miércoles, 24 de diciembre de 2025

Gerald Brenan, El laberinto español

Gerald Brenan:

El laberinto español.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

Debí de haber leído y examinado al británico Gerald Bernan y su extraordinario libro El laberinto español, editado por vez primera en 1943, antes que a su paisano historiador Hugh Thomas (1931-2017), y su magnífica obra La guerra civil española, que ve la luz en 1962, pero sucedió al contrario, pues en 2003 Thomas estuvo entre mis manos. Acá dice de su paisano que El laberinto español, un libro brillante que para muchos ingleses ha servido de iniciación para el estudio de la España moderna. Es Brenan un autor excepcional que muy poco se le conoce en América Latina, lo cual constituye una omisión imperdonable, pues es también agudo conocedor de la América hispana.

Los británicos Gerald Brenan y Hugh Thomas se agregan a los notables hispanistas que he conocido y estudiado: el francés Pierre Vilar y su Cataluña en la España moderna, Washington Irvin (Leyendas de la conquista de España), Ian Gibson (Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca), Paul Preston (El holocausto español. Odio y exterminio en la Guerra Civil y después), Henry Kamen (La inquisición española), Irving Leonard (Don Carlos de Sigüenza y Góngora), Lewis Hanke (La imperial ciudad de Potosí), Marcel Bataillon (Erasmo en España), Noel Salomon (la vida rural castellana en tiempos de Felipe II), Magnus Morner (Actividades políticas y económicas de los jesuitas en el Río de la Plata), Earl J. Hamilton (El tesoro americano y la revolución de los precios en España, 1501-1650), Raymond Carr (Estudios sobre la República y la Guerra Civil española), entre muchísimos otros…

Este año de 2024 que comienza descubro por casualidad la deslumbrante obra y vida de Brenan, pues fue un libro editado por Ruedo Ibérico en París, 1975, año en que muere el general Francisco Franco, dictador que lo prohibió durante su larga autocracia. Lo recibí de regalo el pasado mes de enero. La lectura de tan extraordinario autor me ha dejado poco menos que maravillado, ello por la prodigiosa penetración histórica y psicológica del genio español que exhibe el británico. Por su profundidad de análisis y comprensión histórica lo coloco al lado de don Miguel de Unamuno o de Américo Castro, aunque sea hijo de la cultura de la “Pérfida Albión.”

Quizás sea porque nació en en 1894 en la isla de Malta bajo dominio británico, “dulce como la miel”, como la llamaron los griegos de la antigüedad, la razón por la cual este impenitente viajero y aventurero inglés se enamora tan profundamente de España, extraño y exótico país al que ofrendó sus últimos alientos en 1987, celebrado como uno de sus hijos ilustres, rodeado del fervor de jóvenes y viejos. Nació en una aldea pesquera maltesa llamada Sliema y expiró en Málaga, a orillas del mare nostrun.

Su estadía en esa Península Metafísica, que es como me gusta llamar a España, se inicia en 1919, después de que fue desmovilizado como capitán del ejército tras el fin de la horrorosa e inútil Primera Guerra mundial. Será como una suerte de huida del convencionalismo de la cultura de occidente, a la cual rechaza vehementemente desde su adolescencia. Vivió en Suráfrica, India, la muy católica Irlanda e Inglaterra. En 1912 huye de su hogar con el deseo de establecerse en Asia, lejos de occidente “civilizado”. Regresa a su patria insular tras llegar a Bosnia balcánica. Será de tal modo una suerte de Gauguin británico. 

El Círculo de Bloomsbury.

A su regreso a casa se relaciona con el afamado Círculo de Bloomsbury, un grupo de intelectuales británicos que brilla a comienzos del siglo pasado. Influyente grupo de escritores liberales humanistas, intelectuales, filósofos y artistas ingleses, entre cuyos miembros más conocidos estaban Virginia Woolf y Leonard Woolf, Roger Fry, John Maynard Keynes, E. M. Forster, Lytton Strachey, Vanessa Bell, Duncan Grant, T. S. Eliot.

Una auténtica aristocracia intelectual que rechazaba la moral victoriana, el realismo decimonónico y la religión. Los principales objetos de la vida eran para el Círculo el amor, la creación y disfrute de la experiencia estética, el arte por el arte, y la búsqueda del conocimiento. Con el estallido de la Gran Guerra de 1914, el pequeño mundo de Bloomsbury quedó irremediablemente destrozado, aunque siguieron brillando en el universo intelectual europeo. La tragedia y el suicidio acompaña a este selecto grupo, no así a Brenan, quien morirá apaciblemente de muerte natural en España.

Gerald Brenan llega a España.

Buscando la paz y el sosiego que no consigue en su acartonada patria victoriana, huyendo del Círculo de Bloomsbury y sus excentricidades, entra a la pintoresca España por La Coruña en 1919. El 13 de enero de 1920 se instaló en el pueblo de Yegen, habitada por unos 700 moradores, Sierra de Granada, a pocos kilómetros del Mediterráneo, donde posteriormente tendría una hija, Miranda Helen, con una criada de quince años llamada Juliana. Esa misma primavera recibió en su casa la visita de sus amigos de Bloomsbury:  Ralph Partridge, Dora Carrington y Lytton Strachey. En 1923 lo visitaron Leonard y Virginia Woolf.

 Vista de Yegen 

 

Así describe Brenan en sus memorias la aldea que le da cobijo: El lugar tenía algo que me resultaba atractivo. Era una aldea pobre, elevada sobre el mar, con un panorama inmenso a su frente. Sus casas grises en forma cúbica, con un mellado estilo Le Corbusier, en rápido descenso por la ladera de la colina y pegadas una a otra, con sus techos de greda planos y sus pequeñas chimeneas humeantes, sugerían algo construido por insectos.

 

Durante su larga estancia en España se interesó por el místico San Juan de la Cruz, el asesinato del poeta García Lorca, hizo duradera e íntima amistad con el antropólogo Julio Caro Baroja, escribió en 1951 una Historia de la literatura española, en 1962 su autobiografía Una vida propia, La faz de España, Al sur de Granada, en 1943 publica el libro que nos ocupa en el presente ensayo El laberinto español, un estudio minucioso sobre los antecedentes geográficos, económicos, político, sociales y culturales de la Guerra Civil española 1936 a 1939, como antesala de otro inmenso conflicto: la Segunda Guerra Mundial. Es una obra que muestra un sentido global de la historia, como explicaré en lo sucesivo.

Estructura de El laberinto español.

Es un libro de 301 páginas que tiene por subtitulo su propósito: Antecedentes sociales y políticos de la guerra civil. Tiene dos magníficos prólogos en donde se entrevé una formación intelectual de primera línea de su autor. Uno de 1950 de dos medulosas cuartillas; en tanto que el de 1943 constará de otras ocho interesantísimas cuartillas. Las comentaremos después.

El texto del Laberinto español está dividido en tres partes, a saber:

 Parte I. El antiguo régimen, 1874-1931: La Restauración; la cuestión catalana, los liberales y la Iglesia, el ejército y el sindicalismo en Barcelona; la Dictadura de Primo Rivera.

Parte II: La situación de la clase trabajadora: La cuestión agraria en Galicia, Asturias, País Vasco, Castilla, Cataluña, Levante, Granada, Castilla, La Mancha, Extremadura, Andalucía; Los Anarquistas, Los anarcosindicalistas, Carlistas, Socialistas.

 Parte III: La República: Las Cortes Constituyentes; el Bienio Negro; El Frente Popular, Epílogo: La guerra civil.

 Consta de dos apéndices, uno sobre Comunas y cooperativas campesinas; otro sobre Tendencias socialistas en España en el siglo XVII. Las notas adicionales ocupan las páginas 257 hasta la 281; así como de una muy amplia y variada bibliografía que ocupa 17 páginas.

Los prólogos de El laberinto español.

El prólogo de 1950, mucho más breve que el primero, de 1943, comienza diciendo que “Este libro se escribió durante la guerra civil e inmediatamente después.” Se trata de un relato asombrosamente imparcial, dice Raymond Carr, pues Brenan debió luchar contra fuertes prejuicios que albergaba su pecho, que hacían difícil ver con objetividad los asuntos españoles. No era su propósito justificar su apoyo a los republicanos, “sino más bien explicarme a mí mismo y explicar a los demás por qué las cosas ocurrieron así.”   Los hombres de izquierda eran de su máximo interés, pues eran más honrados y justos, pero, víctimas de sus ilusiones cometieron grandes errores.

Acá destaca Brenan el papel clave de la Iglesia española en la estructura social del país, muy distinta a la iglesia anglicana de su país insular. Es una institución que tiene una cierta capacidad insospechada de resurgimiento y expansión. En España una mentalidad destructiva y escéptica va unida, a menudo en la misma persona, a un ansia profunda de fe y certeza (p. VII).  Allí dice el británico que “La Iglesia española tiene una vitalidad que no se revela en su conducta. Cuando uno ha terminado de referirse a su estrechez de espíritu, a su obstinación, a su talento para crearse enemigos, así como su incapacidad para adaptarse a los tiempos modernos, queda todavía mucho por decir. Ella es el poder cuando han pasado las guerras y las revoluciones, cuando todo lo demás ha fracasado, ella es la que está en la posición del padre al que, de mejor o peor gana, regresa el hijo pródigo.” Una iglesia así, tan rígida e intransigente, no se concibe en Francia o Italia.  Los liberales españoles y sus intelectuales la ven como obstáculo para la inserción del país en la modernidad europea. Pero, dice el británico, que la principal virtud de España reside en su intratabilidad, si la miramos de este lado de los Pirineos” (P. VIII) A la muerte por monotonía, uniformidad, despersonalización (del mundo anglo sajón y protestante, infiero que quiere decir Brenan) opondrá España, este bonito mundo nuevo, una prolongada resistencia.

