña novela por el judío francés Jean Bruller (1902-1991) y publicada bajo el seudónimo de Vercors en 1942 para evitar a la temible policía política Gestapo y sus colaboradores del régimen títere de Vichy, narra la historia de un anciano (Jean-Marie Robain) y su nieta Jeanne (Nicole Stéphane) quienes se ven obligados a cederle una habitación a un germano oficial de graduación, el capitán Werner von Ebrennac (Howard Vernon).
El silencio y la indiferencia son las maneras como la inusual pareja
francesa, anciano y muchacha, enfrentan al odioso inquilino instalado en una habitación en planta alta: no le dirigen la palabra durante un largo semestre transcurrido en un pueblecito de la costa mediterránea francesa. Es la “grandeza francesa” que se mineraliza tras aquella muralla de silencio que abriga las tradiciones culturales galas, la continuada lectura, ajedrez, gastronomía para cada ocasión, buen vino, gusto por el piano, que se observan en desarrollo en el film constantemente.
Francia acaba de derrotar a los alemanes en la Gran Guerra de 1914-
1918 y ellos toman venganza ocupando el país galo en fulminante campaña
militar en 1940. Hitler tiene a París a sus pies. “Una extraña derrota”, escribió dolido el historiador franco-hebreo Marc Bloch, asesinado por los nazis en 1944. El nombre de la película.
Sucede casi a mitad del film que el militar, después de decir buenas
noches y realizar un elegante ademán castrense, dice frente al agradable fuego de la chimenea, frotándose las manos, que se siente feliz de estar con un  anciano confiable y una señorita silenciosa. “Lo que me gusta del mar es su silencio”, dice mirando a la callada señorita que se cubre las piernas discretamente ante la mirada de Werner. “No hablo del brandung (oleaje, en alemán) sino de lo oculto, de lo que percibimos”, y continua: “El mar es
silencioso, pero hay que saber escuchar.”. Una figura literaria empleada felizmente como símil o paralelo entre las profundidades marinas y el no menos recóndito silencio de Jeanne. Se trata del empleo de una figura literaria de manera excepcional, un magistral símil del silencio. Apenas si es necesario destacar que el símil se establece en la novela con el mar Mediterráneo, cuna de milenarias culturas y una chica francesa que personifica y encarna la cristalización de tan magnifica corriente cultural.

La segunda versión de la película (2004) El joven y muy apuesto militar germano, muy apolíneo él, es un hombre cultivado, fino compositor musical, amante y ejecutor de música al piano. Admira a Francia y su inmensa y gran literatura, Balzac, Baudelaire, Corneille, Descartes, Moliere, pero que -dice el militar hospedado- Alemania
es superior en genio musical: Beethoven, Wagner, Mozart, Bach, Haendel.
Revela, usando perfecto y bien pronunciado francés, en sus frecuentes soliloquios a los que se ve obligado por el silencio de la pareja, que es músico de vocación y que es militar por tradición militar: “No tenemos elección”. Es un idealista que cree ingenuamente que ambas naciones van hacia un encuentro inevitable en la gran cultura. Despertará de su ingenuidad al enterarse en París que los planes del Tercer Reich son los de acabar y reducir a ruinas la altiva y magnifica civilización francesa.
El día que se presenta el capitán a la casa que lo hospeda a regañadientes, la joven y hermosa muchacha francesa, que enseña piano a niños, interpreta un bello preludio de Bach, un compositor barroco y alemán.
“Es lo más puro y hermoso. Es mi favorito”, asienta nostálgico el militar prusiano. Se trata de la música armónica, un gran logro de la cultura de Occidente, según Max Weber, que establece conexiones comunicativas supranacionales. A ello debemos agregar y siguiendo a Max Weber que el piano es el instrumento musical de la modernidad europea. Los vínculos afectivos y eróticos entre la joven francesa y el militar teutón se imbrican paulatinamente a través de este instrumento musical que solo el genio europeo
hizo posible desde fines de la Edad Media.

Jeanne se siente atraída por el caballeroso y gentil militar que siempre se muestra muy pulcro, afeitado al rape, luciendo bien cortados uniformes, que no porta armas de reglamento. Entra ella a la habitación en su ausencia, huele sus ropas cerrando sus ojos verdes, lee a escondidas las cartas que le llegan desde Stuttgart y hasta se recuesta acurrucada en su cama acariciando las almohadas. Se cambia de peinado para parecer mayor y más atractiva.
 Werner también se siente atraído por la chica francesa y le dedica piezas al piano que ella oye de espaldas. Es navidad y él posa sus manos en el mueble donde ella está sentada, casi como un intento de acaríciala. Se reprime y sólo le desea feliz navidad y sube acto seguido a su habitación. En otra oportunidad la defiende sorpresivamente de un intento de violación sexual que comete un primo de ella.
La resistencia francesa a los nazis se plantea asesinar al capitán Von
Ebrennac y otros oficiales. Desde su ventana Jeanne observa subrepticiamente con ojos lagrimeantes como colocan una bomba explosiva bajo el automóvil del germano. Cuando él se dispone a salir de la casa para abordar el auto oye una pieza musical al piano que le conmina devolverse. Lo hace. Ella detiene la rápida pieza que ejecuta y le susurra algo inaudible a von Ebrennac al momento en que se oye una fuerte explosión fuera de su casa. Con aquel dramático y simbólico acto musical Jeanne le salva la vida al capitán.
El frente ruso. El 21 de junio de 1941 cometió Hitler el más grave error durante la guerra: invadir la Unión Soviética. “Me voy de aquí, dice Ebrennac. Pedí mi traslado al frente ruso. La propaganda sólo habla de victorias de nuestro ejército. Pero ahí hace 40 grados bajo cero y nuestros soldados no pueden más.” Es de noche y la chica sale a despedirlo con llanto en los ojos y lo hace con una sola palabra que le dirige en toda la película: “Adiós.” Esa sola palabra es el reconocimiento de un vínculo intimo entre Jeanne y el militar germano.
Sin embargo, es necesario destacar que esta segunda versión del film
comete anacronismo, pues en 1941 todo augura un éxito fulminante germano en el frente oriental ruso. La poderosa Wehrmacht está a las puertas de Moscú, sitia a Leningrado y ha tomado a Kiev a sangre y fuego. Hitler esperaba un rápido colapso del Estado soviético que no ocurrirá. Es al año siguiente, en 1942, cuando circula clandestinamente la novela El silencio del mar en  Francia y en buena parte de Europa, cuando la derrota nazi es evidente en la gigantesca y brutal Batalla de Stalingrado. Una guerra mucho más abrumadora y pavorosa que la del frente occidental francés le espera al militar y músicogermano, lo que él no podía sino imaginar.
La metáfora marina. La metáfora es un modelo en miniatura del texto, nos dice Paul Ricoeur (La metáfora viva, 1975). El lenguaje humano es esencialmente metáfora. En el fondo oscuro de ella palpitan y siguen palpitando el mito, la consciencia, la
imaginación, lo originario, el símbolo. Se incardina en un discurso que responde a una forma de vida profundamente humana y desde el que condiciona, a su vez, esa forma de vida. Metaforizar es percibir la semejanza, se trata de un “ver como” (expresión tomada de Wittgenstein), percibir lo semejante dentro de lo desemejante (Cf. Ricoeur, 1980: 14).
De allí que Vercors toma al mar y al océano como símbolos de una
inmensa metáfora comparativa. El mar es símbolo de la dinámica de la vida. Todo sale del mar y todo vuelve a él: lugar de los nacimientos, de las transformaciones y de los renacimientos. Es imagen a la vez de la vida y de la muerte. Toda metáfora es enigmática, la metáfora muestra más que lo que mostraría el lenguaje corriente, la metáfora debe producir el placer de aprender que se deriva de la sorpresa, valor que no se encuentra en el lenguaje ordinario. La metáfora se caracteriza por la agudeza, pues “pone ante los ojos”, “hace ver” lo abstracto a través de lo concreto, dice Ricoeur. La visión del mar evoca el tiempo y la experiencia vital, y el movimiento de las olas del  mar la mutabilidad y la inestabilidad, eso lo convierte en un símbolo de los corazones humanos y el devenir de la propia existencia.
La contemplación del mar es también la de uno mismo y del otro. A su vez el horizonte en las playas nos confronta con lo desconocido. Este valor del mar desconocido inspiró a muchos escritores entre las civilizaciones del Mediterráneo, principalmente a los héroes griegos que se desempeñaron en la navegación y sus hazañas épicas están ligadas a esos viajes por mar. Ese desafío que los navegantes hacen contra los elementos también nos recuerda que el mar es un símbolo de la hostilidad divina.
(https://www.escritores.org/recursos-para-escritores/19593-copias) Vercors y Melville retoman estas metáforas marinas que ya existen en la poesía francesa desde el siglo XII. Poesía y mar han estado íntimamente  ligados en la literatura francesa. El vínculo entre el mar y el erotismo estuvo siempre presente en la mitología griega y en la cultura clásica, metáfora del deseo y de la otredad. No nos extrañe que el director del film Jean Pierre Grumbach, se haya rebautizado Jean Pierre Melville, pues era un admirador de la literatura de Herman Melville, escritor estadounidense del siglo XIX, autor de la muy renombrada novela de signo oceánico Moby Dick (1851) obra maestra y un clásico de la literatura universal.
El director cinematográfico Jean Pierre Melville es realmente es el gran olvidado de la historia del cine francés en particular y de la historia del cine en general, de una manera más o menos injusta, ya que siempre está presente en la mente de los cinéfilos mediante ciclos e incluso ediciones impresas en revistas o libros, a pesar de que nunca se le haya considerado de una forma total y plena como se merece.
Coda.
El idealista capitán Werner Von Ebrennac encarna los valores supremos de la cultura humana: amor, entrega y desinterés. Contra su flaca voluntad se encuentra en el torbellino de una inmensa calamidad como creación humana, la guerra. Pero este conflicto tendrá dos escenarios muy distintos: la cordial Francia mediterránea y el pavoroso y descomunal frente ruso. A orillas del mar conoce el amor humano y se vincula a la cultura de la civilización francesa, una patria intelectual, como dijo Octavio Paz. Su último destino y quizás su destino final será el inmenso y descomunal frente ruso, en donde 25 millones de soviéticos perderán la vida y 4 millones de alemanes sufrirán lo propio.
Pidió el joven militar su traslado voluntario a un verdadero y espantoso infierno en la tierra, donde la Wehrmacht, poderosísima y eficiente maquinaria de guerra germana, morderá en polvo de la derrota en Stalingrado y Kursk.
¿Dónde y en cuál condición falleció Werner Von Ebrennac en aquel frente de guerra descomunal, de casi 2.000 kilómetros y pavorosas temperaturas muy por debajo del grado de congelación? Jamás lo sabremos, pero de lo que sí estamos seguros que sus últimos pensamientos fueron para su amada Jeanne ejecutando al abrigo de una chimenea un hermosísimo preludio de Bach.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com
Santa Rita, Carora.
República Bolivariana de Venezuela.
7 de noviembre de 2023.