Y cierra Brenan este pequeño prólogo así: “Con un poco de paciencia, las derechas hubieran conseguido sin guerra mucho de lo que querían, pues el Frente Popular se estaba desmoronando rápidamente a causa de sus discordias internas, y las izquierdas habían ya intentado su revolución, que había fracasado (La Revolución socialista de Asturias, 1934). Pero los jefes nacionalistas, deslumbrados por la Alemania nazi, no se conformaban sino con una victoria total por aniquilamiento de sus enemigos; y sus seguidores, que en todo caso no podían elegir, estaban atemorizados. El resultado ha sido una guerra civil que ha arruinado a España para medio siglo.”

El prólogo de 1943.

Este primer prologo es mucho más extenso y penetrante que el segundo, del año 1950, y que acabamos de comentar. Escrito durante los terribles años de la Segunda Guerra mundial en 1943, cuando los soviéticos atrapan el Sexto Ejército alemán en Stalingrado, los Aliados desembarcan en Sicilia, Benito Mussolini es depuesto del poder, nos coloca ante un autor de sólida formación histórica, que ha comprendido el complicadísimo problema español que condujo a la guerra civil de 1936 a 1939, que finaliza con el triunfo de los nacionalistas de Franco apoyados decisivamente por Alemania nazi e Italia fascista  de Mussolini.

Una cita de Karl Marx.

Comienza Brenan así: “Hace casi noventa años observaba Karl Marx que, en su tiempo, el conocimiento de la historia de España era en general imperfecto. “Acaso ningún otro país, excepto Turquía -escribía-, es tan poco conocido y tan mal juzgado por Europa como lo es España.” (El laberinto español, p. IX). Las historias corrientes de la Península dan una impresión falsa de los sucesos que describen. La razón principal es la siguiente: España, tanto económica, como psicológicamente difiere en tal grado de los países de Europa occidental, que las palabras con que se hace principalmente la historia-feudalismo, aristocracia, liberalismo, Iglesia, ejército, parlamento, sindicato, etc.- tienen sentidos muy distintos de los que se les presta en Francia o Inglaterra.”

La “Patria Chica” española.

Lo primero, dice Brenan, que hay que observar en España es la fuerza del sentimiento regional y municipal. España es el país de la “patria chica”. Cada pueblo, cada ciudad, es el centro de una intensa vida social y política. Un hombre se caracteriza en primer lugar por su vinculación a su ciudad natal, a su familia, a su grupo social, y sólo en segundo lugar a su patria y al Estado. España es un conjunto de pequeñas republicas, hostiles e indiferentes entre sí, agrupadas en una federación de escasa cohesión. Una existencia separada y egoísta. Esto es lo que le ha dado su carácter espectacular a la historia de España.” (p. IX).  Esta reflexión está sin duda alguna influenciada por el filósofo José Ortega y Gasset, quien escribe en 1921 su famosa obra España invertebrada. Allí examina los particularismos, los movimientos separatistas catalán y vasco, una realidad que nos alcanza en el siglo XXI. Resulta interesante señalar que, para Ortega, “cuando una sociedad se consume víctima del particularismo, puede siempre afirmarse que el primero en mostrarse particularista fue precisamente el Poder central”. Y esto, afirma, es lo que pasó en España: “Castilla ha hecho a España y Castilla la ha desecho.”

 “España es un país difícil de gobernar que Castilla, militar y autoritaria, ha querido centralizar. La causa principal del separatismo español ha sido la apatía industrial y comercial de los castellanos, sostiene el británico.” (p. X)

De espaldas a la modernidad europea, España ha conservado un tipo de vida que era corriente en la Edad Media y en la antigüedad: su independencia de carácter, su reacción rápida y completa ante cualquier situación social, su integridad emotiva, su don de palabras, su crónica indisciplina. Los españoles han continuado viviendo la ciudad–estado griega, la tribu árabe, el municipio medieval. La tertulia y el café ocupan el lugar del ágora. En política quien pierde, paga. Así se explica la agudeza política y la ineficacia española.  Esto ha hecho de los españoles el pueblo más vigoroso y humano de Europa, pero que los ha condenado al estancamiento político y a la inoperancia.

El problema regionalista es superior a la estratificación y la lucha de clases:  el anarquismo y el trotskismo catalanes, el marxismo rígidamente autoritario y centralizador de los castellanos, el liberalismo de Andalucía, los cacicazgos locales. (p. XI).

La geografía de España.

Seguidamente establece una relación entre la estructura política y la geografía de España: “En el Este y en el sur se produjo el nacionalismo catalán entre las clases medias y el anarcosindicalismo entre los obreros industriales y agrícolas. En Castilla habrá un conservadurismo autoritario y católico basado en la posesión de la tierra y un marxismo igualmente autoritario cuya fuerza radicaba en el hambre de tierras. En el norte había movimientos autonomistas vinculados a una doctrina ultracatólica y agraria llamada carlismo.

¿Por qué estas distintas partes de España se mostrarán incapaces de entenderse entre sí?, se pregunta nuestro autor. “La misma que explica que las naciones de Europa les resulta tan difícil vivir en armonía. España es una miniatura de Europa, y los españoles tiene gran apego al poder.” La exacerbación regionalista tiene una base económica. España es el país clásico de las insurrecciones. (P. XII). Todavía, en 23 de febrero de 1981, tras la muerte del generalísimo Francisco Franco, el teniente coronel malagueño Antonio Tejero protagoniza un fallido golpe de Estado, y que el general Sanjurjo se alza contra la República en 1932.

La influencia de la religión.

De entrada, escribe Brenan que “La España moderna debe su existencia como nación a la Reconquista, un proceso larguísimo de 800 años que fue su vocación, ímpetu del cruzado, que da forma al carácter nacional, ímpetu que continuó España con la guerra a los protestantes, con total descuido de los propios intereses.” (P. XII). Recordemos el Concilio de Trento del siglo XVI dominado por España, y la fundación de la orden militar de los jesuitas en esa misma centuria por un español. “Sufrimos aún los efectos del Concilio de Trento”, afirma el venezolano Mariano Picón Salas.

La doctrina liberal, “lejos de afirmar la supremacía moral del Estado, sustenta el punto de vista cristiano de que todo ser humano, cualquiera sea la capacidad e inteligencia, es un fin en sí mismo, y de que el Estado existe únicamente para servir esos fines. La necesidad de la fe o ideología interiores, ideal religioso que ha arraigado en España más profundamente que en otros países europeos, ello se debe en gran parte seguramente a la influencia de ideas musulmanas sobre una sociedad cristiana.  Y remata Brenan diciendo de forma rotunda: “Las más profundas capas del pensamiento y del sentimiento políticos españoles son orientales.” (p. XV). Estas ideas las ampliará desde el exilio Claudio Sánchez Albornoz, historiador republicano que en 1956 publicará España, un enigma histórico. El régimen de Franco rechazaba las tesis de Américo Castro de la confluencia de las culturas cristiana, islámica y judía en la formación de España y marginaba el siglo XIX, excepto la guerra de la Independencia (1808-1813), porque se trataba de un siglo de liberalismo que desembocó en la Republica “marxista y masónica”.

El fin de una cultura en España.

La guerra civil de 1936-1939 y el triunfo del general Francisco Franco, dicen Matilde Alonso Pérez y Elíes Furió Blasco, “supusieron el fin de la cultura que España había vivido durante los años 30 en la que se acumularon las llamadas generaciones del 98, del 14 y del 27. Muchos intelectuales y artistas (Miró, Juan Ramón Jiménez, Pau Casals, José Gaos, Claudio Sánchez Albornoz, María Zambrano, Pedro Salinas, Luis Cernuda...) apoyaron a la República y optaron por el exilio. No faltaron intelectuales de la derecha que apoyaron a Franco, como Ramiro de Maeztu, asesinado en 1936 y Eugenio d’Ors, o que se incorporan a la España nacional, como Marañón, Zuloaga y luego Salvador Dalí. El asesinato de García Lorca fue un símbolo de lo que Franco tenía reservado para la cultura bajo su régimen.”

La España del presente.

 Hace Brenan, como el que hizo brillantemente más tarde Hugh Thomas, y el francés Pierre Vilar, un balance positivo de la cultura de España, “pueblo singular”, de esta manera: “España ha producido el arte de Pablo Picasso, en ingeniería el autogiro (Juan de la Sierva), en medicina una invención nueva y sorprendente (Severo Ochoa), por lo menos.” Sin embargo, le reclama a España que en su contribución a las ideas sociales “no hay nada concreto.” Y continúa diciendo: “Bajo la insensatez y el frenesí de la política española, hay una actitud firma. Fijémonos, en dos productos típicos del país: el anarquismo y el carlismo. Como sistemas políticos, no es posible considerar seriamente a ninguno de ellos: uno trata de realizar un sueño del futuro remoto, otro de resucitar un pasado idealizado.” (p. XV). Pero es de destacar el mérito hispánico de la creación de la voz liberal y liberalismo, afirma José Luis Abellán, que comenzó a usarse en Cádiz en 1811, y de allí pasó a Inglaterra, Francia, hecho reconocido por la literatura anglosajona.

 Hace poco, en 2013, el hispanista irlandés Ian Gibson decía: “Tengo la sensación de que si no estuviéramos en Europa aquí no habría garantía de estabilidad. Este país da la sensación de que se puede deshacer en cualquier momento. Si no hubiera sido por Europa, no hubiera sido tan democrático. Porque la derecha española es la peor del continente: no perdona, no acepta responsabilidades, no admite errores, expresa desdén hacia los otros...”

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Epílogo. La guerra civil española.