martes, 24 de octubre de 2023

El profesor Salman Amín Khan y el aula invertida

Luis Eduardo Cortés Riera.
cronistadecarora@gmail.com

Paradoja enorme será que sea que un joven de origen asiático, nacido en Nueva Orleans, Luisiana, en 11 de octubre de 1976, y no un estadounidense de pura cepa, quien haya producido una gigantesca revolución educativa basada en internet y otras tecnologías de la información. Se trata del hindú- bangladesí, nacido a orillas del Golfo de México, Salman Amin Khan, quien en 2019 gana el Premio Princesa de Asturias de Cooperación. ¡Tenía apenas  43 años de edad!
Ya tiene el profesor Khan la inmensa cantidad de 26.000.000 de  alumnos en buena parte del orbe y sus enormes servicios pedagógicos son  completamente gratuitos. Me asombra esta gigantesca cifra, pues quien  escribe ha tenido unos 10.000 alumnos en 47 años de servicio desde 1976 mediante el aula tradicional de pupitre, tiza, amígdalas, saliva y ruidoso timbre de entrada y salida del aula de clases, en el Estado Lara, República  Bolivariana de Venezuela. Su originalísimo método ha llamado la atención del  gigante informático Google, el magnate empresarial Bill Gates y al  multimillonario mexicano Carlos Slim.
Me emociona esta experiencia del joven de asiática procedencia, pues la ha desarrollado en la educación secundaria estadounidense, cuando todo el  mundo piensa que fue una genial idea incubada en la Universidad de Harvard o el Instituto Tecnológico de Massachusetts. En 2006 creó el muchacho graduado con máximos honores en matemáticas la Khan Academicy, una experiencia de aula en secundaria, lo que en el mundo de la cultura hispanohablante se llama bachillerato, y que se inicia cuando Salman decide ayudar vía internet a sus primos con problemas en lo que llamamos en Venezuela “Las Tres Marías”: matemática, física y química.
“Empecé a hacer videos para mis primos”, reconoce Khan en México, donde ha sido invitado por el multimillonario azteca Carlos Sim, quien desea  proyectar la experiencia a toda Latinoamérica. Su idea, que se hermana a las del pedagogo cosmopolita Juan Amos Comenio (1592-1670), es educación de clase mundial gratis, que es también nuestro planteamiento; educación de gran calidad, de clase mundial, de calidad mundial gratuita para todos en todos lados. Desde 2013, y gracias a Slim, sus videos están traducidos a la lengua de  Sor Juana Inés de la Cruz y mi paisano Rafael Cadenas.
Tiene ya tres mil 800 videos cortos de unos 20 minutos máximo, de los cuales el 75% los ha hecho personalmente; tiene ya una cantidad de videos  muy didácticos, sigue trabajando en esto, tiene un programa de cinco años muy ambicioso para poder ofrecerle a todo mundo, en todos lados, los mejores  programas que pueda haber para su educación y formación. Ha dictado la increíble cantidad de 227.000.000 cursos, todo lo cual comenzó cuando ayudaba a su prima Nadia en sus deberes escolares de séptimo grado, al tener ella problemas de conversión de gramos a kilogramos.
Decidió ayudarla, a larga distancia. Ideó un método en el que hablaba con ella a través de la computadora, con una pizarra en la pantalla, y después de unas semanas ella comenzó a entenderlo. Su progreso fue rápido, y él decidió que el método que había improvisado funcionaría para otros. Así que  comenzó a poner lecciones cortas de matemáticas en Internet, sin mostrar nunca su rostro marcadamente moreno, pero manteniéndolo simple y directo.
Tiene un gran don para comunicarse, para explicar conceptos matemáticos con los que yo solía tener problemas, asienta Nidia, y también muchos otros. Consciente de que Estados Unidos está por detrás de Europa y Asia en matemáticas y ciencias, Khan pensó que había un gran mercado para sus lecciones, aunque no quería cobrar por ellas. Y ese mercado no era solo Estados Unidos, sino en todo el mundo, dondequiera que la gente pudiera obtener Internet.
“ Ya vieron ustedes, dice Salman Khan en el país azteca en 2013, algunos de los ejemplos de las traducciones al castellano de mis videos y de temas más académicos como puede ser el álgebra, la biología, la química, pero lo que realmente nos emociona es la idea de que nosotros podemos utilizar este tipo de tecnología, no solamente videos, sino también ejercicios y toda una plataforma para capacitar a la gente, para que participe en la sociedad de
manera académica, participar en la sociedad de forma democrática, participar
en la sociedad de forma económica, para que puedan obtener un trabajo para
proveer a su familia.”
El gigante Google, que no quiere quedarse atrás, organiza un hangout
con Salman Khan. En las últimas semanas Google ha estado organizando
Hangouts (Quedadas) para compartir puntos de vista de diferentes pensadores  y representantes de diversas áreas. Ahora se anunció que hacia finales de octubre tendrá su turno Salman Khan, fundador de Khan Academy: el popular proyecto de aprendizaje online, aprendizaje electrónico.
Salman Amin Khan , quien se ha formado en las mejores casas de
estudios del mundo anglosajón, tales como el Instituto Tecnológico de  Massachusetts, Universidad de Harvard, Escuela de Negocios de Harvard, Escuela Secundaria Grace King, Universidad de Nueva Orleans, Universidad de Edimburgo en el Reino Unido, pareciera estar dando más utilidad y sacándole provecho a la academia que sus paisanos estadounidenses, lo que habría de llamar la atención del crítico de la sociedad de Estados Unidos, el matemático y filósofo Morris Berman, quien ha destacado la banalidad y lo cursi del pensamiento medio de sus paisanos norteamericanos.

Salman, niño prodigio de las matemáticas que vive en Silicón Valley y quien explica en un sencillo y corto video cómo se calcula la tasa de desempleo en Estados Unidos, dice entre otras, cosas que nos abruman, tales como que la escuela tradicional no responde al funcionamiento del cerebro, no hay que limitar a los niños con nuestro propio aprendizaje, pues ellos han  nacido en otro tiempo, usemos el video para reinventar la educación, valora Salman en España cuando recibió el Premio Princesa de Asturias. (2019)  galardón que se otorga “a la persona, personas o institución cuya labor haya contribuido de forma ejemplar y relevante al mutuo conocimiento, al progreso o a la fraternidad entre los pueblos”. Y lo que más me agrada y satisface es que las ideas educacionistas de Salman no se quedan en las llamadas ciencias  duras, (matemáticas, física, química, computación, geometría) sino que van  hasta los territorios tomados erróneamente como segundones en historia, arte,
gramática, música, las humanidades: se comporta Salman Khan como un verdadero hombre del Renacimiento.

Santa Rita, Carora.
Estado Lara.
República Bolivariana de Venezuela.
Miércoles 18 de octubre de 2023.

lunes, 16 de octubre de 2023

El 12 de octubre de 1492 y China

Luis Eduardo Cortés Riera.
cronistadecarora@gmail.com

Es una fecha bastante polémica este 12 de octubre de 1492, que ha creado discusiones muy intensas a ambos lados del océano. Día de la Hispanidad, lo llaman en España; Día de la Resistencia Indígena, en Venezuela; otros, más comedidos, dicen Encuentro de Dos Mundos, otros lo califican como el inicio del más grande genocidio de la historia. Un debate que parecerá casi interminable.

Me referiré en esta ocasión a un aspecto ignorado y que poco se atiende. La expansión de Europa que comenzó en el siglo XIV con portugueses y españoles, solo fue posible a la utilización y empleo de cuatro formidables inventos que no eran europeos: brújula imantada, pólvora, papel e imprenta, cuatro innovaciones técnicas que fueron producto del genio de los chinos de la antigüedad, según sostiene el sinólogo inglés Joseph Needham (1900-1995) en su gigantesca obra
en 15 volúmenes Ciencia y civilización en China (1954).

Sin la aguja imantada de los antiguos chinos de la Dinastía Han del siglo III de nuestra era, y el astrolabio o sextante árabe, el navegante genovés Cristóbal Colón seguramente se habría extraviado en las aguas del proceloso y turbulento océano Atlántico y jamás hubiese llegado a la isla de Guhanahaní aquella madrugada octubrina de 1492.

La pólvora era fuego de artificio y de celebración festiva para los antiguos chinos que Europa convirtió en mortal pesadilla. Con esta pavorosa arma de destrucción los turcos asaltaron Constantinopla en 1483 y de tal manera queda abierta la búsqueda de otra ruta de las especias, pimienta, canela, nuez moscada, clavo de olor, que procedían de Catay y Cipango, tal como se llamaba entonces a China y Japón en el extremo oriente.

Desde que Gutenberg imprimió la Sagrada Biblia en 1455 se produjo en el viejo continente una explosión editorial que supuso una ampliación enorme del saber y del conocimiento. Cristóbal Colón conoce gracias a esta genial invención de los chinos en el siglo IX de nuestra era, los  mapas de Toscanelli y el libro El Millón de Marco Polo (1254-1324) donde narra el veneciano sus aventuras en la corte del Gran Khan en China en los siglos XII y XIII. Es el primer humanismo de Occidente.