Ha pasado apenas menos de un lustro cuando Brenan publica en 1943 El laberinto español, por ello cree que es difícil establecer una visión objetiva del proceso extremadamente sangriento que acaba de ocurrir en la Península entre 1936 y 1939. No es el centro de la investigación el conflicto, aclara, “está fuera del alcance de este libro” (p. 237).

“Los alzados en armas pensaron equivocadamente, dice Brenan, que podían ocupar España, excepto Barcelona y quizás Madrid, en pocos días. Ellos tenían a su disposición la mayor y mejor parte de las fuerzas armadas del país la guardia civil, la legión extranjera, una división de tropas moras del marrueco español, cuatro quintas partes de los oficiales de infantería y artillería, levas carlistas, la promesa de tanques alemanes e italianos. El gobierno republicano tenía solamente a la guardia de asalto y una pequeña y mal armada fuerza aérea. Pero el plan de los rebeldes fue desecho por el tremendo coraje y entusiasmo conque el pueblo se alzó apara defenderse a sí mismo y por la libertad de la marinería, que en ese momento crítico les privó de la soberanía de los mares. Como cada lado poseía el control de una mitad de España, la guerra civil resultó inevitable.”

“Adoptaron los “rojos” o “leales” una actitud nacional y patriótica en defensa del país. El Partido Comunista pro soviético poseía la mayor influencia. Los nacionales se sentían cada vez más bajo la influencia germano-italiana y se servían de la fuerza política de los falangistas, indisciplinados e irresponsables, para ganar apoyo popular. El resultado de la guerra fue decidido por la ayuda extranjera. La ayuda alemana e italiana fue mucho más poderosa que la de Rusia y por esta razón las fuerzas de Franco obtuvieron la victoria.  El sostén de las masas, entusiasmo y espíritu de sacrificio estuvieron de parte de la República. Derrotaron a los franquistas en Barcelona y Madrid los trabajadores organizados en sindicatos. Se convirtieron en los auténticos conductores del país y en los organizadores de la guerra (p. 238). Fue la fase soviética de la revolución española. Algo semejante a cuando las tropas francesas de Napoleón Bonaparte invaden la Península en 1808.”

El Terror Rojo y Terror Blanco.

“Fue un movimiento espontáneo que ocurre en los dos primeros meses del conflicto. Se consideraba al enemigo de adentro (quintas columnas) como las de afuera. Los sospechosos eran seleccionados por trabajadores y ejecutados por pequeños grupos de hombres que los sacaban de sus casas de noche. Los fascistas sospechosos eran sacados de las cárceles por las turbas en represalia por algún raid aéreo alemán.”

 “Los actos más típicos de terrorismo de masas ocurrieron a manos de la Columna Durruti de Aragón o por las milicias de Madrid. Fue por sus implicaciones psicológicas algo semejante a las matanzas de 1792 en Francia revolucionaria. (p.238). el gobierno republicano trató de detener el terror, condenando las ejecuciones irregulares, y de cierto modo lo logra. El terror logra desacuerdos hondos entre los miembros de los partidos antifascistas.” (p.239).

“El terror blanco es peor que el rojo. En el norte cualquiera que se sospechase vinculado a los republicanos era fusilado sin piedad. Desgraciadamente la Iglesia, que debía representar un elemento moderador, aplaudía estos horrores. (p. 241). Por cada persona ejecutada en el territorio del gobierno, dos o tres fueron ejecutados en la zona rebelde. El método de ejecución delos blancos era similar al del lado republicano. Los jóvenes falangistas y carlistas sacaban a las personas de sus casas y los fusilaban antes del amanecer. Nada es tan semejante, dijo Galdos, a un alzamiento de españoles revolucionarios a un alzamiento de españoles reaccionarios. Las autoridades republicanas eran fuertemente opuestas al terrorismo y pusieron fin al mismo tan pronto como les fue posible. La voluntad de exterminar a sus enemigos nunca faltó a los nacionalistas”. (P. 242), lo que nos recuerda al Estado de Israel frente a los palestinos de hogaño.

Las colectivizaciones.

“Los comités se apoderaron de tierras, fábricas y negocios de los reaccionarios, que corrió a cargo del Frente Popular con Largo Caballero, el Lenin español, a la cabeza. Las verdaderas colectivizaciones las realiza la Unión General de Trabajadores, sobre todo en La Mancha y Castilla la Nueva. (p.239) los anarquistas tenían su propia dea de la colectivización de la tierra y la industria, primer paso para una revolución social. La guerra no era una simple lucha contra el fascismo, veían en ella una oportunidad para crear un nuevo tipo de sociedad. Era una prueba de que venía un mundo nuevo y mejor. Estas colectivizaciones tuvieron e algunos casos éxitos sorprendentes. (p.240), tales como las que adelantaron los anarquistas catalanes. No así en Andalucía donde fueron emprendidas de mala gana por la CNT. Al final de estas grandes colectividades industriales no fue tan feliz como al principio. Los anarquistas que no eran lo suficientemente fuertes no pudieron abolir el Estado, explica el fracaso de las colectivizaciones. Ningún gobierno, ni mucho menos en tiempos de agitación, puede permitir que las grandes empresas se gobiernen a sí mismas.” (p. 240)

La intervención extranjera.

“El factor decisivo en la guerra fue la intervención extranjera. (p. 242). Alemania e Italia sostuvieron a los rebeldes desde el principio. Stalin solo se decidió a intervenir en septiembre de 1936.” Recordemos que el líder soviético tenía una situación muy difícil en su patria, las depuraciones, la mayoría de mariscales y generales son fusilados en los procesos de Moscú, guerra contra Japón y Finlandia, el peligro inminente de invasión de Alemania nazi. Una nación envilecida por el terror poco podía hacer por la República española. “Stalin escribió a largo caballero y le recomienda atraerse a los campesinos y a la pequeña burguesía, tranquilizar el capital extranjero, unos consejos extremadamente sensatos”, apunta Brenan. 

Toma partida Brenan por las democracias y por su patria al decir que “la guerra se perdería o se ganaría en Londres. Rechaza seguidamente a “Rusia país totalitario gobernado por una burocracia. La mentalidad de sus dirigentes…es cínica y oportunista. Toda la construcción del Estado es dogmática y autoritaria. Esperar que semejantes hombres puedan dirigir una revolución social en un país como España, en donde el más ardiente idealismo está combinado con una gran independencia de carácter está fuera de lugar” (p. 243). Y como adelantándose en décadas a la acerba crítica de la Unión Soviética que determina su desplome en 1991, dice: “Los rusos pueden, es verdad, pedir mucho idealismo a sus admiradores extranjeros, pero con él solamente pueden llevar a la creación de un Estado burocrático de hierro en donde todos piensan igual y en donde cada uno obedece las ordenes de su superior.” (p. 243).

Más adelante realiza el británico una disección de las izquierdas españolas: “Los comunistas sentían un odio inmenso y una gran reserva a lo que ellos llamaban trotkismo, al pedante marxismo del POUM, al entusiasmo de los anarcosindicalistas y a las izquierdas socialistas. El momento de aquellos partidos ya había pasado. En España una revolución triunfante no puede ser llevada a buen término por obreros y labradores sin la ayuda de la clase media.” (p. 243).  Gracias a los rusos dio a los comunistas una posición que no habrían tenido nunca de otro modo en España. Puso a los anarquistas en sus manos. Durante dos años fueron el corazón y el alma de la resistencia antifascista.  Crearon de la nada un magnifico ejército que obtuvo victorias contra poderosos enemigos. P. 244. El prestigio de las Brigadas Internacionales que salvó a Madrid (20 de julio de 1936), fue otro factor.

Los comunistas dieron la espalda a la gran cantidad de sentimientos que acompañan a una revolución. Ponían mal gesto en todos sus impulsos, tanto los creadores como los crueles y aplicaban un espíritu severamente práctico a todas sus manifestaciones. Ello chocaba con la gran espontaneidad de palabra y de acción, única en Europa, tan diferentes de la restricción y de la reglamentación. P. 245. Los comunistas españoles no eran un producto nativo, sino que eran un producto de importación, ya preparado, que venía de afuera y que actuaba bajo las ordenes e intereses de un dictador extranjero, Stalin. (P.245)

Los falangistas.

Muy fuerte criterio de Brenan frente a los falangistas españoles, pues escribe que ellos “nunca fueron más que una pálida imitación de sus maestros italoalemanes, tenían una creencia fija de su superior conocimiento y capacidad, siendo incapaces de una discusión racional. Cuidadosos en no arriesgar sus vidas sus vidas en las batallas. Les salía por los poros su espíritu rígido y totalitario. Su sed de poder y de mando era insaciable, con una carencia absoluta de escrúpulos. La Falange nunca consiguió ser un partido fascista coherente, sino que siempre fue una manada de cazadores de gangas unidos a una vociferadora y poco respetable guardia de hierro” (p.247)

La guerra del lado de la República.

Casi terminando su libro, Brenan hace estas observaciones del bando republicano: “A fines de 1936, el periodo de los comités y de la revolución social había pasado. Comunistas, trotkistas y anarquistas se enfrentaron en Cataluña. En Barcelona cae el gobierno de largo caballero por disputas por el control del ejército, pues los comunistas esperaban imponer una dictadura militar” (p. 246). Si no se hacía así, dijo La Pasionaria, no llegaría la ayuda de Rusia. La política anglofrancesa de no intervención les facilita tal cometido. Romper con Stalin era la pérdida inmediata de la guerra. Los comunistas se hicieron indispensables. Su influencia comienza a disminuir cuando “Stalin se retira de la aventura española y que no habría más envíos de armas” (p. 246).  

La guerra del lado del general Franco.