El papel será, como invento chino desde el siglo II de nuestra era, decisivo en la expansión europea desde el siglo XIV. No podemos imaginar imperios tan colosales como el español y portugués sin documentos y ordenes escritas gracias a esta genial invención de Cai Lun, un eunuco funcionario de la corte imperial china. Fue el internet de las colonias del Nuevo Mundo americano. Sin papel no habrá imperio.

Quien se percata por primera vez de este robo y apropiación que hace Europa de estas cuatro geniales invenciones chinas fue el genial filósofo inglés, padre del empirismo y de las reglas del método científico Sir Francis Bacon (1561-1626) quien afirma que gracias a ellas fue sepultada la Edad Media y nace el mundo moderno que nos
alcanza y nos amenaza.

Hogaño China e India, colosales superpotencias hasta el siglo XVII, luego de dos brutales y genocidas siglos de colonialismo europeo que las sepultaron y las negaron, tratándolas como inmóviles, bárbaras y atrasadas, como las trataron en su momento Emmanuel Kant, Karl Marx y Max Weber, Fernand Braudel y George Steiner, se vuelven a colocar impresionantemente en lo que siempre fueron desde antiguo, dos grandes e inmensas potencias económicas,  políticas y culturales del planeta Tierra. La historia dirá su última palabra en este mundo multipolar que está naciendo.

Santa Rita, Carora,
República Bolivariana de Venezuela,
14 de octubre de 2023.

jueves, 5 de octubre de 2023

FERNANDO BOTERO

Luis Eduardo Cortés Riera.
cronistadecarora@gmail.com

El recientemente fallecido pintor y escultor colombiano Fernando Botero (Medellín,1932- Mónaco, 2023) sentía una gran atracción por este hermoso y colorido cuadro en donde aparece su hijo Pedrito montado en un sonriente caballito de madera. El estilo, un estilo único del autor, se muestra allí inconfundible: figuras regordetas y exageradas, estilo que madura
pacientemente tras estudiar el arte precolombino, las pinturas renacentistas de Piero de la Francesca, Paolo Uccello, Tiziano, de los muralistas mexicanos Diego Rivera, José Clemente Orosco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo. Se puede admirar esta obra, de las más conocidas del pintor, en el Museo de Antioquia, ciudad de Medellín. Un concurso literario lleva el nombre del niño a caballo, Pedrito, que nació de la relación de Fernando con Cecilia Zambrano, su segunda esposa. 
Pero lo que pocos saben es que esta magistral obra de arte es producto de un desgraciado y trágico suceso acontecido en el ya lejano año de 1974. En unas vacaciones en España un pesado camión pierde control y embiste el automóvil del artista matando en el acto a Pedrito, un inocente niño de apenas cuatro años. El pintor pierde una falange de su dedo meñique, poca cosa frente a la muerte de su vástago. No pudo pintar por dos largos meses. Su matrimonio con la caleña Cecilia se resiente por la terrible pérdida y poco después deciden separarse. 
Una vez recuperado de su mano vuelve a su taller de pintura en la Ciudad Luz, París, y emprende la tarea de inmortalizar a su hijo fallecido con lo que mejor sabe hacer: pintar. “Cuando comencé, lo primero que pinté fue ese cuadro. Increíble que haya salido con tan buena técnica y sobre todo tan luminoso. Se ve que le puse todo el corazón”, dijo Botero sobre la icónica pintura que tardó tres meses en retratar. El Museo de Antioquia, donde está exhibida la obra y en el que además, hay una sala que lleva su nombre y es dedicada a los niños, describe a Pedrito como una pintura que, “además de presentar al niño en un caballo de juguete vistiendo uniforme azul de policía, muestra en los ángulos inferiores dos dolorosas escenas: la del padre viendo a su hijo muerto, y la de los padres de luto en la casa vacía.” Además, podemos ver en este genial cuadro cargado de simbolismo, una sólida y oscura puerta marrón trancada, algo así como diciendo que ella se cerró abruptamente para su hijo fallecido
de manera tan trágica y absurda. Otro caballo aparece en el lienzo, pero no es “boteriano” debido a su delgadez, y está como recostado a la pared derecha mirando al niño Pedrito cabalgando el otro caballo que sí es “boteriano”. Un delgado y frágil caballito que jamás volverá a ser juguete de su desgraciado hijo. Casi igual cosa podemos decir de otro objeto que no entra en el estilo de Botero en este genial lienzo. Se trata de la fusta o látigo que Pedrito alza en  su mano derecha sin intenciones de usarlo en tan apacible y manso cuadrúpedo, animalito que carece de ruedas y no es de igual modo balancín o mecedor. Es un caballito estático que está congelado, sin movimiento alguno: eterno.
Fernando Botero murió este viernes, 15 de septiembre de 2023 en
Monte Carlo, Mónaco, tras estar cinco días hospitalizado y en estado crítico por una pulmonía, confirmó su hija, Lina Botero. Sus restos fueron inhumados en Italia junto a los de Sofía Vari, su última esposa, fallecida en mayo pasado y que le afectó grandemente, precipitando su propio deceso.
El pintor de nuestras tradiciones y nuestros defectos, el pintor de nuestras virtudes ha muerto escribió el presidente de Colombia Gustavo Petro en X, antes conocido como Twitter. 

Pintó violencia y paz. Pintó la paloma que fue rechazada mil veces, y la puso mil veces en un trono Tuvo éxito en vida, privilegio que no gozaron Van Gogh, El Greco y Rembrandt, a quienes el éxito les llego con la posteridad. De muchacho pintaba mujeres desnudas y escribía sobre marxismo, por lo que logra que lo expulse un sacerdote de la escuela primaria, llamándole públicamente “manzana podrida”. En los Estados Unidos enfrentó con sus “gordos” a la pintura abstracta que allí dominaba. Un alemán, Dietrech Malov, patrocina sus obras en 1970, desde allí se dispara su popularidad, comienzan a llamarlo de todas partes del mundo. Pintaba desde las prostitutas de Medellín hasta las frutas del trópico, las madres superioras del colegio y las corridas de toros de su juventud. “En vez
de darle la espalda a sus raíces y a sus orígenes, él prefirió convertirlos en el tema central de su obra artística”, explica su hijo Juan Carlos a la revista Semana. La fallecida crítica de arte argentina Marta Traba fue uno de sus descubridores y animadores por allá en los años 1950.
Su arte, dice Semana, no ha estado exento de crítica. Sus críticos dicen que es muy comercial y que sus obras ya no sorprenden. Joe La Placa, un importante experto londinense de arte, le dijo hace poco a la revista Time que al principio creían que era “un innovador”, pero que ahora apenas “logra una pálida imitación de lo que hacía en el pasado”. Y en Colombia, incluso hay un grupo de rock que se llama Odio a Botero, que ha logrado tener un relativo éxito burlándose del pintor. Sin embargo, todas esas opiniones quedan neutralizadas ante la realidad no discutible de que cada día aumenta la  demanda por las obras de Botero, así como las invitaciones por parte de museos y ciudades que quieren exhibirlas.
Quizás inspirándose en el Guernica de Picasso, pinta Botero una serie de pinturas acusatorias contra la arrogancia estadounidense sobre sus abusos en la prisión de Abu Grahib, Iraq, un “testimonio contra el horror”, cuadros que en un principio fueron vetados en los museos más importantes de Estados Unidos. Pero fue el diario The New York Times quien recomendó la exposición de tan polémicos cuadros que exhibía la Universidad de Berkeley.
Botero no dudó en decir que el mejor cuadro que ha hecho en su vida
es el retrato Pedrito a caballo que está en el Museo de Antioquia. Y que por eso la pintura es sagrada para él, pues es “una tabla de salvación en medio de los dramas”. En los actos que se celebraron en el Salón Elíptico de la Cámara de Representantes de Colombia, el cuadro “Pedrito a caballo” estuvo en los honores que el pueblo colombiano realizó a su más importante artista. Pedrito recibió el cadáver de su padre.

Edith Grossman: La traductora que conectó América Latina con Estados Unidos

Luis Eduardo Cortés Riera.
cronistadecarora@gmail.com

Se trata de una dama estadounidense que hizo de la lengua de Cervantesy Jorge Luis Borges su segunda patria emocional y oficio vital. Desde que era
una escolar sintió una gran atracción por la lengua de Castilla y debió enfrentar actitudes anti féminas en las aulas universitarias, aprendió muy temprano en su carrera que el mundo literario era un mundo dominado por hombres.  “Lo demás y que no fuera el español me aburría”, confiesa.
Nació a orillas del río Delaware y se despidió de la terrena vida el pasado 4 de septiembre de 2023, en Manhattan. Dice El Tribunal del Hispanismo que Grossman estudió en la Universidad de Pensilvania y en la Universidad de Nueva York y colaboró con la Universidad de Berkeley. Ha sido galardonar como la Medalla de la Traducción PEN en 2006, el Premio de Literatura de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras en 2008, el Premio de Traducción del Instituto Español Reina Sofía por «A Manuscript of Ashes», de Antonio 
Muñoz Molina en 2010 y la Cruz de Oficial de la Orden del Mérito Civil, galardón concedido por Su Majestad el Rey de España, Felipe VI. 
Hizo de la traducción al inglés de las obras del boom de la literatura
latinoamericana un modo de vida. Hasta sus cátedras universitarias abandona para dedicarse a tiempo completo al sutilísimo arte de la traducción. Conquista tras duras faenas el derecho de aparecer en las portadas de sus obras traducidas con su sonoro nombre estampado. Dignifica de tal modo el oficio de traducir.  Siempre creyó en el papel esencial de su oficio en la creación y en la difusión de la cultura. Cosecha una gran amistad telefónica con Gabriel García Márquez, quien le acusa de ponerle cachos con Cervantes. El Gabo dijo cierta vez que le gustaba leer más El amor en los tiempos del cólera en la traducción de Grossman que en su propia lengua castiza. “Eres mi voz en inglés” le dijo cierta vez el colombiano a la gringa. Y ella respondió al saber de la muerte del Nobel colombiano con “Todo lo que escribía era oro.”
El finado Harold Bloom reconoció que la traducción del Quijote de ella es de las mejores o si no la mejor, criterio que también expresa el políglota escritor mexicano Carlos Fuentes. Ella dice que la traducción de una novela le lleva por lo general medio año y que nunca se comunica con otros de su oficio, un aislamiento que parece hacerle bien. 
No era traductora del común ni mucho menos, pues hasta teoría de este difícil arte escribe: Por qué la traducción importa, Katz, 2012 (en inglés: Why Translation Matters, Yale University Press, 2011). Acá sostiene que el mayor reto en cualquier traducción es oír claramente la voz del original y buscar la voz en inglés que la refleje. Nunca viajó al Caribe colombiano a buscar el mítico Macondo. Tampoco hizo comparaciones entre García Márquez y Cervantes, pues “son dos grandes ¿Para qué compararlos?” Sin embargo, no fue ella quien tradujo Cien años de soledad sino Gregory Rabassa.