Los primeros seis meses pasaron sin la menor traza de entusiasmo y alborozo que habían sido vistos entre los republicanos. La atmósfera estaba cargada de odios y recelos en Burgos y Salamanca. (P. 247). Manuel Hedilla, jefe falangista, cae en desgracia, bajo la acusación de conspirar contra Franco. Carlistas, tradicionalistas y monárquicos se oponían a Franco. La muerte en accidente de aviación del general Mola, el más inteligente de todos los militares, fue duro golpe contra ellos, ya que abrigaban las esperanzas de que suplantara a Franco, un general que se hizo del poder de manera accidental y al que le faltaban cualidades que deben adornar a un verdadero caudillo. P.247.   En verano de 1938 el general falangista Juan Yague pronunció un discurso en que trató a los alemanes e italianos de pájaros de presa y ensalzó el valor de los soldados republicanos.

 “Hubo motines en varios lugares. El médico canario y presidente del gobierno Juan Negrín del PSOE, hizo un llamado a la reconciliación a través de unos “trece puntos”, un momento favorable para el gobierno inglés de repudiar la estúpida y cínica farsa de no intervención y anunciar a los alemanes que no se consentirían nuevos envíos de armamentos.”

Finaliza Brenan su libro criticando severamente a su país y a la Unión Soviética, de esta acre y corrosiva manera: “Pero, la política de apaciguamiento estaba en su cenit y Chamberlain, primer ministro británico, no vio nada de extraordinario ni de perturbador en la perspectiva de una victoria de alemanes e italianos. Incluso hizo una presión fuerte sobre el gobierno francés para que cerrase sus fronteras con España. En estas circunstancias (Rusia había retirado ya su ayuda) fue realmente milagro que el gobierno pudiera seguir resistiendo hasta marzo de 1939”. (p. 248)

Como sabemos, Chamberlain fue extremadamente débil frente a la agresiva campaña expansionista del Tercer Reich de Adolfo Hitler, así como de Italia de Mussolini, y hubo de renunciar a favor de Winston Churchill en mayo de 1940. Nos parece bastante llamativo, además, que Brenan no haga ninguna mención al Congreso de Intelectuales Antifascistas de julio de 1937, realizado en Madrid, Barcelona y Valencia, en donde asistieron Pablo Neruda, Octavio Paz, Elena Garro, Antonio Machado, Jacinto Benavente, André Malraoux, Rafael Alberti, César Vallejo, Tristán Tzara, entre otros. Igualmente omite al muy famoso cuadro Guernica, pintado en 1937 por el genial pintor español Pablo Picasso. Finalmente diremos que el conflicto español guarda semejanzas notables con la actual guerra de Ucrania y Rusia.

 

Bibliografia consultada.

Alonso Pérez, Matilde y Elíes Furio Blasco. La transformación cultural de la España contemporánea. La cultura, la industria cultural y la industria de la lengua. HAL Id: halshs-01226123 https://shs.hal.science/halshs01226123.

Brenan, Gerald. El laberinto español. Antecedentes sociales y políticos de la guerra civil.

España Contemporánea, Editions Ruedo Ibérico. París, Francia, 1975.

Grey, Ian. Stalin. Biblioteca Salvat. Grandes Biografías. Barcelona, España, 1986. 2 vols.

Thomas, Hugh. La guerra civil española. Grijlbo Mondadori. Barcelona, España,1995. 2 vols.

Vilar, Pierre. Historia de España. Crítica, Barcelona, España, 2005.

 

 

Carora,

Estado Lara,

 República Bolivariana de Venezuela.

23 de enero de 2024.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


160 años del Colegio de La Concordia

A 160 años de la fundación

 del Colegio de La Concordia de El Tocuyo.

Venezuela.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecaroragmail.com

 

En 1863, el mismo año que se firma el Tratado de Coche que da fin a la pavorosa y suicida Guerra Federal, un joven y tímido bachiller tocuyano funda un plantel de secundaria excepcional en la Ciudad Madre de Venezuela. Su nombre será Egidio Antonio Montesinos Canelón, un hombre que apenas sale de su terruño natal y que sin embargo en las aulas de su Colegio particular o privado se forma una excepcional camada de bachilleres en Ciencias Filosóficas, encabezada por Lisandro Alvarado, José Gil Fortoul, Hilario Luna Luna, Pío Tamayo y Ramón Pompilio Oropeza.

¿Cómo fue posible tan extraordinario prodigio pedagógico en esos años tan turbulentos y caóticos de nuestro siglo XIX? Comencemos a decir que El Tocuyo es una ciudad del semiárido occidental venezolano con una larga y rica tradición cultural de signo católico y barroco. Es la cuna esta antañona ciudad de El Tocuyo, fundada en 1545, de sólidos hombres del saber y el conocimiento: el filósofo Salvador Valero, autor de Teología expositiva, Dr. Juan Pérez Hurtado, rector de la Universidad de Caracas, Francisco Pérez Camacho, fundador de la cátedra de música y canto en la Universidad, Dr. Manuel Yépes, fundador de una escuela de latinidad en El Tocuyo. Apenas es necesario decir que una excepcional escuela pictórica floreció en esta ciudad conservadora y de cañamelares, así como también es cuna de la economía de Venezuela desde el genésico siglo XVI.

 Dice la eminente Dra. Ermila Troconis de Veracoechea de sus paisanos los tocuyanos, citando a don José Luis Cisneros: “son agudos y sumamente económicos, y todo su estudio lo tienen en que no salga de su terreno dinero en ningún modo. Son grandes trajinantes, y con sus productos comercian en los más escondidos y retirados lugares de la provincia, para cuyo fin tienen grandes recuas de mulas y machos” (Historia de El Tocuyo colonial, p.296). Es necesario  decir que el folklore más genuino del país, el tamunangue, nace en estas tierras, y desde luego destacar que el “lienzo tocuyo” se comerciaba muy lejos, hasta llegar a Bolivia y Argentina, según me informa el profesor César Parra Rivas.

Una vez concluida la hecatombe de la Emancipación nacional, fue fundado acá el Colegio Nacional de El Tocuyo en 1833, con las rentas de los extinguidos conventos de El Tocuyo y Carora, nos dice la profesora Carmen Morales de Pérez. Allí se inscribe el mozuelo Egidio Antonio Montesinos Canelón, quien una vez graduado de bachiller en 1849 pasa a formar parte del plantel educativo. Pero el inestable proceso político decimonónico impide que el Colegio Nacional se mantenga y fue clausurado por el gobernador de la Provincia de Barquisimeto, Jacinto Fabricio Lara en 1869. Una tragedia de nuestra cultura que olfatea el joven docente Egidio Montesinos y se prepara para esta calamidad vista como normal entonces, fundando un instituto educacionista particular o privado, al cual llama Colegio de La Concordia, así nombrado para convocar restañen las heridas que nos ocasionamos los venezolanos en la terrible y fatídica Guerra Federal (1859-1863).

El novel plantel de Montesinos iniciaba sus clases a las cinco y media de la mañana y no otorgaba en un principio títulos de bachiller. En consecuencia, debían viajar los aspirantes a lomo de mula a la ciudad de Trujillo en compañía de su Rector, para allí presentar sus pruebas y obtener el ambicionado título de Bachiller en Ciencias Filosóficas, una rémora de nuestra cultura por ser, como afirma Ángel Grisanti, un bachillerato semiclásico, semiprivilegiado, semiaristocrático. Esta precaria idea de la educación superior o secundaria se extendería a buena parte del siglo XX, hasta que en el llamado “Trienio Adeco” (1945-1948) se democratiza la educación gracias a las ideas del Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa.

La filosofía que enseñaba el bachiller Egidio Montesinos en su sin igual Colegio era una filosofía de corte eclesiástico, semiescolástico, con gran influencia del espiritualismo balmesiano. Destacados alumnos del bachiller Montesinos, Lisandro Alvarado y José Gil Fortoul acusaron esta ''conciencia teísta y cristiana del mundo que inevitablemente estaba vinculada al tradicionalismo sociocultural y al conservadurismo político'', escribe el pensador argentino Ángel Cappelletti. Si bien es cierto que Lisandro Alvarado y José Gil Fortoul abandonaron bien pronto estas formas de pensamiento en aras del positivismo comteano y spenceriano de finales de siglo antepasado, el bachiller caroreño Ramón Pompilio Oropeza siguió fiel a las religiosas y metafísicas ideas que oyó y asimiló de los labios del Maestro tocuyano.

Como hemos podido observar, el bachiller Egidio Montesinos enseñaba lo que era obligado enseñar dentro de los marcos del pensamiento occidental, pensamiento que ha oscilado, escribe el Nobel Ilya Prigogine, entre dos concepciones opuestas del Universo: la primera que concibe al mundo como un autómata y que estaba de acuerdo con la Mecánica Celeste de Newton, y, la segunda, una suerte de Teología en la cual Dios gobierna al universo. Dos discursos albergaban su pecho de hombre bueno: el de la Ciencia Natural animada por la Ilustración y el positivismo decimonónico, y, por el otro, el discurso atemporal del dogma y la fe en Cristo.

Por el Colegio de La Concordia pasaron 474 estudiantes, todos varones, y entre los más destacados podemos mencionar al sabio  Dr. Lisandro Alvarado, epónimo de la universidad Centro Occidental (UCLA), el historiador, médico y laureado poeta Ezequiel Bujanda, Dr. José Gil Fortoul, autor de ese portento escritural que es Historia constitucional de Venezuela, el abogado y literato Hilario Luna y Luna, Hipólito Lucena Morles, José María Lucena Morles, José Gregorio Limardo, Ramón Pompilio Oropeza, quien funda en 1890 el Colegio de La Esperanza o Federal Carora, Federico Carmona, fundador en Carora, 1904, del diario El Impulso, Carlos Yépez Borges, Agustín Gil Gil, y, ya en el siglo XX, en sus últimas graduaciones, estudiarían su nieto el poeta baudeleriano Roberto Montesinos, autor de La lámpara enigmática (1925), general  Vicencio Pérez Soto, el fundador de los estudios marxistas en Venezuela  José Pío Tamayo, entre otros tantos, según nos informa Carlos Felice Cardot en su magistral Décadas de una cultura,1974.

Pero la vejez, nuestra inevitable compañera de otoño, hizo mella en la firme voluntad del bachiller Egidio Montesinos, un auténtico santo laico, pues la enfermedad y los achaques lo vencen en 1913, y tras su deceso el plantel educacionista que regenta sabiamente cierra sus puertas para siempre después de media centuria de excepcional y luminoso magisterio. Debió esperar la Ciudad de los lagos verdes hasta 1924 para que el general Juan Vicente Gómez ordenara la reapertura de la educación secundaria en esta ciudad antigua de Venezuela, lo cual desmiente la idea de que la dictadura del andino fue solo oscuridad y atraso, como sostiene Yolanda Segnini en Las luces del gomecismo.(1987).

 La cultura del semiárido occidental venezolano, el genio de los pueblos del semiárido larense venezolano, una verdadera cumbre, he sostenido, sería impensable sin la presencia esclarecida de don Egidio y su discreto y magnifico Colegio de secundaria tocuyano.

 

Santa Rita, Carora, Estado Lara,

 República Bolivariana de Venezuela.


La pareidólica ciudad de Carora

 

 

La Pareidólica ciudad de Carora, Venezuela,

y la Lotería de Animalitos.

Luis Eduardo Cortés Riera.

 cronistadecarora@gmail.com

En la ya lejana década de 1960 era Carora una ciudad venezolana atrapada hasta el vértigo por un fenómeno psicológico llamado Pareidolia. Se trata de un estímulo vago y aleatorio, habitualmente una imagen que se percibe como una forma reconocible debido a un sesgo perceptivo. Viene del griego eidolon (figura o imagen), y del prefijo para, igual o semejante a. Al principio tuvo vinculación con la psiquiatría, pero debido a su uso común perdió sentido patológico. La pareidolia puede hacer que las personas interpreten imágenes aleatorias, o patrones de luces y sombras como caras o rostros. Es evidente que existe allí una forma de creatividad, y se usa a menudo como explicación de afirmaciones paranormales y religiosas, como ver caras de Jesucristo o de la Virgen María en las nubes, un rostro humano en la superficie del planeta Marte, cuerpos humanos en los perfiles montañosos.

            En estos casos perceptivos actúa la Ley de la Buena Forma o Ley del Destino Común, que fue creada por los psicólogos de la Gestalt alemana. Establece que la mente humana atribuye la mejor forma posible a la percepción. También crearon los gestalistas la Ley del Cierre de la Figura: si un contorno no está completamente cerrado, la mente tiende a cerrarlo.  Los gestalistas son herederos de Emmanuel Kant (1724-1804), quien asigna a la imaginación como condición subjetiva y a priori de la percepción, pues el fenómeno es ya una síntesis, una construcción mental.  Del filósofo Edmund Husserl (1859-1938) tomarán los gestalistas su fenomenología, debido a su comprensión de la experiencia consciente como una experiencia fenoménica distinta a la explicación de la ciencia natural. Ir a las cosas mismas antes de todo filosofar. Finalmente, toman de Ernest Mach (1838-1916) su definición de las propiedades de las formas especiales y auditivas como totalidades principales perceptuales. Estas formas poseen cualidades que las distinguen de sus elementos. Las sensaciones se organizan en la consciencia y crean cualidades formales que pueden ser novedosas.

La psicología de la Gestalt, también llamada psicología de la forma o psicología de la configuración, es una corriente de la psicología moderna surgida en Alemania a principios del siglo XX, cuyos exponentes más reconocidos fueron los teóricos Max Wertheimer, Wolfgang Kohler, Kurt Koffka y Kurt Lewin. El termino Gestalt puede traducirse de la lengua alemana como forma de la forma, figura, configuración o estructura.

La Lotería zoológica en Carora.

Dicho todo esto de manera muy resumida, pasemos a la ciudad de Carora en el Estado Lara, Venezuela, donde en la década de 1960 fue muy popular la llamada Lotería de Animalitos, juego de azar que tenía como punto de origen el vecino Trujillo, un Estado muy deprimido económicamente entonces y que tenía un alto porcentaje de analfabetos, por lo que sus 31 números, del 01 al 31 tenían nombres de animales para facilitar su adquisición por los iletrados. Se anunciaba diariamente el animalito ganador desde “La ciudad de las siete colinas”, la bulliciosa ciudad Valera, con un bombo con 31 bolitas, cada una con la figura de algún animalito y su número correspondiente, colocado con gran expectación cada tarde en la plaza Bolívar de esta ciudad andina. Un ritual diario, dice mi amigo Dr. Juan Pedro Espinoza, colocado en la esquina de la municipalidad y el cuartel de policía, calle 6 con avenida 12, un bingo mágico que la gente exclamaba a gritos con la ganada o la pérdida. Frente a este sitio de arremolinados, expectantes seres humanos, estaba la popular bodega de Rosendo que vendía una exquisita chicha de maíz. El juego zoológico era muy popular en todo el occidente venezolano, Timotes, Pampám, Carache, Chejendé, Boconó, La Puerta, Cabimas, Ciudad Ojeda, El Vigía, Rubio, San Cristóbal, Carora, y se conectaba al otro extremo de Venezuela con Cumaná y Ciudad Bolívar, gracias a las ondas hertzianas de la potente Radio Valera.

 Muy popular era el valerano Gilberto “El Gordo” Mendoza, propietario de la Lotería de Animalitos y quien creó también la Lotería del Yaracuy, otro Estado venezolano. En los Estados Unidos le preguntaron cierta vez por su oficio y respondió “Animalitos, animalitos, ah, ¡ganadería no!”. Fue este empresario de la ludopatía, un término que en ese entonces se desconocía, muy allegado al presidente Rafael Caldera en su primer mandato de 1968 a 1973. Financió con buena plata su exitosa campaña electoral en los Andes venezolanos.

  Los números de la Lotería de Animalitos.

Era un juego de azar muy sencillo, adaptado a las personas iletradas, que constaba de 31 números que tenían adosados un animalito cada uno, e incluía especies con nombres localistas, tales como la lapa, el puerco. Otros eran animales exóticos como la cebra, el camello, el elefante. Unos comestibles (el carnero, la gallina, el toro) y otros no tanto (el ciempiés, el alacrán, el sapo, el ratón), ninguno de ellos procedía del mar o del océano, todo lo cual hacia más atractivo el juego trujillano en aquella Venezuela rural y campesina de la década de 1960. Veamos a continuación números y sus respectivos animalitos:  

 1.- el carnero, 2.- el toro,3.- el ciempiés,4.- el alacrán,5.- el león, 6.- el sapo,7.- el loro,8.- el ratón, 9.- el águila,10.- el tigre, 11.- el gato, 12.- el caballo,13.- el mono,14.- la paloma,15.- el zorro,16.- el oso,17.- el pavo,18.- el burro,19.- la cabra, 20.- el puerco, 21.- el gallo, 22.- el camello, 23.- la cebra,24.- la iguana, 25.- la gallina, 26.- la vaca, 27.- el perro, 28.- el zamuro, 29.- el elefante, 30.- el caimán, 31.- la lapa.

La Lotería de Animalitos trujillana en Carora.

En la ciudad larense del semiárido venezolano eran legión los llamados “dupleteros”, quienes eran las personas que visitaban, a pie y en bicicletas, los domicilios por las mañanas y tardes de sus clientes fijos. Hacían aquella actividad de modo independiente, bastaba coger una página en blanco de un cuaderno, colocar allí los 31 números y salir a la calle a venderlos. Los costos de los numeritos eran muy módicos y accesibles al grueso de la población, podían ser de una humilde y ya desaparecida “locha”, un mediecito (0,25 céntimos), un real (0,50 céntimos), un bolívar, y hasta las había más costosas como la de un “fuerte o cachete” (5 bolívares), 10 y 20 bs. Todas las tardes, a eso de las 6 pm la gente ponía atentos oídos a las emisoras de radio del vecino Estado Trujillo para saber el nombre y el número del animalito ganador, cuestión que provocaba alegrías multitudinarias.

Los “dupleteros” eran muchos y entre los más conocidos estaban, me dice el profesor Alberto Díaz “El Cordobés”:  Fito y Omar Martínez, El Tongo Eléctrico, Chalo y Lalo Montero, El Furruco Riera, Pedro Herrera “El Tabaco”, Franklin Franco “El Coco”, Carmelinda y Pablo Navas, el contador Pablo Escalona, los hermanos William El Chivo y Beto Verde, Omar Lucena, Hernán “El Brujo Dorantes”, Fortunato Hernández, Pedro Sánchez, Ricardo “Vaya vaya” Díaz, y un largo etcétera. 

Las cervezas, el cocuy, la camaradería, el chiste subido de tono y la Lotería de Animalitos  conjuncionaban en el famoso Bar 1° de Mayo de Vale Chico Escalona; también en el Restaurant El Néctar de Nicolás Cuicas, con Animalitos, billar, tostadas caroreñas y cervezas bien gélidas; era famosa la rochela de bebedores de ron y ludópatas del juego trujillano llamada La Embajada de los hermanos Silva; en la emblemática Plaza Torres, viernes por la noche, se arremolinaban jugadores zoológicos y bebedores de espumeantes; los Animalitos y los caballos se expendían en Centro Campo Lindo y  Los Leones del barrio de los comunistas del PCV, el Torrellas, Avenida Cementerio; en el antiguo Barrio Nuevo ofrecían números los hermanos Verde, así como en el Centro Buenos Aires; los numeritos no fallaban con Foncho Colombo en el barrio La Greda, quizás el más jugador de todos los sectores en aquella empobrecida Carora de 30 mil habitantes, recién salida de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez.