Tradujo a la lengua de Shakespeare y Darwin obras de ganadores del premio Nobel como Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez y otros autores como Mayra Montero, Augusto Monterroso, Jaime Manrique, Julián Ríos, Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Sor Juana Inés de la Cruz,  Miguel de Cervantes Saavedra. De casi dos decenas de autores, Edith Grossman solo ha traducido a tres mujeres: la monja novohispana Sor Juana Inés  de la Cruz, la maravilla catalana que es Carmen Laforet y Mayra Montero.
“Traducir a un autor es como casarse con él. Tiene que gustarte mucho”, dice Grossman, quien falleció por cáncer hace pocos días, y a la que se le conoció como la gran traductora del siglo XX, la arteria literaria que conectó por décadas a América Latina con Estados Unidos. Ella enfrentó con audacia y creatividad un formidable reto traducible en la pregunta ¿Cómo le explicas la región subtropical a un gringo que nunca ha salido del norte de Estados Unidos? Su herramienta más importante –dice- es la intuición. Gracias a este “recurso”, dice Teresita Goyeneche, sacó Grossman adelante la traducción de uno de los relatos más cortos de la historia del español: “El dinosaurio”, de Augusto Monterroso. Cuando en marzo de 2018 llegamos a esta pieza (“Cuando se despertó, el dinosaurio seguía ahí.”), pasamos dos clases entendiendo, primero, si quien se levanta es el dinosaurio o si es un hombre que observa al dinosaurio y luego, entendiendo por qué, en inglés, Grossman se tomó una licencia literaria y asumió que quien observaba era un hombre y lo tradujo usando el artículo determinado masculino: When he woke up, the dinosaur was still there.
Para ella, la primera gran novela de la humanidad tiene un detalle
deslumbrante y moderno: el amor entre dos hombres. “En esas últimas líneas en las que Sancho Panza le dice a Don Quijote que no muera, en las que le narra todas las cosas que podrían hacer juntos si se queda, eso es una escena de amor. Las narrativas recientes, las de las películas, están inspiradas en ese libro”, dice emocionada.
“Miguel de Cervantes Saavedra cambió mi vida”, confiesa Grossman. “Su trabajo es el universo entero, él creó el español literario.
El siguiente momento más revolucionario para el idioma fue García
Márquez y yo tuve la suerte de traducirlos a ambos”, alardea. Se ausenta de la vida Edith Grossman en momentos en que el problema de las migraciones de los latinoamericanos hacia los Estados Unidos se torna inmenso, casi inmanejable. El legado de esta extraordinaria mujer estará allí para congeniar lo que llamó el  venezolano y caroreño Juan Oropesa: imparidad del destino americano.

Santa Rita, Carora.
República Bolivariana de Venezuela.
9 de septiembre de 2023.

miércoles, 13 de septiembre de 2023

El Shanzhai o la cultura de la copia en China


Luis Eduardo Cortés Riera.  

cronistadecarora@gmail.com

Las élites comunistas de China están modernizando a marcha forzada este gigantesco país, y para ello se han vestido de Confucio, pensador que vivió hace 2.500 años. Los Institutos Confucio y los centros de medicina tradicional china, los productos tecnológicos y de todo tipo, aparecen como hongos después de la lluvia en los cinco continentes del orbe. Es política análoga a lo que hizo Estados Unidos con la música rock, hamburguesas y Elvis Presley: difundirlos planetariamente en menos de 50 años.

Después de la fallida y traumática Revolución Cultural de Mao, China se mira en el espejo de su pasado para avanzar hacia el futuro. Se trata del neocofucianismo que integra la tradición y la más avanzada tecnología: el revival de Confucio. La cultura de la copia como estrategia geopolítica mundial es una de sus manifestaciones. Después de las reformas de Deng Xiaoping en la década de 1980 ya no se mira a Confucio como pensador reaccionario y feudal, tal como lo anatemizó el furibundo maoísmo y la “Banda de los Cuatro”. Con su pensamiento se construye una sociedad armónica tradicional (hexie shehui jianshe) con alta tecnología de Occidente y
comunitarismo, en este país–civilización que no tuvo democracia parlamentaria e Ilustración, como Europa del siglo XVIII.
Lógicas e inercias propias de la cultura y sociedad confucianas reciben apoyo decidido del Partido Comunista Chino. Este revival confuciano intenta crear una síntesis entre el pensamiento tradicional de oriente y las ideas laicas de Occidente para crear valores y resolver problemas en las sociedades globalizadas. Es una política que sin duda tendrá repercusiones mundiales.