La Pareidolia en Carora.

Pero existía la Lotería de Animalitos de manera oficial en una casa de familia de la avenida 14 de Febrero, esquina de la calle Carabobo, barrio El Trasandino de Carora. Eran los apellidados Falcón los expendedores de los billetes impresos de la Lotería de Animalitos. Allí, creemos, comenzó la Pareidolia. Consistía en un ritual muy extendido entre pobres y ricos sin distinción. Los adictos al juego tomaban los billetes de Lotería viejos, los apuñaban y los colocaban en el lado invertido de un plato blanco de peltre, preferentemente. Se reunían a su rededor y con toda pompa le echaban candela al desdichado papel. Esperaban que se consumiera, acto seguido retiraban las cenizas resultantes y comenzaba la Pareidolia, esto es, intentaban encontrar las pistas en las figuras producidas por las cenizas el animalito a jugar ese día, dándole giros al plato “palante y patrás”. En medio de una discusión heteróclita, semimágica se oía: “Salió claríííto un gato (11)”, o bien “Mirá, esta es una paloma, sí, mirá bien, mijita, es una paloma (14), sí”. Después de estas sesiones nigromantes, salían mujeres y hombres, a buscar apuraditos y confiados el animalito anunciado por las cenizas del aquel ritual acto hechicero.

Sucedía a veces que no contaban con el billete de Animalitos del día anterior y quemaban en su lugar cartón de los envases de leche Prolaca, pues “traen mucha suerte”.  Cierta vez el sacerdote católico Andrés Sierralta recriminaba a sus feligreses desde el púlpito por aquella viciosa conducta lúdica, exclamando ardoroso “Hoy sale el gallo, mañana sale la vaca, es lo que se oye todo el día y toda la noche en el barrio”, a lo que agregaba “buscan animales en los platos y ni siquiera los lavan para comer”. A los días siguientes su iglesia de la calle de Los Altos de Lara se llenó de fieles buscando los “datos infalibles” del padre Sierralta, pues el gallo y la vaca ¡acertaron la Lotería después de aquella reprimenda del enojado presbítero caroreño!

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La Lotería de Animalitos existe todavía, solo que el acierto viene de pegar dos animales, algunos de ellos nuevos: El Guacharito Millonario, del oriente de Venezuela, anuncia entre ellos el búfalo (38), la ardilla (32), la rana (6), el delfín (cero), el tucán es el 42, el panda (61), el 44 es el chigüire. Mucha gente de los estratos bajos de la sociedad y que no han tenido acceso a la educación, semianalfabetas o no, son hinchas seguidores de este pernicioso y empobrecedor juego de envite y azar como genial creación trujillana.

Carora,

Estado Lara.

República Bolivariana de Venezuela.

 12 de junio de 2025.

 

 

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La generación Z

 

576 jpeg|Generación Z | Penguin Libros

 

La Generación Z.

Digitales de todos los países, uníos.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

Fueron Marshall Mc Luhan y Herbert Marcuse, dos hombres fallecidos antes de que apareciese internet en 1989, quienes se adelantaron a decir que las protestas juveniles iban a ser la manera predominante de mostrar el descontento creciente de las sociedades capitalistas avanzadas. La Gen Z de nuestros días ha derribado gobiernos autocráticos y corruptos en siete países de varios continentes en muy corto tiempo. Con banderas con calaveras y sombreros de paja se enfrentan por miles a las policías de Nepal, Indonesia, Paraguay, Madagascar, Filipinas, Tailandia, Perú, Francia, Marruecos. Apoyan a los palestinos de Gaza.

Han adoptado la imagen visual de un Manga japonés, One Piece, que les inflama y da ardor a sus legítimas rebeliones. Con su sombrero de paja y sonrisa desafiante, Luffy --enemigo de gobiernos corruptos y héroe de One Piece, el manga más vendido de la historia-- se ha convertido en símbolo de protesta juvenil global contra el mal gobierno dondequiera que exista. La bandera de Luffy y su tripulación fue vista por primera vez ondeando sobre las cabezas de jóvenes manifestantes durante protestas anti gubernamentales en Indonesia a finales de agosto pasado y hasta el Gobierno amenazó con prohibirla.  La Generación Z, ve la bandera de Luffy como un emblema "emocional" y "unificador" de jóvenes que típicamente se movilizan colectivamente por las redes sociales, sin un liderazgo claro. Fue creada esta popular Manga en 1997 por el japonés Eiichido Ora, nacido en 1975, posee el récord Guiness de ser el libro de un solo autor más vendido, unos 500 millones de ejemplares. La historia aún no ha terminado y lleva hasta 2025 un total de 112 tomos.

 Los Gen Z son jóvenes nacidos desde 1995 para acá que no ven futuro prometedor, navegan en el desempleo y ven a la clase política enriquecida y ostentosa con desprecio creciente. Son nativos digitales y están altamente conectados. Prefieren contenidos visuales rápidos, videos cortos y memes. Gozan de una gran conciencia social ambiental, de género, diversidad étnica, libertad sexual. Los referentes simbólicos de la juventud ya no proceden del mundo anglosajón como sucedía hace treinta o cuarenta años, provienen ahora de Japón y Corea del Sur.

Si Marx critica al capitalismo clásico del siglo XIX y las desigualdades que producía, los jóvenes Z del siglo XXI critican el capitalismo digital manipulador y denuncian el consumismo superficial alienante. No es la consigna “proletarios de todos los países, uníos” lo que une a la muchachada, sino una historieta japonesa de 1997 protagonizada por un joven pirata que recorre mundos derribando tiranías y malos gobiernos. La Generación Z y el sombrero de paja, símbolo de humildad e hidalguía, es el nuevo fantasma que recorre el mundo. Usa una nueva simbología y un nuevo discurso, una estética anime, auténtico reto para la izquierda tradicional. Se organizan digitalmente, una de sus características distintivas. Para ello no emplean a Tik Tok, Instagram, YouTube, sino que se comunican con otras plataformas no vigiladas algorítmicamente y que son muy numerosas.

En Nepal derriban un gobierno comunista que intentó suspender internet a un alto costo de vidas, unas 40. El gobierno se derriba en 48 horas.Se han opuesto a los gastos dispendiosos del reino de Marruecos que construye monumentales estadios y desatiende a las parturientas, y fueron los responsables del derribo del gobierno impopular de Dina Boluarte en Perú, y amenazan al nuevo presidente que la sustituye, José Jerí, con lo mismo si no deroga leyes que favorecen el crimen organizado. Los militares de Madagascar apoyan la Gen Z y se hacen con el poder derribando un gobierno en extremo impopular que ha hundido a la isla en la pobreza y una escasez crónica de agua.  Un verdadero terremoto político en esta excolonia francesa.

 Gen Z es un movimiento social global que le da a las apreciaciones de Marshall Mac Luhan y Herbert Marcuse una renovada dimensión anticipatoria. La “aldea global” de este teórico de la comunicación canadiense, fallecido en 1980, es una realidad protestataria en los cinco continentes, lo mismo que la gran revuelta juvenil anticipada por Herbert Marcuse en su libro Eros y civilización, 1955, una síntesis entre Marx y Freud que plantea una sociedad no represiva. Fueron estas ideas de Marcuse las que auparon la gran rebelión juvenil de 1968 que derriba del poder al presidente Charles de Gaulle por unas cuantas horas.

La cultura pop se ha globalizado. Una fusión inédita, una remezcla del mundo real y el mundo digitalizado. La bandera pirata Manga One Piece ha sido criminalizada como peligrosa para la unidad de los países, solo que esta condena la ha convertido, paradójicamente, en un símbolo universal de resistencia juvenil.

Carora,

Estado Lara,

República Bolivariana de Venezuela,

 sábado 25 de octubre de 2025.

 

 


La gaita zuliana en Carora

La gaita zuliana en Carora.

Palabras del Dr. Luis Eduardo Cortés Riera, Cronista Oficial del Municipio Torres en el evento Tertulia Gaitera, escenificado en el Centro Lara de Carora el sábado 1 de noviembre de 2025.

Muchas gracias por invitarme a este magnífico Centro Lara donde mi padre el profesor Expedito Cortés fue su presidente en varias ocasiones.

Esta extraordinaria manifestación folclórica zuliana, la Gaita, ha tenido en Carora un gran arraigo y se ha sembrado profundamente al sentimiento de los torrenses. Este prodigioso acto de fusión melódica y social comienza con las migraciones nuestras al vecino Estado Zulia, donde la naciente explotación petrolera daba oportunidades de vida a los caroreños de las clases populares. Con la migración motivada por la explotación petrolera a principios del siglo XX en el vecino estado Zulia, Carora se ha visto influenciada por este género musical de una forma impresionante. Gran cantidad de caroreños partieron a esa tierra, nutriéndose de sus manifestaciones musicales y ritmos locales. De los más conocidos son El Negro Tino Carrasco, quién fue el primer cantante y compositor de protesta en el país, reconocido en todo el territorio nacional, y Humberto Mamaóta Rodríguez, el cual se convirtió por sus investigaciones de éste género, en el cronista oficial de la gaita y en un excelente compositor.

Ricardo Aguirre: El Monumental de la Gaita.

 Cada 8 de noviembre se conmemora el Día del Gaitero, fecha que recuerda la trágica muerte de Ricardo Aguirre González, considerado el más grande difusor y cantante de la gaita zuliana y llamado “El Monumental”. Sobre la vida de Ricardo Aguirre y su legado indicamos que nació en Maracaibo el 9 de mayo de 1939 y murió en esa misma ciudad el 8 de noviembre de 1969. Aguirre fue en rigor un maestro de educación primaria, locutor, músico, cantante, compositor y arreglista. Estuvo plenamente consustanciado con el pueblo zuliano y cantó a Maracaibo, a su gente y a sus angustias vivenciales, expresadas en la protesta, con una voz inconfundible y única, que le valió el justo apelativo de “El Monumental de la Gaita”, bautizado así por el destacado crítico gaitero, el Dr. Octavio Urdaneta.

Este movimiento gaitero encabezado por Ricardo Aguirre, inundó a toda Venezuela y más allá, y Carora no se quedó al margen de esta inquietud, siendo el primer municipio que grabó gaita en el estado Lara, teniendo como protagonistas de esta hazaña, dice John Romero, al grupo Los Intocables, influenciando este a todas las agrupaciones caroreñas, tales como:  Los Tiburones, del barrio La Greda, Los Astros de la Gaita de los hermanos Arenas, Los Gitanos, Ases De la Gaita, del barrio Torrellas, Los Criollos y el Yui Ta Tay Juya (nombre indígena, que significa "ojalá lloviera") del populoso sector La Guzmana, estos últimos lograron también producir un disco de 45 revoluciones, con dos temas, uno de José el Gordo Portéles y el otro del docente cultural, Ramón Rojas, Los Waikas, de la urbanización Pedro León Torres, Carogaita de La Guzmana, Intocablitos y Musa Gaitera, de Barrio Nuevo, liderado este último por Agustín Hernández (Tin). Viejo Tío de la calle Torres de la Zona Centro, con el Mozo y Arnoldo Sierralta, Juventud Gaitera. Orgullo Gaitero de Barrio Nuevo, liderados por los hermanos Nieves y Juan Carlos (Bambán) González, quienes hoy todavía están activos, Carora en Gaitas, de La Guzmana, con Beto Cordero y el Ramón “Chemeco” Rojas como protagonistas, Los Cardenalitos, de Jonás Timaure, Viejos Gaiteros, con Fernando Camacho, Arístides Carvajal, Naudy Verde, Martin Arenas, Elvis Sánchez, entre otros.

De estos grupos, surgieron gaiteros relevantes, entre ellos se pueden citar a el profesor Edecio “Decho” Riera, Orlando González, Wilfredo Pérez, Ramón Chemeco Rojas, Ramón (El Enano) Rojas, Alfonso Colombo, Nelson Mendoza, el magnífico pianista Edgar (Chivita) Gómez, German Valera, Eduardo (Negro) Sisirucá, David Colmenares, los hermanos Francisco y William Piña, Jesús Tito Ocanto (quien me invita muy amablemente a decir estas palabras), Asdrúbal Ocanto, el zuliano sembrado en Carora Douglas Chacín. Los hermanos Torcates: Numa, Edgar, Henry, Waldemar y Reynaldo. Carlos (Caña) Suárez, Rosa Mendoza. Los hermanos Cordero: Francisco, Guzmán y Johnny, Juan Bautista Rodríguez, Elvis Nino Rodríguez, Juan Ramón Cordero, María Suárez, los hermanos José el Gorro Porteles, y Jesús Chucho Porteles, Edgar Chimoíto (familia del fallecido actor Honorio Torrealba “Mama Chicha”), Alberto Cordero, Alberto la Chicharra Barrios, Miguel Pito Querales, Jorge Luis Fonfi Pérez, Carlos Álvarez, Edgar Frank González Serrano, Juan Carlos “Bambán” González, José Gregorio Ramos, el locutor Duney Madrid, Pedro Vásquez, los hermanos José Gregorio y Yurbys Gómez, el anfitrión del Centro Lara mi amigo Giovanny Pineda, Rafael Rojas y el Profesor Ramón Rojas Rojas.

Actualmente hay grupos vigentes con una agrupación de músicos de larga trayectoria y de nueva generación, como por ejemplo, Sabor Añejo, con Exar Camacaro, Randy Torcates, José Antonio Camacaro, Yhumy Pereira, Elvis Rodríguez. Eduardo Álvarez, Jesús Montero, y Rolando Rodríguez.

En los últimos años, sigue diciendo John Romero, la escena Gaitera en Carora ha estado liderada por la nueva generación, gracias a las escuelas de gaiteros que existen en el Municipio Torres, tales como Los Ositos Gaiteros, cuyo mentor es el maestro Elías Torcates, fundado en la Urbanización Calicanto. Y la agrupación Caroreñitos Gaiteros, de la mano del profesor Jorge Pérez, integrada por los estudiantes de la Unidad Educativa Nacional José Herrera Oropeza, quién también legó nuevos Gaiteros. Estas dos agrupaciones honraron al profesor Ramón Rojas Rojas, Docente Cultural, al grabar varios temas de su autoría.

El Municipio Torres y su capital, la añeja ciudad de Carora, ha sido pues territorio propicio en grado sumo para el cultivo de la gaita en los sectores populares, y no solo eso, sino que hemos enriquecido con nuevas tonalidades y composiciones este ritmo folclórico negroide del vecino Estado Zulia. Nuestra proximidad con este Estado occidental venezolano nos ha hecho permeables a este ritmo pegajoso que ya no es solo navideño, sino que se oye en todo el año, y nos hemos constituido como una suerte de trampolín de la gaita al impulsarla por todo el Estado Lara y el resto del país.

A las ciudades de Carora y Maracaibo las une además el inmenso fervor a la virgen de la Chiquinquirá, dama celestial que nos hermanará para siempre arropándonos con su manto, animándonos a interpretar la gaita como ritmo que nos fusiona y une a los venezolanos.

 

Muchas gracias.

 

 

 


KON TIKI

 

Kon Tiki.

Luis Eduardo Cortés Riera.

 cronistadecarora@gmail.com

Desde hace muchos años había un ejemplar en mi casa de Carora, Venezuela, de este memorable libro que escribiese con gran éxito editorial el aventurero y etnólogo noruego Thor Heyerdahl. Me ha sorprendido que haya fallecido en 2002 a la provecta edad de 92 años en Italia, país al que amaba entrañablemente. Era tapa dura, de color verde, mas no recuerdo dónde fue editado. Muchas veces estuvo entre mis manos acicateando mi imaginación juvenil ese libro que tenía unas magníficas fotografías en blanco y negro tomadas por su autor, a lo que debemos agregar mapas y cartogramas que nos explicaban tan deslumbrante aventura del noruego y sus cinco acompañantes. Kon Tiki goza de un extraordinario record editorial: ha sido traducido a 66 idiomas y vendió 50 millones de ejemplares.  

Pero, ¿cuál fue la extraordinaria y maravillosa proeza épica y científica de este hombre? A bordo de una primitiva embarcación hizo una travesía inimaginable hasta entonces desde Perú hasta la Polinesia, al otro lado del inmenso océano Pacifico. Fue una expedición casi suicida la que emprendieron seis arriesgados hombres en aquella oportunidad. Un noruego loco atraviesa el Pacifico decían los teletipos de la época. Así es como nacen la mayoría de las grandes aventuras humanas, así es como Thor Heyerdahl se subió en 1947 a la balsa precolombina Kon-Tiki para recorrer 7000 kilómetros y demostrar su teoría. Le llamaron loco, le tildaron de inconsciente. Pero él perseveró en su idea y salió un poco más que airoso: el libro más vendido de la historia escrito por un noruego, un Oscar de la Academia de Hollywood al mejor documental, y la satisfacción de haberse salido con la suya, que vale más cualquier premio, ¿no?

Algunas de las historias que escuchó en la Polinesia giraban en torno a Kon-Tiki, un personaje semi-divino que habría llegado a las islas… desde “donde se pone el Sol”: desde América donde se le llamaba Viracocha, y no desde Asia como la tradición antropológica siempre había defendido. Así fue como Thor empezó a estudiar la cultura precolombina de América del Sur y de las islas del Pacífico buscando similitudes sociales, religiosas y agrícolas para reforzar su loca teoría. Y las encontró. En la actualidad contamos con los estudios del ADN mitocondrial, lo cual ha facilitado la comprensión de antiguas huellas genéticas comunes a ambos lados del océano Pacífico.

El 28 de abril de 1947. El Callao (Perú). Thor, Erik, Bengt, Knut, Tortstein y Herman suben a bordo de la Kon-Tiki, la balsa que los debía llevar a más de 3500 millas náuticas de distancia. Pero no podía ser cualquier balsa, ni llevar un motor escondido, por si acaso: el reto era viajar en una balsa construida con los medios que podían usar los habitantes de los imperios precolombinos. Ni clavos, ni alambres, solo madera balsa, lianas y cuerdas vegetales de cáñamo.

La Kon-Tiki comenzó a tomar forma en Ecuador, de donde procedieron los nueve troncos que serían la base de la embarcación. Cada uno medía 14 metros de largo por 60 cm. de diámetro. Transversalmente se colocaron otros troncos de 6 metros x 30 cm. de diámetro. La vela fue pintada por Erik Hesselberg con el emblema de Kon-Tiki, el dios solar que supuestamente era adorado a ambos lados del Pacífico y que justificaría la teoría de Heyerdahl del antiguo contacto entre tan distantes y remotos lugares.