Shanzhai es deconstrucción china, dice Bying Chul Han, filósofo surcoreano que se ha formado desde joven en la muy filosófica patria de Kant, Hegel y Marx. El shanzhai se presenta como una forma híbrida intensiva. El
propio maoísmo chino era una forma de marxismo shanzhai. Al no haber trabajadores ni proletariado industrial en China, se transformaron las enseñanzas marxistas originarias. Su capacidad de hibridación hace que el comunismo chino se apropie del turbocapitalismo. Los chinos, agrega Han, no ven ninguna contradicción entre el capitalismo y el comunismo. En realidad, la contradicción no forma parte del pensamiento chino. Este se inclina más bien al tanto esto como lo otro que al esto o lo  (Han, Byung-Chul. 2011). 

Es que para el pensamiento chino la contradicción hegeliana no existe. El pensamiento chino, en cambio, es deconstructivo desde sus comienzos, prescinde de toda idea de ser y esencia europeos. Frente a la identidad, reivindica la diferencia transformadora; frente
al ser, el camino, afirma el surcoreano.

Pero el shanzhai no es imitación servil, pues es común que sus productos agreguen innovaciones a sus copias: un teléfono chino shanzhai puede reconocer billetes falsos, función que no tienen los teléfonos coreanos o estadounidenses, y la más grande tienda Disney del planeta está ubicada en Shanghái, ciudad donde se toman las decisiones económicas más importantes en el mundo actual. Siendo las marcas trasnacionales quienes dictan la ideología, deconstruir su imaginario es un acto de subversión. La falsificación y la piratería china no es tal, es por el contrario un verdadero arte.

En tanto su atractivo radica precisamente en la variación funcional e
ingeniosa, son mucho más que meras falsificaciones baratas. No pretenden engañar a nadie. Su capacidad de innovación, que es innegable, no se define por el genio o la creación ex nihilo (desde la nada), sino por ser parte de un proceso anónimo y continuado de combinación y mutación. A partir de la elaboración de este y de otros conceptos presentes en la larga tradición del arte chino, así como en el budismo o el taoísmo, el teórico cultural Byung-Chul Han nos revela en este lúcido ensayo, El shanzhai: el arte de la falsificación y
deconstrucción china, 2016, algunas claves para comprender los diferentes posicionamientos de Oriente y Occidente frente a problemáticas contemporáneas tales como las leyes de propiedad intelectual, la conservación patrimonial o la clonación. 

A la creencia occidental en la inmutabilidad y la
permanencia de la sustancia, se corresponde una noción de autoría y
originalidad: el ser es igual a sí mismo y por ello toda reproducción tiene algo de demoníaco, que destruye la identidad y la pureza primarias. Hogaño existe en china arquitectura shanzhai, gastronomía shanzahai, diputados shanzhai, fulgurantes estrellas del pop shanzhai. Nokir, Samsing o Pahetonic, la cerveza Coronic, premios Nobel shanzhai, libros shanzhai, Harry Potter shanzhai, Adidas shanzhai, son solo algunas de las marcas que se pueden encontrar en los anaqueles de las tiendas de informática con productos similares a sus contrapartes oficiales y a cantidades que muchas veces suponen menos de una quinta parte del precio original. Eso es bien conocido.

No obstante, es difícil hacernos una idea de las dimensiones de la
cultura shanzhai en China. Teléfonos móviles, sí; pero también cámaras, televisiones, coches o cualquier producto tecnológico que podamos imaginar; botellas de vino, cremas hidratantes, ropa interior; libros de Harry Potter, programas de televisión o el último taquillazo hollywoodiense ( Tse, Ma y Huang, 2009 ). Si algo no falta, son ejemplos: la cultura de la copia es algo omnipresente en la China contemporánea. Pero, ¿por qué? Es una forma  china de ver al mundo poco comprendida por nosotros los occidentales cristianos y racionalistas.

Lo cierto es que la cultura de la copia es un fenómeno universal y no
exclusivamente chino. Los monjes medievales europeos, la arquitectura gótica, el modernismo islámico, la poesía petrarquista, las incesantes copias del rinoceronte de Durero, y la cohetería espacial estadounidense son algunos
ejemplos a tomar en cuenta. Solo que la guerra comercial China-Estados Unidos ha hecho colocar al shanzhai como singularidad del país del dragón.

Lo idiosincrático y particular del caso de China es un claro elemento filosófico y moral muy antiguo: el confucianismo que ha empujado la alta tecnología a niveles asombrosos. Es una mentalidad que genera un modo alternativo de creación que nos obliga a reflexionar sobre nuestros parámetros valorativos y a reorganizar nuestra mirada sobre una mentalidad oriental que ya forma parte del paisaje de nuestra vida cotidiana.

Referencias:
Byung-Chul Han. El arte de la falsificación y la deconstrucción en
China. Editorial Caja Negra. Buenos Aires, 2016.
Ojeda, Felipe. Byung-Chul Han y el shanzhai: desentenderse para
crear. 20-2-2017.
Revista NUVE. El ‘shanzhai’, el fenómeno de la copia china,24/01/2022
Wikipedia. La Enciclopedia Libre. Shanzhai..




 

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