 Heyerdahl sostenía que pobladores procedentes del Perú podrían haber llegado hasta la Polinesia ya en tiempos precolombinos. El propósito de Heyerdahl era demostrar la posibilidad de que el poblamiento de la Polinesia se hubiese llevado a cabo por vía marítima, desde América del Sur, en balsas idénticas a la usada durante la expedición y movidas únicamente por las mareas, las corrientes y la fuerza del viento, que es casi constante, en dirección este-oeste, a lo largo del Ecuador. No obstante, la expedición dispuso de ciertos elementos como una radio, relojes, mapas, sextantes y cuchillos, aunque estos no fueron relevantes a la hora de probar que una balsa como la utilizada podía realizar la travesía.

En aquella arriesgada travesía se toparon con pulpos gigantescos, amigables cachalotes, y, lo más sorprendente, monstruosos peces de las profundidades marinas que por las noches emergen para exhibir sus luces y señuelos fantasmales. Después de 101 días de navegación llegan a la Polinesia francesa, atolón Rairoa, sanos y salvos.

Sin embargo, la expedición de los noruegos no derriba la historia oficial de entonces, pero recientes investigaciones demuestran fehacientemente que sí hubo un poblamiento inverso desde América a la Polinesia.  Algunos arqueólogos han considerado la posibilidad de que los polinesios —cuya habilidad como navegantes de altamar es bien conocida— hayan llegado a América antes del viaje de Colón; o bien, según una hipótesis peruana, que los sudamericanos pudieron haber llegado a Polinesia en la época precolombina. Estas hipótesis se apoyan actualmente en el parentesco genético entre indígenas americanos del grupo mapuche y los habitantes de la Isla de Pascua,[]​ la semejanza entre vocablos de las lenguas malayo-polinesias y de la región austral y en varios hallazgos materiales.

 Estudios genéticos que abarcaron a 807 individuos de 17 islas en la Polinesia, así como el análisis de al menos 15 pueblos nativos americanos costeros, arrojó evidencia concluyente de que hubo flujo genético desde América a la Polinesia alrededor del año 1200.[18]​ El Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad del CINVESTAV, en Irapuato, México, identificó ascendencia nativa americana en Rapa Nui, pero también en personas de islas más lejanas, como las Palliser, Mangareva, Nuku Hiva y Fatu Hiva en las islas Marquesas. Los investigadores estiman que personas de la remota Polinesia oriental se cruzaron con sudamericanos entre los años 1150 y 1230 y los de Rapa Nui cerca del 1380; pero los polinesios que se asentaron en Rapa Nui alrededor del año 1200 ya tenían antepasados sudamericanos. El pueblo Zenú de Colombia lleva el ADN más parecido al que se encuentra en los polinesios.

Heyerdahl, que no conoció en 1947 de estos enormes descubrimientos del ADN, se crece en la memoria de la humanidad por haber tenido tan excelentes intuiciones que lo llevaron a demostrar el encuentro humano, aprovechando las corrientes marinas, a ambos lados del gigantesco océano. En mi corazón juvenil que aún conservo intacto a los 72 años, el recuerdo del libro y la hazaña inmortal del noruego perdurarán en mi imaginación para siempre.

Carora,

Estado Lara.

 República Bolivariana de Venezuela.

9 de julio de 2025.

 

 

 


Gobekli Tepe, Turquía

 

Göbekli Tepe

o el nacimiento de la conciencia de lo sagrado.

Luis Eduardo Cortés Riera.

cronistadecarora@gmail.com

Este antiquísimo complejo arquitectónico ubicado al sur de Turkiye, Asia Menor, antigua Mesopotamia, revela cuestiones verdaderamente pasmosas y sorprendentes, las que nos han hecho reconsiderar muchas ideas hasta entonces establecidas, y tomadas como verdaderas acerca de los inicios de la civilización humana. Los textos de Historia Universal de nuestro paisano tocuyano Áureo Yépez Castillo deberán ser, en consecuencia, reconsiderados.

Una primera será su antigüedad, pues fue construido en los albores del neolítico, 6.000 años antes que las enormes piedras megalíticas de Stonehenge ubicadas en el Reino Unido, orgullo de la cultura anglosajona y que seguramente ésta vio con ojeriza el descubrimiento reciente de Turkiye, que le quita a la “Pérfida Albión” la primacía civilizatoria. Y para que nos demos una idea más cercana de la antigüedad de Göbekli Tepe, el complejo se remonta a 7.000 años antes que las pirámides de Egipto.

Lo segundo es lo más sorprendente, y es que se considera el templo o santuario más antiguo del mundo, donde pudo nacer «la conciencia de lo sagrado» que dio paso a «la chispa de la civilización». Marca la aparición de los asentamientos humanos más antiguos del planeta, pero de una manera inusual y compleja. La revolución neolítica que tuvo por escenario Göbekli Tepe se realiza sin la agricultura, en una montaña lejana a las corrientes fluviales.  Será, en consecuencia, el primer templo sagrado del mundo construido por grupos nómadas recolectores y cazadores que aún no conocen la domesticación de los cereales. El sitio neolítico de Göbekli Tepe es un templo donde las sociedades de cazadores y recolectores se reunían y adoraban divinidades, lo que refuta la tesis ampliamente aceptada, de que la agricultura impulsa a las personas a establecer asentamientos, desarrollando el arte y la religión.

Göbekli Tepe es el lugar de culto religioso más antiguo del mundo descubierto hasta ahora. Hasta que las excavaciones comenzaron en 1995 no se consideraba posible un complejo de este tamaño para una comunidad tan antigua. La sólida secuencia estratigráfica sugiere varios milenios de actividad, retrotrayéndose, cosa casi increíble, posiblemente hasta el Mesolítico, es decir 9.000 años antes de Cristo.

Aunque las estructuras son, sobre todo, templos, recientemente han sido descubiertos pequeños edificios domésticos. A pesar de esto, queda claro que el uso primario del yacimiento fue ritual y no doméstico. El arqueólogo alemán Klaus Schmidt considera esta «catedral en la colina» como un lugar de peregrinación que atraía devotos desde más de ciento cincuenta kilómetros de distancia. El gran número de huesos con cortes y desgarramientos encontrados, de especies locales como ciervos, gacelas, jabalíes y gansos han sido identificados como desperdicios derivados de su caza y preparación, más que procedentes de banquetes rituales.

Schmidt, siempre polémico y arriesgado, considera Göbekli Tepe como un lugar central del culto a los muertos, sugiriendo que los animales esculpidos en las características columnas en forma de T estarían allí para proteger a los difuntos. Aunque no se han encontrado tumbas ni enterramientos, Schmidt cree que están todavía por descubrir debajo de los suelos de los círculos sagrados. Asimismo, interpreta esto en el contexto de las etapas iniciales de un incipiente neolítico. Göbekli Tepe es solo uno de los muchos sitios neolíticos en las cercanías del volcán Karacadag, una de las áreas nucleares donde los investigadores creen que comenzó a gestarse la denominada revolución neolítica (los inicios del cultivo de cereales). Allí se han encontrado variedades primitivas de trigo salvaje con ADN semejante al moderno.

Tanto el Dr. Klaus Schmidt como otros arqueólogos creen que grupos móviles de esta área se vieron forzados a cooperar entre ellos para proteger las primitivas concentraciones de cereales silvestres de los rebaños de animales como las gacelas y los onagros (asnos salvajes). Este esfuerzo pudo conducir a la creación de una incipiente organización social de varios grupos en la región de Göbekli Tepe. Así, de acuerdo con Schmidt, el neolítico no comenzaría a pequeña escala, en la forma de casos particulares de cultivo de huertos, sino que arrancó inmediatamente como una organización social de grandes proporciones (“una revolución a escala total”).

 Conocido como el “punto cero de la historia”, el descubrimiento de Göbekli Tepe revolucionó la concepción de la historia humana que se tenía hasta el momento. La idea de lo sagrado no es el resultado de la agricultura como sostiene el materialismo histórico, sino que es anterior a la domesticación de los cereales y al uso de herramientas de metal. La sederentización humana no deviene de la agricultura sino de lo sagrado. 

El sitio arqueológico de Göbekli Tepe en la ciudad turca de Şanliurfa, al sudeste de Turquía, cambió todos los hitos conocidos sobre la historia de la humanidad. Antes de Göbekli Tepe, se pensaba que la humanidad no se volvió sedentaria ni sabía usar el hierro ni siquiera comenzó a hacer cerámica. Sin embargo, Göbekli Tepe revela que los seres humanos se volvieron casi sedentarios al construir estructuras incluso en las épocas de cazadores-recolectores. Por eso, se considera como el “punto cero de la historia”. Sin embargo, hay quienes consideran que hubo una explosión simbólica muy antigua que da lugar a la religión que ocurrió hace aproximadamente 100. 000 a 50.000 años, como sostiene Pascal Boyer en ¿Por qué tenemos religión? Origen y evolución del pensamiento religioso, Taurus, p.515.

Desde que comenzaron las excavaciones hace ya casi 30 años, al yacimiento de Göbekli Tepe le ha costado darse a conocer. La falta de apoyos internacionales que facilitasen su investigación ha hecho que pasara desapercibido en el tiempo, que las excavaciones fueran lentas y que su popularidad fuera escasa. Mientras que todo el mundo sabe de la existencia de Stonehenge, en Inglaterra, pocos saben que un yacimiento mucho más antiguo descansa en Turkiye. Pero Göbekli Tepe poco a poco va cobrando la fama que se merece, su declaración de Patrimonio de la Humanidad en 2018 le dio alas y en 2021 batió su propio récord con más de 500.000 visitantes a pesar de los efectos de la pandemia.

 Lo que estos trabajos de investigación sacaron a la luz hizo que Göbekli Tepe fuera declarado muy tardíamente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2018, un reconocimiento que podrá desplazar a Stonehenge como lugar preferido de los seguidores de la New Age.

Carora, Estado Lara,

 República Bolivariana de Venezuela.


Fin milagro alemán

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